Cuando las empresas se aproximan a una agencia de comunicación, rara vez tienen claro qué necesita exactamente, qué presupuesto es necesario y qué objetivos deben cumplir para considerarse un éxito.
Esta falta de definición en la fase inicial es una de las causas más habituales de fricción entre empresas y proveedores, y suele derivar en estrategias mal planteadas o en expectativas desalineadas entre ambas partes.
Para paliar esta falta de claridad, la agencia Adauge ha desarrollado su herramienta Hoja de Ruta, que acompañará al cliente desde el primer contacto que hagan para poder definir desde cero cada proyecto antes de firmar nada.
Esta iniciativa, además, forma parte de una plataforma que aúna la tecnología y la inteligencia artificial para que el proceso quede estructurado desde el principio hasta la finalización del proyecto.
¿Cómo arranca el proceso?
Hoja de ruta tiene tres canales de entrada.
En primer lugar, a través de la web de Adauge, mediante un asistente conversacional integrado.
En segundo lugar, a través de una llamada telefónica con un agente virtual.
Finalmente, con un formulario interactivo también disponible en su site y que acepta texto, archivos, imágenes e incluso grabaciones de voz.
“Independientemente del canal que se elija, la información se va a estructurar y analizar de la misma forma”, explican.
Con toda la información recopilada, se podrá generar un primer diagnóstico que incluirá la identificación de las necesidades y de cuáles son los puntos críticos del negocio, qué recomienda la agencia en términos de servicio para cada caso, la estimación de la inversión necesaria en los servicios seleccionados y cuál sería el grado de madurez y urgencia del proyecto.
Una vez completado el diagnóstico inicial, el sistema genera un espacio privado donde el cliente puede consultar el enfoque recomendado para su proyecto, recibir una propuesta detallada con el desglose de servicios y precios, y hasta firmar el contrato de forma digital y hacer el seguimiento de la evolución del trabajo. Cada fase se alimenta de la información de la anterior, lo que reduce los tiempos de gestión y mejora la calidad de las propuestas.
De esta forma, tanto el cliente como la agencia podrán disponer de una base estratégica compartida antes de cualquier reunión o propuesta económica.
“Muchos proyectos digitales fracasan en su planteamiento inicial. Si no se entiende bien el contexto, cualquier solución posterior pierde eficacia. Con esta herramienta buscamos ordenar esa fase desde el principio, y con la plataforma que hay detrás, mantener esa claridad durante todo el proyecto”, concluyen.