Según un anuncio del Ministerio de Salud de Chile, desde el pasado 25 de marzo se inició una cuarentena estricta con el fin de detener el avance de la Covid-19.
Se estima que esta medida afecte al 72% de los habitantes y, según el ministro, Enrique Paris, no ha quedado otra opción sino volver al confinamiento, debido al aumento desmesurado de los casos y el incremento en la tasa de mortalidad.
Todo lo que hay que saber sobre la difícil situación sanitaria de Chile
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Cuarentena estricta
En las últimas 24 horas, se detectaron 8.079 nuevos casos de personas con Covid-19 y lamentablemente fallecieron 93 de estos. Es por ello que el gobierno chileno ha prohibido los llamados permisos temporales que facilitaban el desplazamiento durante los fines de semana.
De igual forma, se incorporaron en la cuarentena a comunas que antes no habían sido obligadas a cumplir esta medida. Así mismo, los supermercados, expendios de medicinas y otros negocios considerados de primera necesidad, solo podrán realizar despachos a domicilio.
El permiso de desplazamiento solo será otorgado a personas que requieran asistir al médico o a un funeral. En ningún otro caso quedará justificado que un ciudadano circule por las calles.
Si bien es cierto que Chile ha administrado más 9,4 millones de dosis de vacunas, es demasiado pronto para que estas inmunizaciones puedan reflejarse positivamente en los indicadores de salud.
Por otro lado, es alarmante que los hospitalizados en las unidades críticas promedian los 50 años. Esto señala que la enfermedad ha ido avanzando hasta causar graves daños en grupos que no eran considerados de alto riesgo.
Hasta la fecha, Chile tiene aproximadamente 1.012.000 personas infectadas y han fallecido 23.421 y, aunque el proceso de vacunación avanza, todavía restan por inocular a 15 millones de chilenos, quienes en estos momentos son vulnerables ante el virus.
La situación que se presenta en este país debe ser vista por otras naciones como una prueba de que no porque se haya emprendido el proceso de vacunación, se debe bajar la guardia ante la enfermedad.
Causas del aumento de personas contagiadas
Aunque el gobierno chileno intentó contener el virus durante la primera oleada, al parecer las políticas implementadas no fueron las más eficaces ya que este país no logró un efectivo control de la pandemia. No llegando a producirse nunca un descenso en la cantidad de contagiados y fallecidos.
Aunque el país inició una férrea campaña para identificar a las personas contagiadas, a medida que fue pasando el tiempo, fue disminuyendo dicha capacidad y esto permitía que el virus continuara circulando, haciendo que cada día fuesen más los enfermos.
Otro hecho que debe considerarse, es la inconsistencia económica y social del país. Esto genera una elevada tasa de empleo informal, por lo que todas las personas se veían obligadas a trabajar independientemente del régimen de confinamiento impuesto por el estado.
Por otra parte, cuando el gobierno autorizó permisos especiales para disfrutar las vacaciones de verano, muchos alertaron al ejecutivo de que esto era un error.
Aunque parezca contradictorio, cuando se inició el proceso de vacunación, muchos ciudadanos relajaron las medidas de protección, ya que asumían que al estar la vacuna en el país, la enfermedad se había transformado en controlable.
Pero nada más lejos de la realidad, pues ha aumentado la cantidad de personas infectadas y, además, el número de inoculados es mucho menor que el que estimaba tener el gobierno para esta fecha.
Dicho de otro modo, a pesar de la rapidez con la que se está vacunando a la población, el proceso es extremadamente lento en comparación con el aumento de los casos por contagios.
Sistema sanitario de Chile al margen del colapso
El Ministro de Salud, Enrique Paris, expresó que el gobierno cuenta con la capacidad para aumentar las camas críticas, así como el número de respiradores. El grave problema que se presenta es no tener la cantidad de personal de salud suficiente para hacer frente a la emergencia.
Según un informe de MINSAL, cuando fue decretada la cuarenta estricta en todo Chile quedaban disponibles tan solo 177 camas de uso crítico, ya que el 95% se encontraban ocupadas, y si bien es cierto que no todas tenían pacientes contagiados por Covid, el 70% si lo estaba.
Ante esta situación, el gobierno se enfrenta a un posible colapso en su sistema de salud y, como lo expresó en una rueda de prensa un vocero de MINSAL, las vacunas no son mágicas.
Es decir, que no se reducirán los contagios de un día para otro y debe recordarse que la gran mayoría de estas vacunas requieren de la aplicación de 2 dosis. Por lo tanto, la mayor inmunidad se obtendrá dos semanas después de la aplicación de la segunda dosis.
Es por todo esto que ese 30% de los grupos vulnerables que han sido vacunados, todavía no han logrado la tan ansiada inmunización y, para ello, tendrán que esperar por lo menos 1 mes.
Aunque no se ha pensado declarar en emergencia el sistema de salud, de seguir el incremento de los casos se deberá buscar una alternativa, ya que el 3% de los nuevos contagiados necesitaba una cama con ventilador. De incrementarse este número, el sistema colapsaría ya que no se tiene como hacer frente a tal situación.
Situación de incertidumbre
A pesar de haberse presentado una segunda ola de contagios justo cuando se concluía la primera fase de vacunación a los grupos considerados vulnerables, se continuará con el proceso como estaba establecido.
Pero es precisamente por esto, que se establecerá una estricta cuarentena que inicialmente fue pautada para 10 días, pero que podría extenderse ya que la situación es muy compleja y, de no cumplirse con las medidas de confinamiento implementadas, podría agravarse significativamente.
El llamamiento es a mantener el distanciamiento, el lavado frecuente de las manos y el uso de mascarillas y, como medida de presión para el cumplimento de lo establecido, se está utilizando a las fuerzas de orden público, quienes colaborarán para salvaguardar la salud de los ciudadanos chilenos.