Es una actividad accesible a lo largo de toda la vida. Personas de distintas edades y niveles pueden aprender a cantar, tocar instrumentos o participar de clases colectivas. Investigaciones sugieren que participar activamente de ella, más allá de escucharla pasivamente, contribuye a mantener funciones cognitivas, como memoria y atención en adultos mayores, y favorece conexiones sociales y emocionales en diferentes entornos de aprendizaje. El impacto de aprender no se limita a una etapa temprana de la vida ni a quienes buscan una carrera artística; es una herramienta de desarrollo y bienestar que trasciende la edad y la experiencia previa.
Un aspecto clave de esta apertura es la oferta de clases de música en Tres Cantos, donde se promueve tanto la formación técnica como el disfrute del proceso de creación sonora. Estas clases reciben a estudiantes de diversas edades y condiciones, incorporando canto, movimiento, práctica instrumental y oportunidades para personas con necesidades educativas especiales. La inclusión en esta oferta educativa no solo facilita el acceso, sino que también permite que más personas sientan los efectos positivos de aprender y compartir en comunidad.
La formación está respaldada por una amplia base de evidencia académica y educativa. Por ejemplo, programas escolares que la incluyen muestran tasas de asistencia y graduación superiores a las de escuelas sin estos programas, lo que indica una correlación entre la participación y el compromiso con la educación formal. Asimismo, estudios han encontrado beneficios en la participación musical más allá de lo académico, actividades como cantar y tocar instrumentos también fortalecen habilidades de comunicación, coordinación motora y habilidades sociales, tanto en niños como en adultos.
Para personas con necesidades especiales, se ha convertido en un enfoque válido y eficaz dentro de contextos terapéuticos y educativos. Investigaciones recientes destacan que intervenciones basadas en música pueden fomentar el desarrollo cognitivo y adaptativo de estudiantes con trastornos del espectro autista, déficit de atención u otras necesidades educativas diversas. Estos enfoques integran elementos como ritmo, melodía y movimiento para promover habilidades emocionales, sociales y de interacción. En este contexto, desde la escuela Entretempo, explican: “Ofrece una vía de enseñanza que supera barreras tradicionales del lenguaje y la expresión, posibilitando experiencias de participación y logro para quienes enfrentan desafíos en otros entornos de aprendizaje”.
El canto y la música en movimiento, por su parte, aportan beneficios adicionales. Actividades grupales fortalecen la capacidad de escuchar a otros y coordinar esfuerzos, mientras que la combinación con el movimiento mejora la conciencia corporal, la coordinación y la expresión emocional. Estas dinámicas son valiosas tanto para la infancia como para la adultez, y pueden practicarse en espacios educativos, comunitarios o familiares, con adaptaciones según las necesidades individuales de cada participante.
Más allá de los efectos cognitivos y sociales, aprender influye en la salud emocional. Muchas personas reportan que participar en este tipo de actividades ayuda a aliviar el estrés, mejora el estado de ánimo y proporciona un sentido de logro personal. Aunque estos aspectos no siempre se traducen directamente en métricas cuantitativas, forman parte de la experiencia reportada por quienes la integran en distintos momentos de sus vidas.
La música tiene un valor funcional en la vida de las personas. No es exclusivo de quienes hacen una carrera de ella; su práctica puede ser una experiencia significativa y transformadora en cualquier etapa de la vida. Abrir espacios de conocimientos con enfoque inclusivo permite que más personas accedan a estos beneficios. A través del canto, el movimiento, el dominio de un instrumento o la simple participación en una clase colectiva, sigue siendo un recurso de aprendizaje y disfrute continuo que puede enriquecer la vida de quienes se animan a explorarla, compartirla y hacerla parte de su día a día.