En una confrontación que se inició entre disidentes de las FARC y miembros de las Fuerzas Armadas Bolivarianas de Venezuela, se han presentado una serie de situaciones que ponen en entredicho, una vez más, la legalidad del gobierno de Nicolás Maduro.
Las causas de tal conflicto todavía no están claras, por un lado los militares venezolanos alegan que el grupo guerrillero violó la soberanía del país. En tanto, los guerrilleros explican que se defiendan de los ataques.
Todo lo que hay que saber sobre el nuevo conflicto entre las FARC y las fuerzas armadas bolivarianas
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Enfrentamiento contra las disidencias de las FARC
Para nadie es un secreto que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia son uno de los grupos guerrilleros mejor preparados y de mayor tradición en el mundo.
Cuando firmaron la paz en La Habana, encontraron resistencia en sus propias filas y un grupo importante se separó de la organización, puesto que decidieron que era necesario seguir en las montañas colombianas luchando por la obtención del poder.
Esto generó un grupo llamado los disidentes que se han enfrentado con el ejército venezolano, no encontrando resistencia por parte de los militares de ese país.
La dictadura de Nicolás Maduro, primero envió a la zona donde se generaba el conflicto un grupo de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Bolivariana, a quienes han señalado como posibles culpables de haber asesinado a una familia de campesinos para hacerlos pasar por guerrilleros caídos en combate.
Ante estos salvajes asesinatos, las disidencias de las FARC tomaron represalias en contra de ese grupo, quienes, después de tan solo dos enfrentamientos, decidieron abandonar los pueblos de La Victoria y El Ripial, para huir de la zona en conflicto.
Según información aportada por miembros de la oposición venezolana, ante la negativa del FAES de enfrentarse nuevamente a los guerrilleros, fueron apresados y enviados a la cárcel militar de Ramo Verde.
Venezuela envía comando de acciones especiales
El Ministro de la Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, envía a los comandos de acciones especiales para que se encarguen de los disidentes. Este grupo de militares fue, igualmente, derrotado y tuvo gran cantidad de bajas.
Se sabe, gracias a la información aportada de periodistas venezolanos, que tuvo lugar un conflicto entre las FARC y los comandos venezolanos, donde estos últimos fueron emboscados y obligados a huir, dejando las armas y municiones abandonadas, mientras en carrera trataban de salvar sus vidas.
Esta situación generó un golpe en la moral de los militares de las Fuerzas Armadas, quienes vieron con temor como, teóricamente, los hombres mejor preparados de todo el ejército eran presa fácil de los disidentes.
En un segundo combate, las FARC nuevamente demostraron su supremacía ante el ejército venezolano, logrando la captura de 8 militares que, a partir de ese momento, se transformaron en sus prisioneros de guerra.
Cabe resaltar que el último secuestro de militares por parte de la guerrilla ocurrió en el año 1997 y no se produjo en un enfrentamiento armado, sino que solo se trató de apresar a un grupo castrense que se desplazaban en un vehículo.
Prisioneros de guerra
Las FARC utilizaron una de las herramientas que mejor manejan, la comunicacional. Es por ello que publicaban en redes sociales a los militares venezolanos que se encontraban bajo su custodia.
Inicialmente los presentaban vestidos de civiles y agradeciendo a las FARC haberles dado alimentación y servicios médicos. Posteriormente, mostró un segundo vídeo.
Esta vez, los militares eran expuestos con uniforme camuflado y, el más antiguo de los oficiales detenidos, leía un comunicado en el que solicitaban al gobierno venezolano, específicamente, a Diosdado Cabello, que interviniera para que, de una forma pacífica, pudieran ser liberados.
El estado mayor de El Décimo Frente, decidió entregar a los militares venezolanos teniendo como garante a La Cruz Roja Internacional. Cabe resaltar que estos prisioneros de guerra se encontraban en custodia desde el 23 de abril y no fue sino hasta el domingo 30 de mayo cuando permitieron que se marcharan a sus hogares.
Las FARC exigieron al gobierno de Venezuela que retirara la presencia militar desde Guasdualito hasta la población de La Victoria en el estado Apure de ese país. De igual forma, que cesaran de inmediato los enfrentamientos en contra de las disidencias.
Operación Águila Centenaria
Este es el nombre que le dio el Ministro de la Defensa de Venezuela a la supuesta operación de rescate en la que liberaron a los 8 prisioneros de guerra. Esta acción militar ha causado muchas dudas no solo entre miembros de la oposición, sino también entre afectos al gobierno.
Resulta difícil de explicar, cómo una fuerza armada pobremente entrenada y escasamente equipada, pudo llevar a cabo una operación de rescate en territorio hostil, para liberar a un grupo de militares venezolanos que se encontraban custodiados por la élite de la guerrilla colombiana.
Otro hecho que llama poderosamente la atención, es que no se conocieron nuevos desplazamientos militares hacia la zona y los miembros del ejército, que se encontraban prestando seguridad, se retiraron hasta el comando principal de Guasdualito, cumpliendo, de alguna manera, las demandas de las FARC.
Grupo FARC el gran ganador
Sin lugar a dudas, los grandes ganadores del conflicto entre Venezuela y la disidencia de las FRAC fueron estos últimos, ya que lograron replegar al ejército bolivariano.
Por otro lado, demostraron ante el mundo su espíritu de cuerpo, preparación táctica y valor en el combate. Y lo más importante, se encuentran gobernando buena parte del estado venezolano de Apure.
En esa extensión de tierra van a tener un control similar al que mantuvieron durante mucho tiempo en la llamada zona de distención o San Vicente del Cagua en Colombia.
En tanto, el gobierno del dictador Nicolás Maduro en algunos comunicados ha tratado de explicar lo ocurrido en la liberación de los prisioneros de guerra. Dijo que se trató de una operación secreta que se llevó a cabo con el máximo cuidado para no poner en riesgo la vida de los detenidos.
Lo que hace realmente sospechoso dicho rescate, es que el Ministro de la Defensa en ningún momento ha mencionado la cantidad de bajas que se suscitaron durante el rescate. Pero, como todo en Venezuela, esto se convertirá en un misterio, en el que el régimen tratará de explicar lo inexplicable.