Al ser humano le gusta dejar huella. Desde la primera fotografía de la historia, que data del siglo XIX, hasta hoy, el mundo de la imagen ha experimentado una auténtica revolución. Según la Fundación Mapfre, cada minuto que pasa, se suben más de 177.000 imágenes a Facebook y más de 500 horas de vídeo a YouTube. Son unas cifras astronómicas que demuestran la cantidad de contenido que se crea y comparte actualmente en las redes sociales. En este contexto, el concepto de fotomatón también ha evolucionado. Ahora, tanto los particulares como las empresas deciden comprar videomatones para animar los eventos que organizan (fiestas privadas, comuniones y bodas, reuniones de empresa…) con instantáneas divertidas.
Asimismo, los dispositivos que actualmente fabrican empresas como FotomatonShop, una marca española especializada en el sector, son perfectamente compatibles con aplicaciones móviles para añadir música de fondo a los vídeos y efectos especiales a las fotografías. De este modo, se consigue un resultado final más atractivo y llamativo. De entre todas las opciones disponibles, los videobooths 360 destacan especialmente por su innovación.
A diferencia de los tradicionales fotomatones de cabina, que todavía los hay, estos otros modelos graban vídeos en slow motion. En verdad, son fotomatones de 360º que incluyen un soporte giratorio donde colocar el móvil y que, una vez el fotomatón se pone en marcha, da vueltas alrededor de la plataforma, a la que los invitados están subidos bailando o realizando toda clase de poses ingeniosas.
Con estos fotomatones de 360º, el vídeo final muestra a los protagonistas desde todos los ángulos y en movimiento. A continuación, analizamos los factores por los que los fotomatones y videomatones siguen marcando tendencia un siglo después, y aclaramos cómo los emprendedores y las empresas ya consolidadas pueden utilizarlos en su favor.
Mejora la rentabilidad: fotomatones en eventos corporativos
En 1925, hace un siglo, se instaló en Estados Unidos el primer fotomatón de cortinilla de la historia. La mente creativa que lo hizo posible fue la de Anatol Josepho, un inmigrante judío al que le debemos el concepto tradicional de fotomatón. Hoy día, este diseño legendario todavía persiste en modelos actuales como el fotomatón Vending Vintage Premium de FotomatonShop. La principal novedad de este tipo de dispositivos modernos está en su enfoque corporativo.
En España, más de 3 millones de empresas siguen activas. Tal y como señala Statista, la mayor parte de ellas invierten en estrategias de marketing que, principalmente, incluyen anuncios publicitarios y una comunicación directa con el público objetivo. Las campañas de promoción son el tercer pilar de la mercadotecnia en España y la tercera opción en la que las empresas invierten más dinero para aumentar su visibilidad en el mercado. Los fotomatones modernos juegan aquí un rol esencial. Por ejemplo: el modelo Vending Vintage Premium está equipado con pantallas exteriores interactivas donde la empresa, durante la celebración del evento corporativo, puede anunciar sus productos y servicios.
Además, de la misma manera en que incorporan una modalidad de fotomatón gratuito, estos dispositivos también ofrecen la opción de activar sistemas de pago cashless (tarjeta bancaria incluida) para conseguir ingresos adicionales. Los eventos corporativos reúnen a un buen número de personas, entre las que hay potenciales clientes, clientes reales y contactos profesionales que conviene satisfacer para favorecer el networking.
Por consiguiente, los fotomatones y videomatones les otorgan un valor extra a las reuniones y a las celebraciones de empresa, a la par que aportan unos ingresos adicionales.
Iniciar un negocio propio basado en el fotomatón
Los fotomatones y videomatones producen recuerdos en forma de fotografías con los que refrescar la memoria en el futuro. Ofrecen instantáneas de un momento pasajero al que sólo se puede regresar mediante la imagen. Con los videobooths 360, esta vuelta al pasado es todavía más intensa, pues las imágenes se graban en movimiento, lo que siempre confiere más realismo. Por eso, los fotomatones siguen gozando de bastante popularidad en bautizos, cumpleaños, aniversarios de boda, ferias del libro y, en definitiva, en cualquier actividad que uno se proponga organizar y donde haya gente.Con el tiempo, el sector del fotomatón se ha reinventado. A día de hoy, ofrece una amplia gama de máquinas entre las que elegir (ya sea para comprar o alquilar), pero también cursos formativos con los que adquirir los conocimientos que se necesitan para montar un negocio basado en el fotomatón. FotomatonShop Academy persigue este objetivo. Según Manuel Ruiz, CEO de la empresa FotomatonShop, el tipo de negocio que él propone requiere una inversión inicial que, en menos de medio año, se recupera. Además, los fotomatones ofrecen muchas opciones atractivas para los empresarios que quieren hacer de ellos su negocio, y para los particulares que tan sólo desean pasar un rato agradable en algún evento.Aparte de comprar fotomatón, las empresas del sector también comercializan complementos con los que embellecer el fotomatón y la zona donde se va a instalar. Hay cabinas telefónicas rojas, al estilo de las de Londres, para camuflar el fotomatón en su interior; alfombras redondas de terciopelo rojo para modelos como el Fotomatón 360; vinilos personalizados con el logo de la empresa para decorar la plataforma del videomatón; marcos de luces led para iluminar mejor a los protagonistas de la imagen; máquinas de chispas frías que, colocadas estratégicamente, pueden salir de fondo en la imagen final, etc.
Equipos resistentes y duraderos
El objetivo siempre ha de ser disponer de un equipo de calidad, resistente y duradero, cuyos recambios aún sigan disponibles en el mercado. De no ser así, conviene sustituir los dispositivos obsoletos por nuevos fotomatones diseñados en España y con patentes europeas propias. De esta forma, aparte de mejorar la rentabilidad de la empresa, crear una atmósfera distendida en el lugar de trabajo y sorprender gratamente a los asistentes al evento, se impulsa la economía española.
La garantía Fotoshopper Plus de la empresa de Manuel Ruiz ofrece, por ejemplo, una cobertura de tres años y, en caso dado, fotomatones de sustitución. Esto, junto a su soporte técnico de 24/7, convierte estos fotomatones en una magnífica opción para toda clase de negocios: parques temáticos, estudios de fotografía profesional, clubes de ocio, hoteles, restaurantes, etc.