Irlanda del Norte mantiene una estrecha relación con Reino Unido. No son tratados como colonia, pero tampoco son considerados un estado parte del país. Sin embargo, sí mantiene un control sobre esta nación que ha llevado a la aparición de grupos separatistas que, hasta el año 1998, utilizaron la violencia como arma.
Ahora, después de muchos años, vuelven a encenderse las alarmas por las declaraciones del ministro del Brexit, David Frost quien expresó que el gobierno de Reino Unido está dispuesto a suspender de manera unilateral y de forma indefinida todos los acuerdos aduaneros firmados después del brexit para Irlanda del Norte.
Todo a cuenta de la distinta implicación del Brexit
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Mantener este equilibrio tras el Brexit
Después de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, una serie de hechos se plantearon para lograr mantener un equilibrio en la región. Aunque muchos lo consideraron un acierto, la situación de desabastecimiento en la que se encuentran los británicos demuestra que el apoyo de la UE es fundamental.
Aunque David Frost expresó que pertenecer a la UE solo había causado atrasos en la economía británica, lo cierto es que ese país presentó un repunte económico durante principios del año 2005 que se mantuvo hasta el 2015 y ahora presentan graves carencias que están produciendo problemas en la población.
Reino Unido perdió una gran cantidad de privilegios cuando decidió separarse del organismo europeo, entre éstos, la posibilidad de recibir y enviar mercancías y productos sin ningún tipo de restricciones aduaneras, lo que le permitía la comercialización de productos de diferentes países de una forma totalmente normalizada y ágil.
Igual sucedía con la mano de obra cualificada, que provenía de países miembros de la Unión Europea – y que realizaban labores de transporte y almacenamiento, principalmente – y cuya partida de suelo británico ha causado un desequilibrio en la cadena de suministro, siendo los ciudadanos ingleses los más afectados por esta situación.
Sin embargo, el gobierno de Boris Johnson no da su brazo a torcer y, en los últimos días, ha responsabilizado al organismo europeo de ser el responsable del desabastecimiento, no solo en Reino Unido, si no tambien en Irlanda del Norte, ya que «cumplir los protocolos fronterizos solo causa problemas» expresó.
Medidas Especiales
Irlanda del Norte y la República de Irlanda, país miembro de la UE, comparten frontera y, para no abrir viejas heridas, se propuso mantener el paso libre entre ambos países después de la salida de Reino Unido de la UE, hasta el punto de solicitar que se establecieron controles aduaneros especiales para todos los productos que agilizaran el tránsito entre ambos países.
Sin embargo, al parecer, estas medidas no fueron lo suficientemente planeadas y están causando gran dificultad para que pueda llegar mercancía británica a Irlanda del Norte. Tanto es así que éstos han elevado una queja puesto que consideran no están siendo tomados en cuenta como nación, causando carencia de productos.
En este contexto, el gobierno de Boris Johnson manifestó que era necesario realizar una revisión del proceso que se impuso en la frontera para el paso de mercancía británica y que, de no hacerlo, ellos harán cambio de manera unilateral. Por su parte Bruselas informo que están dispuestos a revisar las disposiciones actuales.
Estas medidas lo que persiguen es lograr que exista una restricción de los productos británicos hacia la Unión Europea para evitar que éstos puedan comercializarse sin cancelar los aranceles respectivos, y, también, para que la mercancía que proviene de los países miembros pueda llegar a Reino Unido.
De esta manera, los británicos se aprovecharían de las ventajas que tenían antes de la salida de esa nación la UE. En realidad, lo que buscan es dejar de pagar los impuestos establecidos por concepto de importación exportación, aunque ellos han expresado que estas disposiciones no son necesarias y solo generan problemas.
Acciones inglesas Post- Brexit
Inicialmente se había establecido que las empresas británicas afrontarían todo un nuevo sistema de barreras comerciales no arancelarias que incluía papeleo, certificaciones, sin embargo estas serían suavizadas llegando a un punto en que los controles aduaneros serían mínimos, lo que no generaría barreras comérciales.
Por ejemplo, mercancías de Irlanda del Norte pueden subir a un ferry en el puerto de Dublín y desembarcar en cualquier puerto europeo sin ningún tipo de restricción arancelaria, pero aquellos productos que parten desde Escocia, por el contrario, necesitarán toda la documentación de exportación, tal como se hace con otras naciones no miembros.
Para los ingleses, esto es crear barreras comerciales dentro de su país y, aunque Irlanda del Norte no pertenezca a Gran Bretaña, mantiene una relación muy cercana.
Ahora no se sabe cuál pueden ser las acciones que emprenda el gobierno inglés para romper con lo que ellos llaman es un control comercial excesivo y, aunque no lo han asumido, los problemas de desabastecimiento tiene más que ver con fallas internas dentro de la estructura comercial británica que con los controles aduaneros.
Es poco probable que, aun haciendo cambios en ese ámbito, se logre mejorar la situación de déficit de algunos productos en Irlanda del Norte, por lo que el gobierno de Boris Johnson, tendrá que buscar nuevas estrategias si quiere resolver los problemas de desabastecimiento que viene padeciendo.
Error Politico
A pesar de haber sido celebrado como un éxito la salida de Reino Unido de la Unión Europea, según analistas políticos ingleses, se debieron haber dejado en claro condiciones favorables para esa nación, para que no se presentara problema de tipo comercial tal como sucede en la actualidad.
Al parecer, los ingleses sobrevaloraron su economía y, aunque calificaron el tiempo que permanecieron en UE como una pesadilla, mientras fueron miembros jamás presentaron situaciones de interrupciones en la cadena de suministros, ni sus productos presentaron problemas para ser comercializados en otros países.
En todo caso, pareciera que el hecho que Londres inste a la Unión Europea a resolver lo que sucede es una medida desesperada, que solo busca ganar tiempo, ya que sabe que ma Unión Europea no cambiara las medidas arancelarias que rigen desde la salida de Reino Unido de ese organismo.