El ex fiscal general William Barr, en su momento calificó a Nicolás Maduro, Diosdado Cabello y Vladimir Padrino como los líderes de una organización criminal encargada de enviar toneladas de droga hacia Estados Unidos.
Como una medida de motivación, se ofreció una recompensa en dólares, a quien ponga a la orden de la justicia estadounidense a los chavistas antes mencionados.
Todo lo que hay que saber sobre la recompensa ofrecida por Estados Unidos
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El Cártel de los Soles
Es una organización criminal conformada por miembros activos y retirados de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana de Venezuela, que tienen como misión principal el tráfico de drogas hacia los Estados Unidos y el Caribe.
Se dice que este grupo está fuertemente relacionado con otras bandas delictivas tales como el Cártel de Sinaloa, el Ejército de Liberación Nacional y las Bacrim colombianas.
Estados Unidos tiene fuertes pruebas que responsabilizan a los miembros del Cártel de los Soles de cometer narcoterrorismo e importación de cocaína hacia esta nación.
Para reforzar esto, en unas declaraciones realizadas por Rafael Isea, antiguo Ministro de Finanzas del régimen y que en la actualidad es testigo protegido por la DEA, manifestó que el Cártel de los Soles está liderado por Diosdado Cabello, que es el número 2 del régimen y, aunque Nicolás Maduro no toma decisiones relevantes dentro de la organización, recibe dinero producto del tráfico de cocaína.
También se conoce que la dictadura ha recibido dinero de parte de grupos narcoguerrilleros colombianos para que les permitan utilizar el suelo venezolano como base de almacenamiento de la droga. Y lo que es aún peor, es que el Cártel de los Soles utiliza aeronaves oficiales para trasladar los narcóticos hacia el Caribe y Centroamérica.
Así mismo, de acuerdo con declaraciones del General Clíver Alcalá, antiguo aliado del régimen de Hugo Chávez y que ahora se encuentra bajo la protección de la Fiscalía General de los Estados Unidos, la primera dama Cilia Flores estaba al tanto del tráfico de cocaína que realizaban sus sobrinos, quienes se encuentran pagando condena en suelo estadounidense por conspirar para traficar 800 kg de droga.
Según este General, el Cártel de los Soles existe desde que Chávez llego al poder, pero logró un mayor avance con el actual gobierno de Nicolás Maduro. Incluso se dice que es el proveedor principal de clorhidrato de cocaína del Cártel de Sinaloa.
Cazarrecompensas en Venezuela
El gobierno de Joe Biden sorprendió a la opinión internacional cuando ordenó incorporar a la lista de buscados a otro grupo de jerarcas chavistas y, además, en la actualidad la Fiscalía General ofrece 90 millones de dólares para quien los capture.
A estos personajes del régimen, se les imputa cargos por narcotráfico, legitimación de capitales y terrorismo. Esto se ha convertido en un jugoso botín no solo para las empresas contratistas del mundo, sino también para grupos organizados de cazarrecompensas.
Según se estima, en Caracas, actualmente, hay por lo menos 3 empresas de mercenarios y se habla de 2 grupos organizados de cazarrecompensas que están realizando labores de inteligencia con el fin de apresar y entregar a los chavistas al gobierno de Estados Unidos.
Por supuesto, para poder apresar a estos jerarcas, deberán enfrentarse a las mafias rusas, turcas, iraníes y chinas que hacen vida en Venezuela y que, por lo general, se encargan de proteger a los más altos miembros de la dictadura.
Aunque inicialmente se pensó que cuando la administración de Donald Trump ofreció una recompensa por Nicolás Maduro y sus colaboradores, podría prepararse un escenario para la invasión, al igual que se hizo en Panamá durante el gobierno de Noriega, en este momento es una situación descartada.
Esto se debe a que, si bien es cierto que el gobierno de Joe Biden es mucho más diplomático que el de su antecesor, no es menos cierto que intentará a través de las sanciones doblegar al régimen tratando, de alguna manera, de obligarlo a entregar a miembros del Cártel.
Venezuela un narcoestado
En el año 2017, el Partido Republicano presentó ante el comité de relaciones exteriores del senado una serie de pruebas que confirmaban las conexiones del régimen de Maduro con el narcotráfico.
Dentro de esas pruebas también se mostraba que Venezuela se había convertido en proveedor de clorhidrato de cocaína y propulsores de droga, tales como acetona y ácido sulfúrico, a los Cárteles de los Zetas y Sinaloa de México.
Incluso, según informes de la DEA, Venezuela intervino cuando apareció en 2018 el llamado Cártel del Noreste, ofreciéndoles una ruta a través del país para llevar droga a toda Suramérica.
En el mismo informe del senado se señala que desde que Maduro tomó el poder, por Venezuela pasan cada año 200 toneladas de cocaína, lo que viene a representar el 40% del consumo mundial de este alcaloide.
De igual manera, se relaciona al actual gobernador del estado Trujillo, Henry Rangel Silva, como el nexo entre la dictadura de Maduro y el Ejército de Liberación Nacional, que, al parecer, son los encargados de cultivar la coca para, posteriormente, vendérsela a Venezuela, donde a su vez se procesa el clorhidrato de cocaína.
Venezuela ha alcanzado un nivel tal en el narcotráfico que se estima que en la actualida, no vende propiamente la droga procesada, sino que se encarga de vender la llamada pasta base para que sea tratada directamente en los laboratorios mexicanos donde después la comercializan en Estados Unidos.
La oposición venezolana guarda silencio
Ante una situación tan dantesca, la oposición venezolana guarda silencio en cuanto a los señalamientos, ya que nunca se debatió en la Asamblea Nacional el encarcelamiento de los sobrinos de la primera dama por narcotráfico.
Tampoco se ha hecho una investigación seria con respecto al Cártel de los Soles, ni se ha pronunciado acerca de la presencia de grupos irregulares en territorio venezolano.
Cabe resaltar que, desde hace escasas semanas, en el municipio Urdaneta del Estado Apure, específicamente en la población de La Victoria, se han presentado enfrentamientos armados entre supuestos disidentes de grupos regulares y miembros de la FANB por el control de la zona.
Lo que se comenta al respecto, es que dicha zona es una de las vías por donde ingresa la coca a Venezuela. Lo que indudablemente convierte a este país suramericano en una narcorrepública.