La vuelta a las oficinas ha puesto en relieve las necesidades de confort que estaban teniéndose en el teletrabajo y que, necesariamente, deberían estar en cualquier área de trabajo.
Las carencias de los espacios de trabajo improvisados que trajo la pandemia mostraron a quienes regentan los centros de trabajo la importancia de adecuar al máximo los espacios para conseguir mayor productividad, salud laboral y, cómo no, buen ambiente.
¿Realmente cómo decorar la oficina afecta en la productividad, ánimo y bienestar? Según los últimos reportes del sector de los recursos humanos, la percepción que tienen los trabajadores de que se tiene en cuenta su bienestar en los centros de trabajo a través de mobiliario adaptado para mayor confort, espacios limpios y abiertos y tonalidades neutras que inviten a la concentración es capaz de mejorar la productividad y el ánimo por varios motivos. El primero, el sentirse parte importante de la corporación, en segundo lugar, el sentirse integrado en un grupo de trabajo y, finalmente, la sensación de cuidado y bienestar que proyectan.
¿Cuáles son los 7 muebles que consiguen esto si se eligen bien? Oficinas Montiel, especializada en este tipo de mobiliario, lo tiene muy claro.
- Elección de una mesa de escritorio capaz de dar respuesta a la necesidad de cada puesto. No es lo mismo un puesto que requiere varias pantallas para su desempeño laboral que quien necesita tener cerca y revisar sobre la mesa documentación o archivos. Teniendo esto en cuenta, se debería buscar una mesa para cada puesto que, aunque hagan juego, respondan realmente a cómo necesitan trabajar cada uno de los miembros del equipo. Mesas angulares, rectas o incluso las multipuesto pueden ser adaptadas a cada situación. De hecho, según explican, «en nuestro catálogo no existen solo las que son nuevas sino algunas reacondicionadas que hablan también de la necesidad de tener cierta responsabilidad medioambiental» explican.
- La silla es clave para que las horas que se pasan trabajando no sean un problema. La salud postural es uno de los primeros puntos a revisar en cualquier centro de trabajo. Durante la pandemia, en los domicilios, fue una de las carencias más extendidas. La silla de trabajo permite no cansar la espalda, estar en mala postura o incluso descansar la cabeza en un momento dado. Es clave elegir una que se adapte a la persona que se sentará e incluso modularla a su cuerpo para garantizar la mejor postura.
- Armarios de oficina: aunque cada vez se está digitalizando más la documentación corporativa y subiéndose a la nube para que toda la plantilla pueda acceder a ella en caso de necesidad, lo cierto es que los armarios siguen siendo claves para guardar cientos de documentos, presupuestos, catálogos e incluso registros que se producen a diario en una oficina. El que sean de fácil acceso, útiles y que almacenen de forma adecuada la información es clave y más ahora con la ley de protección de datos vigente.
- Cajoneras: son el complemento imprescindible en las mesas para poder guardar todas las herramientas con las que se necesita trabajar. Bolígrafos, calculadoras, claves, accesorios electrónicos complementarios… e incluso los enseres personales.
- Percheros: aunque parece algo accesorio, lo cierto es que es más importante de lo que parece ya que, de esta forma, todas las prendas de abrigo dejan de estar sobre la mesa o en las sillas, generando no solo malestar posicional sino mala imagen y ruido visual.
- Lámparas de sobremesa. Es cierto que la luz es uno de los puntos a los que más atención se está prestando actualmente en las oficinas, al igual que el ruido. El conseguir una iluminación adecuada para evitar la fatiga visual y reforzar la mejor claridad de los monitores y papeles es importante.
- Biombos: quién no ha necesitado, según el puesto y el momento, un poco de intimidad para evitar distracciones y para centrarse en lo que tiene por delante, incluidas las videoconferencias que se han puesto tan de moda. Este tipo de soluciones móviles puede ser clave para, sin romper la apertura, encontrar ese espacio de privacidad para según qué momentos.