La Crème de La Crème cumple 10 años desde su fundación en 2015 por Sandrine Sánchez, una emprendedora con raíces que conectan Francia, el País Vasco, Cádiz, Zaragoza … y la pasión por la pastelería de calidad. En esta década, su propuesta ha logrado consolidarse como un referente de la pastelería y cafetería francesa en Sevilla, ofreciendo productos artesanales, innovadores y al mismo tiempo llenos de historia.
Origen e identidad
Sandrine Sánchez, hija de padre francés (con ancestros vascos y de Cádiz) y madre española de Zaragoza, se propuso en 2015 crear un espacio que ofreciera “un trocito de Francia” en Sevilla. De la combinación de sus raíces culturales —francesas y españolas— nació La Crème de La Crème, un local situado en la calle Regina, junto a Las Setas, que une la elegancia y tradición de la pastelería francesa con el sabor y la calidez andaluza.
Qué ofrece La Crème de La Crème
Cafetería, pastelería y brunch con una carta que incluye croissants, crepes, bollería fina, tartas artesanas, quiches… todos productos elaborados con mimo en su obrador.
Un ambiente acogedor con terraza y vistas a Las Setas de Sevilla, que invita tanto para un desayuno o brunch relajado como para reuniones o un momento dulce en cualquier momento del día.
10 años celebrando juntos
Para conmemorar su cumpleaños, La Crème de La Crème organiza un cóctel especial el 25 de septiembre a las 20:30, donde presentará sus productos más emblemáticos y mostrará algunas de las novedades para esta temporada. Será un evento privado donde asistirán una selección de clientes, algunos por sorteo, proveedores, personas destacadas, y autoridades.
Una ocasión para agradecer a los clientes, proveedores y amigos que han sido parte esencial de su crecimiento. (Dirección: Calle Regina 1, junto a Las Setas).
Impacto y evolución
En estos años, La Crème de La Crème ha pasado de ser un proyecto lleno de ilusión a un punto de encuentro consolidado en Sevilla, reconocido no solo por su calidad y variedad, sino también por la identidad cultural que aporta.
Espacio para la creatividad: además de los clásicos, Sandrine y su equipo han explorado con nuevas recetas, sabores, texturas, tomando inspiración de ambas culturas —la francesa y la española— sin perder autenticidad.
Compromiso con la calidad artesanal, con ingredientes seleccionados, elaboración propia y atención al detalle, lo que ha generado una base de clientes fiel que aprecia lo hecho a mano.
Una herencia con peso histórico
Sandrine Sánchez también lleva en sus venas parte de la historia española: es descendiente de Emilio Castelar (el que fuera Presidente de la 1ª República Española).
Su historia personal de mezcla de raíces y culturas se refleja en cada croissant, cada tarta, cada crêpe que se sirve.