En España, las peticiones de nulidad matrimonial tienen una estadística clara: la mayoría de las resoluciones suelen ser favorables en unas cifras que superan el 75% de las peticiones.
La nulidad matrimonial no debe confundirse con el divorcio. Mientras este último disuelve un matrimonio válido, la nulidad implica que el vínculo nunca existió jurídicamente por la consecución de defectos esenciales en el momento de su celebración.
En España, este tipo de procesos puede tramitarse tanto en la jurisdicción civil como en la eclesiástica, lo que añade cierta complejidad al sistema y requiere de la asistencia de un abogado nulidad matrimonial.
Cuáles son los supuestos que permiten la nulidad
“Las causas que pueden dar lugar a la nulidad matrimonial están claramente delimitadas”, enuncian desde Cantalapiedra Abogados.
En el ámbito civil, el Código Civil contempla supuestos como la falta de consentimiento válido, la existencia de matrimonio previo no disuelto (bigamia), el error en la identidad de la persona o la coacción o miedo grave que haya condicionado el consentimiento.
Por su parte, el Derecho Canónico establece un catálogo más amplio de causas. Entre las más habituales se encuentran el grave defecto de discreción de juicio, es decir, la falta de madurez suficiente para comprender y asumir las obligaciones del matrimonio, o la incapacidad psicológica para asumir dichos compromisos. También se incluyen supuestos como el engaño sobre cualidades esenciales del cónyuge, la exclusión voluntaria de elementos como la fidelidad o la apertura a la descendencia o la celebración bajo presión o miedo.
En la práctica, muchos de los casos se concentran en cuestiones psicológicas, cada vez más centradas en la capacidad real de los contrayentes para asumir un proyecto de vida en común.
Cuál es el proceso
El procedimiento de nulidad matrimonial, especialmente en el ámbito eclesiástico, comienza con la presentación de una demanda ante el tribunal competente.
En ese escrito inicial, la parte demandante expone los hechos, propone las causas de nulidad y aporta las primeras pruebas.
Una vez admitida la demanda, se abre una fase probatoria en la que se recogen testimonios, documentos y, en muchos casos, informes periciales psicológicos. “Este punto es clave, ya que gran parte de las nulidades se fundamentan en la incapacidad psíquica o en defectos en el consentimiento”, explican los letrados.
Posteriormente, el tribunal analiza toda la información y dicta sentencia. Si se declara la nulidad, el matrimonio se considera inexistente desde su origen.
En cuanto a la duración, los procedimientos han tendido a acortarse, pudiendo resolverse en menos de un año.