Haití ha vuesto hace unos días a vivir la pesadilla de un terremoto que, esta vez, ha dejado la lamentable cifra de 1900 personas fallecidas así como gran cantidad de heridos y desaparecidos.
El movimiento telúrico tuvo una magnitud de 7.2 y la gran cantidad de réplicas que sufrieron generaron serios daños a casas y edificios, por lo que se estima que 30 mil personas quedaron sin hogar.
Dos dias después de esta tragedia se presentaron, además, otros desastres naturales que han impedido que los grupos de rescate puedan retirar los escombros para tratar de encontrar supervivientes.
La fuerza de la naturaleza vuelve a cebarse en Haití
Contenido del artículo:
Ciclón tropical Grace: de depresión a tormenta
Grace dejó de ser una depresión tropical para convertirse en tormenta y, según el Centro Nacional de Huracanes (CNH), las lluvias que cayeron en Haití complicaron aún más los rescates y la situación con inundaciones y deslizamiento de tierras.
En ese momento, y después del terremoto, mucha gente se encontraba durmiendo en las calles por temor a que las réplicas derrumbaran viviendas y edificios.
Pero, la presencia de Grace con sus fuertes lluvias, obligó a los supervivientes a buscar resguardo ya que los fuertes vientos derrumbaron y destruyeron las carpas donde dormían los haitianos.
La Agencia de Protección Civil emitió un comunicado expresando que las condiciones para realizar los trabajos de rescate se han tornado en un proceso sumamente difícil ya que la tierra es barro y, tanto las maquinarias como el personal, han tenido dificultad para llegar a ciertos lugares donde se cree que todavía podría haber gente esperando asistencia.
Grace pasó por una zona que previamente había quedado devastada por el huracán Matthew y, aunque afortunadamente no dejo tantas víctimas, dañó enormemente la infraestructura no solo de hogares sino tambien de hospitales, haciendo aún mucho más difícil el poder atender a los heridos que dejo el terremoto.
El ciclón tropical Grace, causó acumulaciones de lluvia de 85 milímetros así como ráfagas de viento que han generado nuevas situaciones de peligro.
Posible epidemia
El paso de Grace ha causado desprendimiento de tierra que, aunado a los escombros dejados por el terremoto, han hecho imposible el rescate de los cadáveres en algunas zonas. El temor que existe ahora es que, a todos los daños estructurales, se sume la descomposición de dichos cadáveres y que pueda ocasionar una emergencia sanitaria añadida.
Aún, el gobierno de Haití está tratando de despejar algunas carreteras con la ayuda de maquinarias ya que las lluvias causaron la caída de puentes y la obstrucción de vías de acceso, dejando incomunicados a algunos sectores.
Estados Unidos, Colombia, Chile y México enviaron rápidamente equipos de rescate que se sumaran a las labores y participaran en la búsqueda y rescate de víctimas.
Lo que se quiere es evitar una situación como la vivida en el año 2010, cuando la descomposición de los cadáveres producto de otro terremoto, genero un brote de cólera que se volvió endémico y que causo la muerte a nivel mundial a más de 10 mil personas.
¿Por qué Haití?
Este país caribeño posee una de las peores combinaciones geográficas del mundo. Se encuentra en las rutas directas de huracanes y presenta gran cantidad de fallas tectónicas, lo que lo convierte en un blanco perfecto para terremotos.
Se estima que dichas fallas permiten que ocurran seismos de magnitudes superiores a 7 en la escala de Richter y, si a esto se le suma que todos los años durante la época de lluvias la isla es fuertemente castigada por tormentas tropicales, es fácil entender la razón por la cual Haití no termina de recuperarse pese a los esfuerzos de sus autoridades y de la comunidad internacional.
A la vulnerabilidad que tiene esa nación, además, deben sumársele los altos grado de contaminación y desastres naturales creados por el hombre. La desforestación descontrolada en las cuencas de los ríos, así como los niveles de basura que allí existenm, hacen que, al llegar la temporada de lluvias, se desborden ocasionando eventos catastróficos.
La topografía de Haití complica la creación de un sistema de infraestructura sólido, por lo que no pueden contar con hospitales capaces de atender a los heridos cuando ocurren hechos como los reiterados.
Otro detalle relevante es que los haitianos están pobremente alimentados y, por ende, su sistema inmunológico está debilitado.
El terremoto ocurrido en enero del 2010 es considerado uno de los mayores desastres naturales de la historia y, 10 años después, cuando el país apenas se estaba recuperando, vuelve a sufrir de nuevo el azote natural que volverá a hacer que necesiten comenzar las mismas labores. De hecho, según explican los científicos, no sería raro que fuera algo que se convirtiera ya en habitual.
Crisis política: sin presidente tras su asesinato
Haití vive una permanente crisis política que agrava aún más la situación económica. Esto impide que puedan prepararse para catástrofes naturales como las vividas en los últimos días de una forma más efectiva.
El país depende en gran medida de la ayuda internacional que, al parecer, cuando llega, es desviada para satisfacer solo a unos cuantos sin importar el perjuicio que ocasionan en contra del pueblo haitiano.
Por ejemplo, el primer ministro indicó, que toda ayuda que llegue del extranjero será administrada directamente por el departamento de protección civil ya que, hace 11 años, cuando ocurrió el terremoto del 2010, se descubrió que había ocurrido una malversación de fondos millonarios y que el dinero enviado por países amigos, había sido robado en casi un 80%.
Futuro inmediato de Haití
El futuro inmediato de Haití no es para nada alentador. Quedan muy pocas rutas que aún son transitables por los que se hace imposible llevar alimentos y agua potable a las personas.
Un hecho que preocupa aún más, es los altos índices de contagio por coronavirus y se estima que después de estos desastres naturales, la cantidad de contagios y fallecidos pueda aumentar en un 50%.
Es innegable que la comunidad internacional, tendrá que establecer un plan de acción inmediato para ayudar a la golpeada nación caribeña, no solo para evitar la aparición y desarrollo de nuevas enfermedades, sino tambien para impedir que una conmoción social se apodere de Haití, lo que agravarían aún más la situación.