La pena capital es un método establecido por la legislación de Estados Unidos de un estado, para provocar la muerte a una persona encontrada culpable de haber cometido un determinado delito y haber sido sentenciado judicialmente a la pena capital.
Tambien es conocida como la pena de muerte y en los últimos dias se ha vuelto a cuestionar gracias una ley introducida por el estado de Carolina del Sur, en el que los condenados pueden escoger la forma de pagar por su delito, entre la silla eléctrica y el pelotón de fusilamiento
Una decisión nada fácil de tomar
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Humanidad para con los presos
Todas aquellas personas que, por la gravedad de los delitos cometidos, son condenados a la pena capital son enviadas a un sitio conocido como el corredor de la muerte, donde solo les quedará esperar para conocer fecha establecida de su ejecución.
Durante la última década, se ha presentado escasez de las sustancias utilizadas en las inyecciones letales, por lo que los detenidos han tenido que vivir la incertidumbre de no saber cuándo será el día en que se aplicara la decisión jurídica que acabara con su vida ni el plazo que les queda hasta tener que recorrer, por última vez, los pasillos de prisión.
El gobernador Republicano Henry McMaster, dice que «es un acto de humanidad el poder cumplir las sentencias ya que las familias tienen derecho a llorar la muerte de los detenidos, así como las victimas podrán sentir que se hizo justicia en la aplicación de la ley«.
En el pasado, el condenado podía escoger entre la inyección letal y la silla eléctrica y en caso que no se decidiera por ninguna de las dos, el estado establecía la aplicación de la primera.
En Carolina del Sur, hay, actualmente, 37 hombres que se encuentran en el corredor de la muerte, esperando para ser ejecutados y, por la situación actual en la que los laboratorios se han volcado a buscar la cura contra el Covid-19, es poco probable que a corto plazo se encuentren las sustancias necesarias, para preparar el llamado cóctel letal que se aplica a los reos.
Silla eléctrica o pelotón de fusilamiento
Aún siendo una pena muy cuestionada a nivel internacional, mucho se ha discutido asumiéndola por buena cuál puede ser el procedimiento más humano para poder ejecutar una sentencia de muerte, dictada por un tribunal.
Aunque en la mayoría de las cárceles de los Estados Unidos aplican la inyección letal, organismos de defensa de los derechos humanos, han establecido que la muerte ocasionada por este método, es excesivamente dolorosa ya que ocasiona un sufrimiento innecesario al reo hasta que su organismo pierde las constantes vitales por el colapso.
Es por ello que muchos ven con buenos ojos, que esta inyección pueda hacerse a un lado y comiencen a incorporarse de manera definitiva el pelotón de ajusticiamiento y la silla eléctrica.
Silla eléctrica
Aunque este método es bastante antiguo, ya que data del siglo XIX, hoy en día se sigue pensando que es un sistema más humano para ocasionar la muerte de los sentenciados.
De esta forma, el condenado es atado a una silla y se le colocan dos electrodos por los cuales pasara una carga eléctrica.
Esta descarga podrá durar desde varios segundos hasta minutos, dependiendo de la persona. Pero se ha demostrado que causa una muerte rápida y con muy poco nivel de sufrimiento.
Se comienza aplicando una corriente de 2000 voltios aproximadamente, lo que debería causar la inconsciencia inmediata a la persona. Después, se baja hasta los 440 voltios para provocar un fallo en el corazón que ocasione la muerte del ajusticiado.
Pelotón de fusilamiento
Hasta el momento, no se ha establecido la forma en que funcionara el pelotón de fusilamiento como método para cumplir con una sentencia judicial. Lo que se está buscando es la forma más rápida y menos traumática de ocasionar la muerte del condenado.
En el pasado, cuando se utilizaba el fusilamiento como medida de castigo, se colocaban 5 hombres quienes apuntaban a la cabeza de la persona. Uno de estos hombres al azar portaba en su arma una bala de salva, con el fin de disminuir el sentimiento de culpa que pudiesen tener los ejecutantes de esa acción.
Con los adelantos tecnológicos que existen en la actualidad, podrían utilizarse incluso máquinas y cartuchos especiales, para ocasionar la muerte de una manera rápida, certera y sin dolor.
Lo que se quiere es dejar a un lado la inyección letal y pasar a sistemas más humanistas.
Polémica ante la aprobación de la ley
Si el gobernador Henry McMaster firma el decreto, Carolina del Sur se convertiría en el cuarto estado del país, en incluir el proyecto de ley sobre el fusilamiento como medida de ejecución.
Organizaciones no gubernamentales anti pena de muerte, han expresado que es una burla que se pretenda ver como acto de humanidad el que una persona escoja entre la silla eléctrica o el pelotón de fusilamiento. En todo caso, el fin es el mismo, acabar con la vida de un ser humano.
El senador estatal Greg Hembree, manifestó el miércoles 19 de mayo, que esta ley lo que generará son grandes demandas ya que, si durante los juicios se hubiese sabido que los métodos de ejecución eran estos dos, seguramente los juzgados se hubiesen declarado culpable, para negociar una cadena perpetua.
Para el senador es un error que la ley sea retroactiva, según expresó esto no es constitucional ya que no se pueden cambiar las reglas del juego, después que el juego se ha terminado.
Las fechas de inicio de las ejecuciones con estos métodos, no están definidas por lo que los hombres que se encuentran esperando en el corredor de la muerte desde hace más de 10 años, deberán seguir con la incertidumbre.
Lo que si es cierto es que la próxima aprobación y ejecución de esta ley, abre la posibilidad que sea el Tribunal Supremo de los Estados Unidos, quien tome medidas y pueda cambiar la pena capital, por la cadena perpetua.