El conflicto árabe-israelí es conocido por ser uno de los más largos en la historia de la humanidad. Ciertamente su inicio se remonta a 1948 de forma física, pero los problemas entre ambos bandos se han presentado desde hace 2000 años.
Asimismo, muchos han sido los intentos internacionales para solventarlo. Sin embargo, ninguno ha logrado su cometido, debido a la falta de disposición de los beligerantes.
A pesar de ello, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se ha propuesto cambiar esto. Para ello, promulgó el pasado 27 de enero una solución llamada “El acuerdo del siglo”.
¿Qué es el Acuerdo del Siglo?
Para nadie es secreto que Trump posee nexos realmente fuertes con Israel. Es por ello que el mandatario americano se reunió con su homólogo israelí, con el fin de crear un acuerdo para la solución de su conflicto en medio oriente.
Este último fue expuesto el pasado martes en la Casa Blanca, donde se hizo mención de que el tratado propuesto por Trump era correspondiente a una “Solución de dos estados”.
En primera instancia el acuerdo propone que ni los israelíes ni los palestinos tienen que ser separados de sus hogares y familias. Para ello, el mandatario de EEUU propone crear un estado contiguo a Israel.
Sin embargo, los territorios ocupados ilegalmente por el país judío están presentes en este contexto, ya que el 87% de estos pasarán a ser parte de Israel indiscutiblemente.
Asimismo, Jerusalén (la ciudad principal del conflicto) se volverá la capital indivisible de la nación judía. El tratado también promulga que Israel trabajará en conjunto con el rey de Jordania para gobernar el país.
Esto último con el fin de que el “Monte del Templo” (sitio sagrado para los judíos localizado en Jordania) permanezca protegido. Otro aspecto a representar, es que Trump propone crear un plan de inversión sobre los países beligerantes del conflicto.
Dicho aspecto se realizará por un valor de 50.000 millones de dólares. Esto con el fin de fomentar el desarrollo social y económico de las naciones que han perdido parte importante de su infraestructura a causa de la guerra.
No obstante, para que el dinero sea entregado, Palestina tiene que dejar de financiar al grupo “Hamas” (el cual se encuentra, principalmente, en la “Franja de Gaza”).
Asimismo, deberá reconocer la soberanía de Israel sobre Jerusalén. Aunque, Palestina tendrá la opción de negociar el acuerdo (si lo acepta), por un periodo no mayor a 4 años.
¿Acuerdo de paz o invasión militar?
A pesar de que Donald Trump ha intuido que este acuerdo propone llevar la paz a medio oriente, el mandatario expuso en su discurso que si el mundo árabe no aprueba el tratado, las consecuencias serán graves.
Sin embargo, desde un principio, los analistas han expuesto que los países árabes serían incapaces de aceptarlo. Dicho aspecto es gracias al poderío israelí que el “Acuerdo del siglo” promueve.
En este sentido, solo la Franja de Gaza, Rafad, Jerico, Abu Dis Hebrón, Ramala y algunas otras ciudades más, quedarían bajo el poder de Palestina y sus aliados árabes.
Mientras tanto, Tel Aviv, el Mar Muerto, los Altos de Golán, el Mar de Galilea, el puerto Haifa y más del 70% del territorio beligerante del conflicto, pertenecerá a Israel.
En este sentido, algunos analistas creen que Estados Unidos busca con su acuerdo tener una excusa para apoyar militarmente a Israel. Hay que recordar que, Hamas (Grupo terrorista palestino), es actualmente uno de los más grandes problemas del gigante americano.
Por lo tanto, puede que con una invasión a gran escala a los enemigos de Israel (donde se encuentra gran parte del grupo armado), estos podrían terminar de deshabilitar el anexo terrorista.
Cabe destacar que el apoyo de EEUU a Israel no solo ha estado presente desde que Trump es mandatario de la nación, ya que sus nexos miliares y económicos tienen más de 60 años en existencia.
De hecho, durante la guerra de los 6 dias, la guerra de Yom Kipur y las infiltradas, el respaldo armamentístico del país americano ha estado presente. Incluso, Barack Obama fue uno de los presidentes que mayor apoyo le otorgó.
Reacciones internacionales
Desde un principio el presidente de Palestina, Mahmoud Abbas, rechazó rotundamente el acuerdo promulgado por Trump. Esto, con el lema “Jerusalén no está en venta”.
Lo mismo hizo el grupo terrorista “Hamas”, cuyo portavoz, Abu Zuhri, expuso que la declaración del mandatario norteamericano carecía totalmente de sentido y que siempre Jerusalén le pertenecería a los palestinos.
Sin embargo, fue hasta el pasado 1 de febrero que la liga árabe respondió a la proposición americana. Esta, expuso que el tratado no cumple con los derechos de los palestinos.
Cabe destacar que los militantes de este grupo habían celebrado una reunión extraordinaria en la capital de Egipto producto de la derogación del acuerdo. Asimismo, muchos otros países se han mostrado en negativa ante este acuerdo.
Uno de ellos ha sido Turquía, cuyo presidente, Recep Tayyip Erdogan, clasificó el acuerdo como una estrategia de EEUU para legitimar la ocupación ilegal acontecida por Israel en Palestina.
Igualmente, Ayman Safadi, ministro de asuntos exteriores de Jordania, comentó que la única forma de lograr la paz entre Israel y el mundo árabe es establecer una resolución como la propuesta en 1967.
Cabe destacar que esta promulgaba la creación de dos estados diferentes con fronteras definidas en Jerusalén, donde cada una de las partes tenía poderío sobre el área.
Igualmente, aliados estadunidenses como Qatar, agradeció la intención de EEUU pero lo alentó a respetar la legitimidad internacional (esta misma reacción la tuvo los Emiratos Árabes Unidos).
Mientras tanto, Peskov, portavoz de Rusia, comentó que el país euroasiático no posee una posición definida sobre el acuerdo. Por otra parte, la comunidad internacional se ha encargado de realizar burlas sobre el acuerdo de Trump.
De hecho, el caricaturista Vitaly Podvitski, realizó un dibujo donde muestra a Estados Unidos pisando a Palestina, y dándole una faja de dinero en indemnización (siendo solo un ejemplo de las muchas parodias existentes).