El 2019 no fue uno de los mejores en el contexto económico mundial. De hecho, es considerado como uno de los años más controversiales a nivel financiero de casi todas las potencias mundiales.
Esto se puede evidenciar con la guerra comercial entre EEUU y China, las sanciones económicas implementadas contra la Unión Europea por parte de Estados Unidos y el micro conflictos económicos de Asia, América y Europa.
Sin embargo, este 2020 no parece mejorar en este sentido, ya que los mercados mundiales se han presentado en números rojos últimamente gracias a la tensión creciente en medio oriente.
Causas de las pérdidas económicas
Desde el 31 de diciembre del 2019, el mundo se ha encontrado preocupado a causa de las tensiones existentes entre Estados Unidos e Irán. Esto último es producto de la invasión de manifestantes pro-iraníes a instalaciones americanas.
No obstante, fue hasta el 2 de enero que el conflicto se agudizo, cuando tropas estadounidenses asesinaron a “Qasem Soleimani” (Máximo líder de las fuerzas militares de Irán).
Esto terminó por provocar bombardeos por parte de Irán a varias bases militares estadounidenses el 8 de enero y en los días posteriores. Sin embargo, esta guerra no solo ha provocado eventualidades a nivel militar, sino también a nivel económico.
Dicho aspecto se puede ver en los índices de “S&P500”, y “Dow Jones” que se tiñeron de rojo casi de forma continua desde los ataques del 8 de enero, siendo seguidos por las bolsas europeas.
De hecho, la semana pasada el IBEX retrocedió un total de 0.56%, mientras que el EUROSTOXX 50 alcanzó los -0.26%. Esto permite demostrar una desaceleración significativa en los mercados mundiales.
Igualmente, aspectos como el petróleo se han visto perjudicados de la misma forma. Esto se pudo observar el 8 de enero en el “Petróleo Brent”, el cual posicionó la tasa en 64.200 puntos con una baja de -0.45%.
Ciertamente muchos de estos índices también se vieron afectados por aspectos alternos, pero la mayoría de ellos están derivados del comportamiento de los inversores al conflicto en sí.
Sanciones a Irán
A pesar de que los mercados se estaban asfixiando, Donald Trump (Presidente de los Estados Undoso) comentó que deseaba ejercer nuevas sanciones contra Irán.
Estas últimas serían directas hacia el sector minero, industrial y textil. Además, ejecutaría ciertas reformas en contra de los altos cargos del régimen, con el fin de golpear el sector gubernamental de la misma forma.
Esto terminó por radicalizar el comportamiento de la bolsa, a tal punto que las pérdidas económicas fueron millonarias. Sin embargo, dicho aspecto no se debe a la dependencia de organizaciones estadounidenses a industrias iraníes.
De hecho, es gracias a los productos que se obtienen en su referencia. Por ejemplo, Irán presenta como fuente principal de exportación (además del petróleo) al oro, así como productos textiles derivados de algodón.
En este sentido, y ante la incapacidad de las empresas de recurrir a estas riquezas, las empresas optan por abordar otros territorios como Egipto o Irak donde es más difícil y costoso realizar la adquisición.
Cabe destacar que esto se debe a la “lejanía” entre dichos territorios y el “Canal de Ormuz” (el cual presenta gran importancia para los puertos de diferentes países).
En dicho sentido, los inversores presienten pérdidas económicas para las empresas, y en consecuencia se crea una especulación negativa que termina por provocar la venta exponencial de una gran cantidad de acciones como método de salvaguardar el dinero invertido.
Dicho aspecto produce una disminución en el costo de las acciones de diferentes empresas que conforman índices importantes como el “S&P 500” y genera los números rojos.
Principales sectores en subida
A pesar de que una gran parte de los sectores presentaron bajas en su comercialización de acciones, algunas más se encuentran en un auge cada vez más progresista.
Un ejemplo de esto es el petróleo, el cual comenzó a subir a causa de las sanciones nuevas (gracias al factor especulativo). De hecho, este aumentó alrededor del 1% en referencia.
Esto posicionó la tasa del costo de “Barril de calidad Brent” a 68.84 dólares. Mientras que en algunas otras naciones este posee un precio de 71 dólares, y otros más (como el de Texas) se posiciona en 63 dólares.
Cabe acotar que esto es por la insuficiencia del hidrocarburo que muchos analistas predestinan, gracias a la dificultad de circulación de barcos exportadores por el “Estrecho de Ormuz”.
Ciertamente, otro sector beneficiado fue el oro, el cual presentó un alza en los precios no visto en los últimos 7 años. Por último, se encuentra la relación euro-dólar, el cual disminuyó (aunque poco según lo esperado).
De hecho, este se posiciona en términos de 1.11 dólares estadounidenses con respecto a 1 euro. Ciertamente esta no es una gran noticia para los inversores, pero si representa una baja significativa de la cotización presentada.
Principal perjudicado de esta situación
Muchas son las naciones que han presentado eventualidades a causa de esta situación. Sin embargo, ninguna presenta una economía tan desgastada como Irán.
Hay que recordar que la nación de medio oriente posee una inflación imperante, que se encuentra de número 5 entre las peores del mundo. No obstante, gracias a las sanciones, al conflicto, y a los dígitos rojos, se espera que su posición cambie.
Esto es gracias a la disminución del PIB, producto del golpe en los sectores de la industria y la minería como tal. Hay que recordar que el Producto Interno Bruto de la nación se encuentra en 377.735 millones de euros.
Sin embargo, este depende (en mayor medida) del oro y del petróleo, aunque otra gran parte del porcentaje se deriva de productos de sustracción territorial más abrasivos como el uranio.
De hecho, muchas naciones que requieren de este material planeaban invertir en Irán (siendo los principales Reino Unido y Francia), pero ante la incapacidad de hacerlo por las amenazas de Trump, el PIB promete seguir descendiendo.
Lo más preocupante del caso, es que el conflicto Irán-Estados Unidos puede llegar a provocar un auge significativo de roces internacionales por la riqueza que la nación posee, pudiendo causar una guerra a escala global.