Joe Biden, durante su campaña presidencial, expresó lo que sería su estrategia comercial si lograba el triunfo en las elecciones. Manifestó que se encargaría de enrumbar al país hacia la total recuperación económica y que fortalecería las relaciones comerciales con otras naciones.
También expresó que Estados Unidos logrará regresar al sitial de honor que ocupó durante muchos años, por lo se convertirá en un proveedor seguro de materia prima, insumos y productos terminados, para el resto del mundo.
Claves para cambiar la estragia comercial de EEUU
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Retos del comercio internacional para Joe Biden
Indudablemente que una cosa es manejar una estrategia política para ganar seguidores en una campaña y, otra totalmente distinta, es convertir en realidades las promesas.
Este es uno de los retos más importantes a los que se enfrentará Joe Biden ya que, como se sabe, la economía mundial durante el año 2020 ha sufrido una de las más fuertes contracciones. Por supuesto, esto ha incidido en las finanzas de todos los países, incluyendo a los Estados Unidos.
El senador demócrata, al asumir la primera magistratura del país, deberá enfrentarse a varias situaciones entre las que destacan las siguientes:
Paralización del aparato productivo
Aunque Estados Unidos no presentó un masivo cierre de empresas producto del Covid-19, el bloqueo de las fronteras conllevó a la paralización total de las ventas. Esto generó un aumento en los inventarios que, por supuesto, obliga a una reducción en la nómina laboral, aumentando a su vez el desempleo.
Dicho de otro modo, las empresas de Estados Unidos están abarrotadas de productos pero no han podido colocarlos en el mercado. Y, aunque se estima que para el 2021 existirá un despertar de la economía, se cree que será muy lento.
En este sentido, el intercambio de bienes y servicios será parte de un proceso progresivo que incidirá en las finanzas de las empresas a corto y mediano plazo.
Fortalecimiento de las relaciones comerciales con la Unión Europea
Joe Biden planteó durante su campaña una serie de políticas comerciales que establecen que con la Unión Europea, debería trabajarse en cooperación y no en competencia.
Estas palabras sugieren que, durante el primer trimestre del 2021, el gobierno de los Estados Unidos realice una reducción sustancial de los aranceles e, incluso, podría intervenir directamente para tratar de resolver las diferencias que existen, por ejemplo, entre los fabricantes de aviones Boeing y Airbus. Aunque siempre ocupando un papel conciliador en dicha intermediación.
Es muy poco probable que cumpla la promesa de Donald Trump de aplicar impuestos a la importación de automóviles. En todo caso, la UE espera que sea Biden quien de las primeras muestras de querer dar un nuevo rumbo a las relaciones comerciales de ambas potencias.
Biden y China
Una de las grandes críticas que expresó el senador demócrata durante su campaña presidencial fue la forma como Donald Trump llevó a cabo las relaciones comerciales con China.
Para Biden, la guerra económica entre ambos países se pudo haber evitado, pero el presidente Trump actuó de manera visceral por lo que la cantidad de impuestos y sanciones aplicadas a las empresas y productos chinos no hace más que perjudicar a la economía estadounidense.
Aunque el pasado 2 de diciembre, Biden garantizó que al asumir el control del gobierno no hará ningún tipo de movimiento comercial inmediato, si garantizó que no retirará los aranceles impuestos por el actual ocupante de la Casa Blanca a China.
También dijo que antes de tomar cualquier decisión con respecto a este tema, deberá reunirse con sus socios para establecer las acciones que más convengan a los Estados Unidos
Relaciones comerciales con America Latina
Biden, durante su cargo como vicepresidente de Barack Obama, realizó aproximadamente 20 viajes a Latinoamérica. La gran mayoría los hizo con el fin de fortalecer relaciones políticas y comerciales.
En su papel de presidente electo, deberá asumir que hacer con el tratado México, Estados Unidos, Canadá. De igual manera, tendrá que ocuparse de la relación de su país con otras naciones como Brasil.
Bolsonaro ha demostrado aversión por Biden, pero siempre ha sido un estratégico e importante aliado comercial. Esto en la actualidad, no puede ser puesto a un lado ya que para lograr el fortalecimiento de la economía, el nuevo presidente estadounidense requerirá de toda la ayuda posible.
En tanto, las relaciones con países como Perú, Chile y Colombia deben ser consolidadas e, indudablemente, Biden tendrá que ofrecer algunos atractivos para aumentar el intercambio comercial.
Esto debido a que durante todo el año 2020, China se ha ocupado de avanzar a pasos agigantados, sustituyendo a los estadounidenses, como los tradicionales proveedores seguros de bienes y servicios a dichas naciones.
Guerras comerciales
Biden se ha propuesto una serie de cambios radicales, desde los puntos de vista sociales y económicos. Incluso, muchos dicen que asumirá un papel más protector que el asumido por Donald Trump.
Su intención es acabar con todas las confrontaciones comerciales existentes y fortalecer las relaciones entre los Estados Unidos y la Organización Mundial del Comercio.
Se prevé que Biden incida en la modernización de esta organización multilateral, llevándola a un sitial donde no solo sea el marco regulador del comercio mundial, sino que establezca políticas de ventajas para todos los países que la conforman.
Las tensiones comerciales y medidas unilaterales impuestas por Donald Trump, serán revisadas y, como máxima prioridad, estará el lograr una normalización con China, llegando a un punto de equilibrio de amistad y confianza mutua, de tal forma que puedan realizar negociaciones que favorezcan a ambas naciones.
De igual forma, se cree que en la política comercial de Joe Biden estará en mejorar las relaciones con Rusia, aumentando el intercambio de bienes y servicios entre los dos países.
El senador demócrata tiene grandes planes que piensa poner en práctica pero, absolutamente nadie, ni siquiera los analistas económicos mejor preparados, pueden estimar como será el comportamiento del mercado comercial para el próximo año.
Una cosa sí es segura, y es que si el presidente electo, Joe Biden, no asume una política comercial contundente con el gobierno de China, es muy difícil que pueda cumplir su promesa de lograr que los Estados Unidos lleguen a ocupar, en los próximos años, el primer puesto en la lista de proveedores y comercializadores de bienes y servicios en el mundo.