La ilustradora Mónica Planas reinterpreta en color las ecografías fetales convencionales y da luz y calidez al sentimiento que hay detrás de las frías imágenes en blanco y negro. Las ecografías ilustradas pintadas a mano en acuarela son solidarias, únicas y personalizadas para cada bebé.
Desde 2019, Planas lleva convirtiendo recuerdos en blanco y negro a color. La primera ecografía ilustrada que pintó fue la de su sobrino; al ver la ecografía la creadora pensó: “¿Cómo puede ser en blanco y negro, si esto es vida?”. Desde la emoción e ilusión, Planas cogió sus pinceles y empezó a hacer trazados inspirándose en la fotografía original. En ese instante, la ilustradora no era consciente de que no sólo estaba pintando un regalo para la familia, sino que también había creado una forma de preservar esos nueve meses extraordinarios.
Las familias acuden a la artista buscando un trato muy especial, para realizar trabajos únicos y que transmitan las nuevas emociones que están experimentado.
“Mónica ha sabido plasmar a la perfección lo que yo sentía con esta primera ecografía. Es un trabajo totalmente personalizado y se nota el cariño que le pone. Lo recomiendo mucho, es un detalle muy original y diferente que durará muchos años.” Testimonio de Sara Suárez, una mamá embarazada.
Las ecografías ilustradas han evolucionado. La artista a medida que pintaba lograba definir un estilo más propio y característico, a la vez que se ha ido adaptando a la era tecnológica. Hace unos meses comenzó a recibir ecografías 5D para pintar, “son todo un reto” afirma Planas.
Antes de iniciar el proceso creativo, la ilustradora dedica tiempo a conocer de primera mano el contexto del bebé y de sus progenitores, de esta forma puede pintar desde los sentimientos. “Ninguna ecografía emocional es igual, ya que todas las historias son diferentes”. Cada persona puede escoger los datos que quiere incorporar en la ilustración, hay quienes prefieren poner el nombre de su hijo con la fecha de nacimiento, mientras que otras optan por poner una frase que represente al bebé.
La creadora tiene en cuenta todos los detalles, por eso el envoltorio del producto está diseñado para que la ilustración no se dañe durante el transporte. Cada lámina está protegida por dos piezas de cartón, de esta forma, Mónica Planas se asegura que el regalo o autorregalo llega en perfectas condiciones.
Como es habitual, de cada producto o servicio que se vende a través de HakunaBcn y Acuarela Emocional, se dona un euro a la Fundación Institut Guttman, centro donde Mónica Planas reaprendió a caminar más de tres veces.