Los conflictos entre personas, empresas o instituciones no siempre deben resolverse ante un juez. Existen herramientas legales conocidas como Medios Alternativos de Solución de Controversias (MASC), que permiten abordar desacuerdos de manera más rápida, económica y menos confrontativa. Estos mecanismos han ganado terreno como una opción eficaz para resolver disputas sin llegar a procesos judiciales formales, favoreciendo la comunicación entre las partes involucradas y promoviendo acuerdos voluntarios.
En el caso de MASC en Guadalajara, esta estrategia se ha consolidado como un instrumento accesible para los ciudadanos que enfrentan disputas civiles, familiares, mercantiles o comunitarias. A través de espacios habilitados especialmente para ello, se fomenta la participación activa de las partes en la búsqueda de una solución, evitando así la sobrecarga de los tribunales y agilizando el acceso a la justicia. El enfoque se basa en el respeto mutuo y en la voluntad de diálogo, supervisado por facilitadores capacitados.
Los cuatro medios alternativos que forman parte de este esquema son: la conciliación, la mediación, la negociación y el arbitraje. Cada uno presenta particularidades y se aplica según la naturaleza del conflicto y el grado de colaboración entre las partes.
La conciliación consiste en una intervención neutral que propone posibles soluciones para acercar posiciones. La mediación, por su parte, es un proceso donde un tercero imparcial facilita la comunicación entre las partes para que lleguen a un acuerdo por sí mismas. La negociación se da directamente entre los involucrados, sin necesidad de intervención externa, y puede concluir en un pacto formal. El arbitraje, en cambio, se asemeja más a un juicio privado: las partes eligen un árbitro que escucha ambas posiciones y emite una decisión con efectos legales.
Estos mecanismos están pensados para ayudar a cualquier persona que enfrente un conflicto y desee resolverlo sin recurrir a un litigio. Son especialmente útiles en disputas familiares, problemas vecinales, desacuerdos contractuales, desacuerdos laborales o reclamos mercantiles. En este sentido, desde Ortiz & Calleja, agregan: “También son aplicados por instituciones educativas, empresas y organizaciones comunitarias que buscan resolver sus diferencias de forma pacífica y sin demoras judiciales”.
En este contexto, el papel del procurador es fundamental. Como figura pública encargada de promover la legalidad y proteger los derechos de las personas, facilita el acceso a los MASC y garantiza que estos procesos se realicen conforme a la ley. Supervisa el cumplimiento de los principios de imparcialidad, confidencialidad, voluntariedad y equidad. Además, informa a la ciudadanía sobre sus opciones, orienta en la elección del mecanismo adecuado e interviene cuando hay situaciones de vulnerabilidad, como en el caso de menores o personas con alguna discapacidad.
También puede coordinar con instituciones estatales y municipales la creación de centros de atención especializados en resolución de conflictos. En algunos casos, incluso puede intervenir directamente como facilitador o designar personal capacitado para acompañar a las partes en el proceso. Su rol, entonces, no solo es técnico y administrativo, sino también social, ya que promueve soluciones que restablecen el diálogo y previenen futuras confrontaciones.
A través de los MASC, se amplía el acceso a la justicia y se contribuye a fortalecer una cultura de paz en distintos ámbitos de la vida cotidiana. Estos mecanismos no sustituyen al poder judicial, pero ofrecen una alternativa válida que se adapta a las necesidades actuales de la sociedad. Brindan herramientas para resolver diferencias de manera constructiva y rápida, sin los tiempos ni los costos que implican los juicios tradicionales.
Fomentar el uso de los medios alternativos de solución de controversias es una forma concreta de mejorar la convivencia social. Permiten recuperar el diálogo, evitar enfrentamientos prolongados y fortalecer la confianza en los mecanismos institucionales. Son una herramienta útil, práctica y al alcance de todos.