Aunque todos tratamos de hablar con propiedad, decir palabras que suenen profesionales y exponer de forma organizada el mensaje, lo cierto es que aún en comunicación y, en concreto, a la hora de pensar en cómo enfocar una nota de prensa, debemos aprender mucho del lenguaje de los niños.
Puede sorprender esta afirmación, sin duda, pero cuando expongamos los motivos nos daremos cuenta de que no es descabellado.
Pensar con una mente clara muchas veces es mucho mejor que dar mil vueltas sobre la experiencia y todo lo que queremos decir en una sola frase.
Echemos un vistazo al tipo de lenguaje que, inspirado en los niños, puede funcionar en una nota de prensa
Lenguaje de niños en la redacción
Contenido del artículo:
Sencillez al enunciar el mensaje
Cuando hablas con un niño que tiene algo que decir, va directo al grano. Aunque luego empiece a dar vueltas alrededor para ofrecer más detalles que revisten y decoran el mensaje, sabe lo que quiere transmitir de forma sencilla. Y eso es lo que cuenta. Esa debería ser la base de cualquier nota de prensa, apostar por la sencillez y por un mensaje claro. A partir de ahí, los complementos que de verdad aporten algo pueden incluirse, pero sin desviar la atención del mensaje principal.
Nada de adjetivos grandilocuentes
Los niños son directos, evitan los adjetivos que suenan mucho pero que ni siquiera ellos entienden. Las cosas, cuanto más sencillas, mejor se transmiten y reciben. Es verdad que a veces, en el seno de una empresa, la comunicación y procesos no son tan simplistas, pero por qué no hacerlos al transmitir. Ellos, los peques, se centran en el cómo y para qué. Y si en una empresa eso se consigue, la comunicación fluye mejor tanto de manera interna como externa.
Gramática sin giros
¿Alguna vez te ha llegado una nota de prensa y has tenido que leer varias veces el mismo párrafo para ver qué quería decir? En nuestro caso, muchas. Por eso entendemos que, cuando ponemos como ejemplo a los niños, es muy gráfico. Sujeto, verbo y predicado a veces se quedan cortos, pero no hace falta tratar de englosar en 300 palabras un manual de información que necesitaría al menos dos tomos. El lector agradece el mensaje claro, directo y sencillo para comprenderlo sin necesidad de volver atrás.
Orden del mensaje
Piensa en un niño con algo que contar. ¿Qué diría primero? La información sin filtro. Tal cual. Luego como decimos la decoraría, pero el mensaje sería claro. A partir de ahí, incluye como decimos el quién, cómo, dónde, por qué…pero lo primero es ese qué. Qué quiero decirte: esto. Eso es lo que deberíamos pensar al tratar de redactar una nota de prensa. ¿Cuál es el mensaje importante que queremos contar a quien lo lea?
Entusiasmo
Si hay algo que desde luego caracteriza el lenguaje infantil es el entusiasmo que ponen al contar algo. No se trata de volcarlo sin filtro a una redacción, pero sí a sacar el mejor partido del mensaje que hay que comunicar. Buscar ese punto certero, atractivo y que sea positivo para llamar la atención.