Lavanapp, la app de tintorería y lavandería a domicilio, ofrece unos consejos básicos para hacer más cómodo y fácil el cambio de armario ante la llegada del frío. Un frío que llega algo tarde tras un largo verano, pero ante el que hay que tener en cuenta varios aspectos para afrontar la bajada de temperaturas y guarecernos en casa para afrontarlo.
Es el momento de guardar nuestra ropa de verano, más ligera y que suele ocupar menos espacio en armarios, guardarropas y demás, y sacar una ropa más voluminosa. Lo mismo pasa con la ropa de hogar y las alfombras. Desde ya el mes de septiembre, la empresa experta en lavado ha detectado un aumento en los pedidos de edredones, colchas y alfombras en torno a un 25%, precisamente por parte de familias que quieren ponerlas a punto.
Basándose en la experiencia con sus clientes, presenta los siguientes pasos para que el cambio de armario sea efectúe de la manera más cómoda y efectiva posible.
1. Guardar la ropa limpia, siempre: A veces por pereza o prisas por poner orden en el armario al sacar la ropa de invierno, guardamos nuestras prendas de verano tal y como la tenemos en el armario. Sin embargo, es mejor que la guardemos limpia, puesto que si alguna de las prendas tiene alguna mancha, cuánto más tiempo pase, más difícil será de eliminar. También es aconsejable, si es posible, guardarla bien doblada y planchada. De esta forma, ocupará menos espacio y evitaremos que coja mala forma y tener posteriormente que plancharla.
2. Alfombras en perfecto estado: Las alfombras en invierno tienen doble finalidad; decorativa y funcional, porque protegen del frío estacional y reducen las corrientes de aire que circulan por el suelo. A la hora de limpiarlas se debe estar seguro de que pueda emplearse agua, así como sprays quitamanchas, para evitar que se estropeen.
Desde Lavanapp advierten de que en ocasiones se encuentran con alfombras sucias que, además, presentan manchas blancas de espráis que no funcionaron como se esperaba.
3. Sin bolitas de naftalina: Este producto se utiliza para impedir que las polillas agujereen nuestra ropa. Sin embargo, su uso deja un olor muy fuerte del que cuesta deshacerse e impregna toda la ropa y el lugar donde se haya guardado. Además, es un producto altamente contaminante para el medio ambiente. Por eso, se pueden usar alternativas más naturales. Por ejemplo, colocar bolsitas de tela para que transpiren, con hojas secas de lavanda, menta seca y palitos de canela.
4. Cuidado al lavar el nórdico: La mayoría de edredones se pueden lavar con agua, aunque no lo especifique la etiqueta. A pesar de ello, lo aconsejable es confiar a un profesional la limpieza específica de esta ropa de casa porque las lavadoras comunes no suelen ser lo suficientemente grandes para que el nórdico se lave con eficacia.
Además, si está compuesto por plumas necesita un secado gradual pero completo para asegurar que las plumas no se pudren y acabe oliendo mal. En este caso, el sol y el aire no garantizan que todas las plumas del relleno estén secas o se sequen de la forma adecuada. Las secadoras industriales utilizan una técnica que hace rebotar las plumas para que no se peguen entre ellas y se sequen totalmente. En Lavanapp te devuelven el nórdico en una bolsa personalizada para que puedas guardarlo cuando acabe el frío.
5. Poner perfectos los abrigos: Lo más adecuado es que esta prenda se guarde limpia de uno año para otro, pero, si no ha sido así, es el momento de mandar el abrigo a limpiar por profesionales. Son raras las ocasiones en las que se pueden lavar en la
lavadora y siempre se corre el riesgo de que salgan con otra textura, forma o color, diferentes a los originales. Además, tardan demasiado tiempo en secarse. Por ello, Lavanapp solo tarda 24h en poner a punto y devolver cualquier tipo de prenda, en perfecto estado.