Las calles de La Habana, así como sus principales ciudades, vivieron un hecho inédito cuando el pasado 11 de julio, miles de manifestantes salieron a protestar por lo que ellos consideran es la peor crisis económica que ha vivido la Isla en los últimos 30 años.
Al parecer, una de las causas principales de la protesta es la equivocada manera como el régimen ha manejado la pandemia, así como los ensayos con una vacuna en cientos de ciudadanos, para tratar posteriormente de comercializarla en el mundo.
Todo lo que hay que saber sobre lo sucedido en Cuba
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San Antonio de los Baños
Este es el lugar de La Habana donde se comenzaron a dar las manifestaciones que se han prolongado durante días. Inicialmente los pobladores salieron a protestar por la gran cantidad de apagones que se presentan en la zona.
Posteriormente, exigían al gobierno de Díaz Canel que se les comenzara a aplicar la vacuna contra el Covid, siempre y cuando fuese una distinta a la que está patrocinando el gobierno cubano.
Debido a que los medios de comunicación se encuentran totalmente controlados por el estado, los manifestantes se valieron de las redes sociales para difundir en vivo una gran cantidad de convocatorias a los habitantes de los pueblos cercanos de La Habana.
La situación generó un efecto cascada y a las pocas horas las calles se llenaron de una gran cantidad de cubanos que, sin ningún tipo de temor al régimen, gritaban a viva voz que querían un cambio de gobierno. Ningún analista político fue capaz de prever que los ciudadanos salieran a a gritar “Libertad” y “Abajo la dictadura”
Pero, en los últimos días, en la llamada Habana Vieja, zona emblemática para el turismo y en donde solo pueden disfrutar los políticos del régimen cubano, la habitual tranquilidad se ha visto interrumpida por lo cantos de cientos de personas, quienes dicen no soportar más la grave escases de alimentos, así como de las penurias sanitarias que viven.
Una situación como esta no se vivía desde 1994, cuando se presentó un hecho conocido como el maleconazo, que llevó a una gran cantidad de ciudadanos a pedir elecciones libres y la salida de Fidel Castro del poder.
Como se sabe, el resultado de ese hecho fue más represión y el fortalecimiento de la dictadura en todo el país caribeño. Pero parece que los habitantes de San Antonio de los Baños, han dejado el miedo a un lado y se enfrentan a la policía que trata de controlar las manifestaciones para evitar que estas ocurran en todo el país.
Respuesta de la dictadura cubana
El dictador Díaz Canel ordenó a la policía nacional, e incluso al ejército, reprimir a cualquier costo a los ciudadanos que pacíficamente exigen un cambio en el gobierno.
Hasta ahora, los vehículos policiales han arrollado a ciudadanos que marchaban para pedir la salida del dictador. Durante esta represión también fue golpeado salvajemente un fotógrafo de la Asociación de Prensa (AP) para tratar de quitarle su cámara.
Díaz Canel, en una cadena nacional de radio y televisión, se dirigió a los ciudadanos y, aunque reconoció que hay algunas personas que tienen insatisfacciones legítimas, hay otros que son revolucionarios de corazón pero que están confundidos por la campaña llevada a cabo por el gobierno de los Estados Unidos.
El primer mandatario dijo también que es su deber defender al pueblo de las campañas mediáticas y no permitirá provocaciones. Asimismo, expresó que protegerá la revolución a cualquier precio, señalando que “ningún gusano contrarrevolucionario va a tomar las calles”.
Asimismo, garantizó que las Fuerzas Armadas de Cuba y la policía saldrían a la calle a reprimir las protestas, y que tampoco iba a permitir que los mercenarios oportunistas pudieran aprovecharse de la situación para generar daño a los ciudadanos.
Díaz Canel expresó también en la televión cubana que la situación se encontraba en completo control y que se planteba llevar a cabo un plan masivo de vacunación, e indicó que el medicamento Abdala es uno de los más seguros del mundo.
Después de las palabras del mandatario, las redes sociales se incendiaron y las plataformas de WhatsApp, Facebook, Instagram y Telegram, sirvieron para que algunos influencers llamaran al pueblo a manifertarse en las calles.
Ante esta situación la dictadura cubana decidió suspender el servicio de internet, impidiendo de esta forma que los ciudadanos pudiesen comunicarse de una provincia a otra.
Desconcierto en Miami
La comunidad cubanoamericana que se encuentra asentada en el estado de Florida vive una situación de desconcierto y frustración al no poder saber la suerte que han corrido familiares y amigos que se encuentran en Cuba. Algunos ciudadanos han expresado públicamente su intención de ir hasta la Isla con el fin de presentar una lucha armada en contra del régimen.
En las principales calles de la llamada Pequeña Habana, las personas han exigido al gobierno de Joe Biden una intervención militar, ya que consideran se está cometiendo un genocidio en la Isla, en donde atacan con armas de fuego a ciudadanos que marchan de manera pacífica exigiendo libertad.
Por su parte, el senador Robert Meléndez, miembro del Partido Demócrata, dijo que está descartada una intervención de carácter militar, ya que ese no es el camino.
Indicó que tanto él como los miembros de su partido apoyan las manifestaciones antigubernamentales, pero no pueden intervenir en un hecho que pertenece estrictamente a los cubanos.
Estas palabras han generado un repudio internacional en contra de Bob Meléndez, ya que, como se sabe, este senador es de origen cubano y el hecho de que presida el comité de exteriores del senado, lo hace mantener una línea directa con el presidente estadounidense, por lo que su negativa a una intervención militar deja sin opciones de fuerza a los ciudadanos de la Isla.
Quizás el hecho de que el Viceministro de Interior del régimen cubano, el General de Brigada Jesús Manuel Buron renunciara a su cargo alegando que se está usando la fuerza de forma excesiva en el control de las manifestaciones, haga cambiar el concepto que tiene la administración Biden de las manifestaciones prolibertad que lleva a cabo el noble pueblo de Cuba.