Brasil es, sin lugar a dudas, el ejemplo de todo lo que puede salir mal en cuanto al control de una pandemia. El no implementar medidas sanitarias a tiempo y la suavidad con la que se trató la Covid-19 ha generado una variante en la cepa de virus.
Tras reflexionar, quisieron establecer restricciones para hacerle frente a la enfermedad, pero, al parecer, esto ha hecho que la población se resista, por lo que el presidente Bolsonaro amenazó con sacar las fuerzas armadas si se llegase a presentar una conmoción social.
Todo lo que hay que saber sobre la actual situación de Brasil
Fuerzas Armadas a garantizar el orden
En una entrevista realizada al presidente Jair Bolsonaro se le preguntó que podría hacerse en caso de que la población no acatara las medidas restrictivas ordenadas por los gobernadores. El mandatario dijo que, en ese caso, sacaría a las Fuerzas Armadas de Brasil a las calles.
Esta respuesta, sin lugar a dudas, tiene mucho que ver con el estilo del primer mandatario aunque alega que su actitud no es de confrontación sino que, por el contrario, lo que busca es organizar el descontrol que existe por la pandemia.
Como se sabe, la situación sanitaria actual es de una profunda crisis y hasta la fecha se estima, que van más de 400.000 personas muertas y cerca de 14.500.000 de contagiados.
Lo que realmente preocupa, no solo a la oposición de Brasil sino al resto de la población, es que se pretenda ordenar a militares que controlen a los civiles en el uso legítimo de su derecho al libre tránsito y a las manifestaciones.
Algunos piensan que Bolsonaro está recordando su pasado militar y que sus declaraciones tienen más que ver con una forma de amedrentamiento que con una acción debidamente planificada.
Como en casi todos los países del mundo, la formación del ejército no incluye el control de muchedumbres, por lo que en caso de presentarse un caos en Brasil, se generaría un enfrentamiento de civiles a militares, lo que traería graves consecuencias para la estabilidad política y social del país.
El presidente vs los gobernadores
A raíz de la declaración del presidente Jair Bolsonaro, se generó un enfrentamiento con el gobernador de la región de Maranhao, Flavio Dino, que es su acérrimo enemigo.
El gobernador calificó al mandatario de irresponsable, alegando que el usar a las Fuerzas Armadas de Brasil para controlar el orden interno, sin lugar a dudas, es una medida absurda.
De igual manera, dijo que el presidente estaba violando una normativa impuesta por el Supremo Tribunal Federal, que estableció que cada gobernador podía tomar las medidas restrictivas que considerara necesarias para lograr frenar el avance del coronavirus.
Por su parte, el líder de la oposición brasileña y miembro del Partido Socialista, Alessandro Molon, dejó muy claro que desde el inicio de la pandemia el presidente demostró total irresponsabilidad.
Expresó que lo único que le importa al mandatario es enfrentar a la población y a las Fuerzas Armadas, contra los gobernadores y alcaldes. Esto con el fin de generar un caos que aprovechará para concentrar más poder.
A raíz de la declaración de Molon, quien es tambien miembro de la Cámara de Representantes de Brasil, se ha generado una situación de conflicto en la que, una vez más, se pretende iniciar la solicitud de un juicio de carácter político en contra del primer mandatario.
En tanto, Marcelo Ramos, vicepresidente de la Cámara de Representantes y miembro del Partido Liberal, dejó muy claro que lo que se busca es desviar el foco de atención de lo que actualmente sucede en Brasil con la pandemia.
Asimismo, piensa que Bolsonaro está intentando disuadir a la población de manifestarse, ya que, en los últimos días se ha generado una molestia colectiva por la poca preocupación del ejecutivo con respecto a la compra de las vacunas.
Todos contra Bolsonaro
El presidente Jair Bolsonaro, al inicio de la pandemia le restó peligrosidad a la enfermedad. Incluso llegó a manifestar que solo se trataba de “una gripecita”.
Cuando en una gran cantidad de países ya se había establecido el uso de mascarilla y el aislamiento social como medidas obligatorias, el mandatario alentaba a los brasileños a salir a las calles.
Todo este tipo de acciones han generado un caos sanitario en ese país que ha llevado al borde del colapso a la estructura hospitalaria. Lo que obligó a los representantes de los 9 partidos de oposición a convocar una reunión virtual para establecer lineamientos y solicitar formalmente la destitución de Jair Bolsonaro.
El hecho de que 9 partidos distintos estén unidos por un pensamiento común no tiene que ver con revanchismo, sino que, por el contrario, da muestras de una profunda preocupación por el pueblo, ya que las decisiones políticas y sociales del primer mandatario han llevado al gigante del sur a un profundo conflicto.
Por ejemplo, en Brasil, con 212 millones de habitantes, hasta la fecha solo han sido administradas 50 millones de dosis de vacunas.
Lo que debería ser un programa de inmunización dirigido a indígenas, personas mayores de 60 años y personal médico, se ha convertido en un verdadero fracaso, haciendo tan solo vacunaciones aisladas, donde se han incluido a personas que no pertenecen a estos grupos vulnerables.
Apoyo de las Fuerzas Armadas
Un hecho relevante ante el pronunciamiento del presidente Bolsonaro, es que pareciera contar con el apoyo irrestricto de las Fuerzas Armadas, pero, para algunos miembros de la oposición, el ejército no saldrá a las calles a cumplir labores de orden público.
Esto se debe a que todavía existe cierta molestia en el seno del cuerpo castrense por la salida del Ministro de la Defensa y de los comandantes de fuerza.
Pero si el presidente está utilizando esta amenaza como una estrategia política, debe estar bien seguro de que sacar el ejército a las calles no se transformará en un elemento en contra, que podría propiciar un golpe de estado.
Sin lugar a dudas, es una medida arriesgada, pero muy propia del presidente más polémico que ha tenido la República del Brasil en los últimos años.