Acaba de lanzarse en Google Play LockLove, una aplicación móvil para parejas que renuncia por completo a las notificaciones y convierte la pantalla de bloqueo del teléfono en un canal compartido entre dos personas.
Desarrollada en Barcelona por Randy Esperben y su estudio Fabrica Studio, la app está disponible para descarga gratuita y llega traducida a 87 idiomas desde el primer día, con soporte completo para idiomas de derecha a izquierda como el árabe, el hebreo, el persa y el urdu.
A diferencia de las aplicaciones de mensajería tradicionales, LockLove no genera alertas sonoras, no vibra el teléfono y no acumula mensajes en una bandeja de entrada, sino que el contenido aparece, directamente, como fondo de pantalla de bloqueo y se descubre al encender el teléfono para mirar, por ejemplo, la hora.
Tras vincular dos cuentas mediante un código único, los miembros de una pareja pueden enviarse fotos, vídeos cortos, GIFs, stickers, mensajes con texto y dibujos a mano alzada.
La idea surgió a raíz de una experiencia personal del propio fundador, veterano del software con más de dos décadas construyendo producto digital. Tras grabar los primeros pasos de su segundo hijo, Esperben se planteó por qué un momento así tenía que enviarse por el mismo canal que los memes del grupo de la oficina o las circulares del colegio.
“Mandarlo por WhatsApp era ‘perderlo’ entre cientos de mensajes que ya no recordaría al día siguiente. Esa misma noche empecé a dibujar LockLove. Quería que un momento así tuviera un canal a su altura, no una notificación más en la pila.”
Una alternativa al ruido digital
LockLove no compite por aparecer en la barra de notificaciones, no exige una respuesta inmediata y no construye historial, apoyando salir de la fatiga digital y el coste atencional de las notificaciones.
El contenido vive el tiempo que la pareja decide y, gracias a la función Memory Wallpaper, la pantalla puede regresar automáticamente al fondo habitual cuando ya se ha visto.
“Estoy convencido de que los pequeños gestos transforman una relación. Quería construir un espacio silencioso, sólo para dos, donde lo que importa no compita por la atención con el resto del día.”
— Randy Esperben, fundador de LockLove.
Cómo funciona
Cada usuario comparte con su pareja un código único de pairing para conectarse de forma exclusiva.
Es ahí cuando un editor visual permite combinar fotos, vídeo, texto, dibujos a mano alzada, stickers y emojis en un mismo wallpaper en menos de un minuto.
El envío de este contenido puede ser inmediato o programado: es posible dejar listo un “buenos días” para que aparezca exactamente al amanecer de la otra persona, aunque ambos miembros de la pareja vivan en horarios distintos.
Premium compartido: uno paga, los dos disfrutan
LockLove rompe también con la lógica habitual de las suscripciones. Su versión Premium no se vende por usuario, sino por pareja: cuando uno de los dos miembros se suscribe, el otro recibe automáticamente el mismo nivel de acceso, sin pagar y sin gestionar nada. Es la traducción al modelo de negocio de la idea que vertebra todo el producto: si la app es de los dos, la suscripción también lo es.
Esta opción desbloquea herramientas avanzadas de edición, fuentes adicionales, biblioteca ilimitada de stickers y GIFs, exportación de vídeo y personalización del icono. La suscripción se ofrece en dos modalidades:
- Mensual: 8,99 €/mes — para los dos miembros de la pareja.
- Trimestral: 14,99 €/trimestre, con 3 días de prueba gratuita — para los dos miembros de la pareja.