Llevamos tiempo asistiendo al fenómeno de cómo empresas, marcas, personalidades, etc. sienten la tentación de ponerse en manos de otras que les ofrecen tanto likes como followers a precios más que bajos.
Pero no nos engañemos, no es algo exclusivo de las corporaciones. Cada vez más personas – sobre todo los que están empezando en el mundo del famoseo y artisteo – contratan paquetes que les prometen seguidores en las principales redes. Es decir, de un día para otro, pasando por Paypal, podrás tener hasta 2000 seguidores más en Twitter, 600 Me gusta en Facebook o incluso 400 seguidores más en Instagram, por no hablar de los comentarios en los vídeos o tutoriales que subas en Youtube.
Sin embargo, desde Iberian Press, queremos reflexionar sobre esta práctica y profundizar en la razón de ser de una estrategia de social media. ¿Qué utilidad real tiene esto? Los perfiles que llenan las redes sociales de esta manera, igual que vienen, van. Los bots, porque son creaciones y no usuarios reales, digan lo que digan, van dejando de seguir las cuentas según van pasando los meses y son detectados por los sistemas de las diferentes plataformas. No es de forma total, es poco a poco, para que no llame demasiado la atención. Con lo que inviertes, a corto plazo, para nada. Es tirar el dinero a la basura ya que estos perfiles lo único que siguen es tu dinero, el simple proceso de cobro por estar ahí durante un tiempo limitado.
Si hasta ahora siempre hemos recomendado que hay que conseguir los seguidores en redes a través de un contenido interesante, compartido, que genere valor y que preferiblemente los usuarios interactúen, no podemos estar de acuerdo con esta práctica de compra de followers que conduce a nada. Este tipo de prácticas se pueden detectar fácilmente a través de auditorías internas o externas donde las cifras y métricas descubren prácticas dedicadas únicamente a maquillar resultados.
Según los últimos datos que se barajan en el sector, uno de cada tres followers de las grandes figuras del cine, política, deporte o televisión, son reales, los otros dos, son fakes generados por bots. ¿Qué consiguen con eso? El efecto llamada. Si ves que hay mucha gente siguiendo un perfil, puedes pensar que es lo suficientemente interesante como para seguirle también. Pero dura poco, porque cuando no hay tráfico orgánico, el usuario comprado de poco sirve. Te acabarás marchando porque no te aporta nada.
Si esto lo trasladamos al mundo empresarial, el ejemplo está aún más claro. ¿Cuál es la finalidad de estar en redes? Conseguir ser visible, mejorar y reforzar la imagen, ser más cercanos y que nuestro público objetivo interactúe, adquiera o vuelva a comprar nuestros productos o servicios son la clave. No basta estar por estar, hay que cumplir las objetivos planteados.
La optimización, la calidad, la inversión en marketing de contenidos, las campañas de SEO y SEM, la monitorización, un pormenorizado estudio de lo que nuestro público objetivo demanda…esas son las verdaderas claves para hacer las cosas bien. Las preguntas por supuesto tendremos que realizarlas en las diferentes fases a nuestras políticas de analítica.
Comprar seguidores sólo da para la foto, para el postureo rápido y momentáneo, pero si quieres mantenerlo, pagarás por nada durante un tiempo indefinido. Por no aportar valor y por engañar a tu principal activo: tu público, tus clientes, tus seguidores…. la razón de ser de tu marca o empresa.
Si deseas optimizar la estrategia de tu marca o empresa en redes sociales y como consecuencia aumentar tu número de seguidores no dudes en contactar ahora con el equipo de Iberian Press.