Hay quienes la degustan, quienes la describen, y quienes la transforman en color, palabra o melodía. Con motivo de su trigésimo aniversario, Marlene® ha invitado al mundo a ver la manzana con una mirada nueva, como una musa inspiradora capaz de despertar recuerdos y emociones. ¿El resultado? Miles de obras procedentes de varios países, cada una diferente y única, todas inspiradas en la Hija de los Alpes. Porque la manzana siempre ha sido mucho más que una fruta; es un universo de sugerencias que permanece vigente a través de los siglos, cargado de valores y capaz de reflejar emociones universales. Una fuente de inspiración que despierta la imaginación y la creatividad, con el don de poder transformarse en arte, en cualquiera de sus formas.
Ilustraciones, recetas, poemas, piezas musicales y muchas otras formas de arte: infinidad de expresiones creativas han encontrado su lugar en esta acción. En cualquiera de las cuatro categorías en las que se podía concursar (Arte, Cocina, Literatura y Música), los participantes han transformado la manzana en un lenguaje universal, propiciando que la creatividad y sensibilidad personales contaran lo que esta fruta puede sugerir más allá del sabor. Marlene® evoca, efectivamente, un mundo único, hecho de naturaleza, pasión y personas que, ahora, los ganadores podrán explorar por ellos mismos a través de las experiencias que han ganado: estancias inmersivas en los establecimientos de agroturismo de la cadena Gallo Rosso, con las que conocer de forma personal a quienes cada día custodian el encanto de estas manzanas, descubriendo de cerca su tierra de origen.
El concurso ha dado forma a los valores que siempre han definido a Marlene®, como el ciclo de las estaciones, la riqueza de las variedades, el vínculo auténtico con el territorio, y el cuidado de la naturaleza. Valores que los participantes han acogido y reinterpretado, manifestándolos a posteriori en forma de creaciones auténticas y profundamente personales.
«El concurso nació para dar protagonismo a todos los amantes de las manzanas, invitándoles a inspirarse en la naturaleza y en Marlene® con su universo propio de valores construido a lo largo de treinta años de historia, dando rienda suelta a la creatividad y emoción de cada participante», cuenta Hannes Tauber, responsable de Marketing del Consorcio VOG. «Estamos encantados de ver cómo las personas que han concursado han captado plenamente este espíritu, y cómo la manzana ha entrado en la vida cotidiana de todas ellas: en cada obra resuenan emociones, recuerdos de la infancia, fragmentos de vida relacionados con la naturaleza y las estaciones, transformados en símbolos personales y compartidos».
Con este proyecto, Marlene® ha celebrado no solo un aniversario, sino también el vínculo especial que une la naturaleza con las historias de quienes la viven cada día. Una auténtica oda a la manzana y al mundo que la rodea.
Los ganadores
La ilustración «Le mie Marlene®» (Mis Marlene®), de la italiana Ida Eugenia Scalia, que rinde homenaje a Picasso y al poder simbólico de las estaciones, se alzó con el título de ganadora absoluta. En la idea de la artista, las manzanas no son una simple fruta, sino espejos del alma universal, una metáfora dulce y profunda que une cada latido de este planeta. Cada manzana narra así una estación, cada una representa un capítulo sagrado de nuestra propia vida.
En la categoría Cocina, el premio ha sido para el español Gabriel Felipe Cruz Zúñiga por «Manzanas en alturas», un postre que combina el paisaje del Tirol del Sur-Südtirol con los sabores de su memoria personal. Una flor compuesta por pétalos de diferentes manzanas descansa sobre un granizado de flores de manzano que evoca la nieve; en el centro, una compota de manzanas cocidas, decorada con gelatina en forma de rocío y un toque de manzana y limón. Cruz Zúñiga es un joven estudiante de una escuela de hostelería que, además de la estancia en el Tirol del Sur-Südtirol, gana la oportunidad de realizar unas prácticas en el restaurante Atelier Moessmer Norbert Niederkofler bajo la tutela de Niederkofler, el chef tres estrellas Michelin y una Estrella Verde a la Sostenibilidad. Una experiencia destinada a dejar huella en su trayectoria profesional y que demuestra el compromiso de Marlene® por involucrar también a los talentos más jóvenes.
En la categoría Arte, la española Marian Virginia Fernández Prado conquistó al jurado con «Naturaleza viva», una obra digital inspirada en la naturaleza como fuente inagotable de creación, influenciada por el legado de Cézanne, quien supo ver en las manzanas un universo en sí mismo. La obra muestra un rostro femenino de rasgos geométricos rodeado de manzanas que emergen como símbolo de vitalidad, pureza y renovación. Los colores vibrantes y la composición fragmentada rinden homenaje a la naturaleza y a su poder creativo, fusionando el elemento femenino y la naturaleza.
La canción «Le mele di Marlene®» (Las manzanas de Marlene®), de Leonardo Mantelli, ha ganado en la categoría Música. Una oda al trigésimo aniversario de Marlene® que nace de la observación de que una manzana no es solo una fruta, sino que encierra los valores de la tierra en la que crece: la armonía de las estaciones, el cuidado de los agricultores, y el equilibrio entre la modernidad y las raíces. Acompañada de una melodía jubilosa, la canción combina imágenes poéticas y recuerdos personales: el aroma de los huertos, la frescura de una manzana recién cosechada y la autenticidad que acompaña a Marlene® desde hace treinta años.
Por último, Marialaura Ceribelli triunfó en la categoría Literatura con el poema «Dentro di te il mio mondo» (Dentro de ti, mi mundo), en el que, inspirada por la fuerza y la belleza de la naturaleza, transforma la manzana en un lugar emotivo, capaz de evocar emociones personales y reflexiones, recordando al mismo tiempo la importancia de cuidar el medio ambiente para las generaciones futuras.