Según un informe emitido de forma conjunta por los servicios de inteligencia de Estados Unidos y Corea del Sur, un submarino con capacidad para lanzar misiles balísticos fue puesto en funcionamiento por Corea del Norte, haciendo saltar las alarmas en estas naciones.
Al parecer, el dictador Kim Jong-Un ha ordenado el desplazamiento de un navío que solo se utiliza para pruebas de misiles, por lo que se estima que podría realizarse un ensayo del misil balístico trasatlántico.
Todo lo que hay que saber sobre la estrategia de Kim Jong-Un
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El arma más poderosa del mundo
Los medios de comunicación norcoreanos han calificado a este submarino como el arma más letal del planeta. Según fuentes de inteligencia, este sería una variante del submarino ruso proyecto 663 que, según se estima, pueda tener tecnología china, así como la propia inventiva de Corea del Norte.
Entre las armas que lo conforman se encuentra el misil Pukguksong-3 y, aunque no está confirmado, se piensa que pueda tener cabeza nuclear y ser del tipo trasatlántico. Esto podría representar un peligro para las naciones que representan la OTAN.
En una declaración realizada por el dictador de Corea del Norte, indicó que se realizarán pruebas para demostrar la efectividad de los misiles submarinos.
Al parecer, esta arma puede ser incorporada también en vehículos terrestres, ya que tiene la capacidad de ser lanzado desde tierra o mar. Así mismo, cuenta con las llamadas superojivas, lo que genera aún más preocupación en los Estados Unidos.
La intención del régimen de Kim es demostrar, de manera constante al mundo, la fortaleza militar que posee. De igual forma, fuentes de inteligencia creen que la puesta en servicio de este submarino tiene por objeto lograr que la OTAN se siente a negociar sobre las sanciones que pesan sobre Corea del Norte.
El músculo militar de Corea del Norte
Se piensa que en los próximos días, se haga del conocimiento público otras armas puestas en funcionamiento por el gobierno norcoreano. Hasta la fecha se sabe que la dictadura de Kim había avanzado en la construcción de armas estratégicas, no solo navales, sino también terrestres.
Una situación incomprensible es como el dictador hace poco expresó que las sanciones estaban causando serios problemas al pueblo y, por otra parte, están invirtiendo miles de millones de dólares en el desarrollo del más letal misil balístico intercontinental.
Aunque a corto plazo no se tiene establecido un encuentro entre el dictador y Biden, se cree que el músculo militar de Corea del Norte logrará, por lo menos, una visita del secretario de estado o de la misma vicepresidenta Kamala Harris.
Kim Jong-Un anuncia tiempos difíciles
En un hecho sin precedentes, Kim Jong-Un expresó que para la población norcoreana, se aproximan tiempos difíciles. Es por ello que se hace necesario prepararse para una posible situación de hambruna en la nación.
Algo que llamó poderosamente la atención, es que mencionó que los momentos que se avecinan son similares a la “ardua marcha”. Como se recordará, esta fue una situación vivida por Corea del Norte durante los años 90, cuando se desintegró la Unión Soviética.
Esto generó un gran declive económico que, aunado a las inundaciones y huracanes que azotaron la región, hizo que se perdiera casi el 80% de la cosecha, lo que ocasionó una epidemia de hambre que asoló a todo el país.
En la actualidad, Kim Jong-Un responsabiliza a las sanciones y los embargos que pesan sobre Corea del Norte por la situación económica de la nación, y ha manifestado que utilizará todo el poderío militar y político para, de alguna manera, lograr que sean levantadas dichas sanciones y así poder repuntar la economía de su país.
Aunque oficialmente el dictador no ha reconocido ningún caso de coronavirus, se estima que la tasa de contagios y mortalidad en Corea del Norte deben ser extremadamente alarmantes.
Por otra parte, el sistema sanitario de ese país no es precisamente el mejor, por lo que no tienen capacidad para hacer frente a la pandemia que se vive actualmente.
Armas Vs hambre
En la situación actual, en la que ni siquiera tienen almacenado maíz, el cual es el alimento básico para Corea del Norte, es incomprensible que Kim Jong-Un piense en poner en funcionamiento un submarino.
El dictador garantiza que de ser efectivo el lanzamiento del misil balístico intercontinental, se construirán dichas armas en masa con la finalidad de resguardar al país.
Por su parte, la ONU, el año pasado emitió un informe en el que declaraba la existencia de una grave crisis alimentaria en Corea del Norte, así como una alta tasa de mal nutrición en la población.
Los militares, teóricamente hablando, son quienes tienen una mejor situación económica. Sin embargo, a un soldado herido que logró escapar por la frontera, al ser llevado al hospital en Corea del Sur, se le encontraron gran cantidad de parásitos así como un severo cuadro de desnutrición.
Esto solo significa que la situación de hambruna es tal en Corea del Norte, que ni siquiera los soldados que mantienen en el poder a Kim, se encuentran bien alimentados.
Mientras tanto el régimen alardea con la puesta en marcha de este submarino de 3.000 toneladas que se encuentra esperando el momento adecuado para lanzar sus misiles en contra de los enemigos del régimen.
Esta amenaza velada es una clara demostración de la desesperación que tiene el dictador por lograr el levantamiento de las sanciones.
Como se sabe, en el pasado, en un encuentro entre Kim Jong-Un y Donald Trump, prometió reducir en un 50% sus armas nucleares si le eran levantados todos los embargos.
Sin embargo, el exmandatario estadounidense no cedió ante tal solicitud, por lo que fuentes de inteligencia estiman que el dictador haga una petición similar al actual mandatario Joe Biden.
Aunque como se sabe, para que esto suceda tendrá que pasar por el largo camino de la diplomacia, acción esta que no es muy común en el carácter temperamental del dictador norcoreano.