En el momento en que se inició la pandemia, todas las organizaciones de salud del mundo asumieron una carrera con el fin de lograr obtener la tan ansiada vacuna contra el Covid-19.
El proceso ha sido largo y arduo, aunque muchos veían con escepticismo que para el año 2020 se pudiese tener disponible la cura contra esta terrible enfermedad que ha cobrado millones de vidas.
Contenido del artículo:
Fracaso moral catastrófico
El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom, expresó que existe gran desigualdad en cuanto a la distribución de la vacuna contra el virus.
Es, por esta razón, que se estima que la enfermedad podría diezmar a los países más pobres del mundo ya que, al parecer, el precio de las vacunas que actualmente se encuentran en el mercado es prohibitivo para algunas naciones.
Como se recordará Estados Unidos, Reino Unido, Rusia, China y la India, han desarrollado vacunas contra el Covid-19. Sin embargo, la distribución de esta dosis ha quedado a cargo de estos países, que comenzaron a aplicarla a sus propios ciudadanos.
Entre los países más ricos del mundo han distribuido cerca de 40 millones de dosis. En tanto, aquellas naciones en vías de desarrollo, han recibido alrededor de 25 millones de vacunas.
Otro hecho por el que se cree que esta vacuna generará un fracaso moral es el de estar aplicándose en grupos considerados menos vulnerables en las naciones ricas. Es decir, gente sana y joven que tiene menos probabilidades de enfermar están recibiendo dosis que deberían ser aplicadas a enfermos o ancianos. En este caso, solo aquel que puede pagar la vacuna la recibe.
Así mismo, los países más pobres del mundo tienen un sistema de salud deplorable por lo que no están en capacidad de atender a la gran cantidad de personas afectadas por el Covid-19.
Es por todo esto que si no se aplican las vacunas de manera inmediata en los grupos más vulnerables del mundo, se estima que la tasa de mortalidad aumentará de forma drástica.
Plataforma COVAX
La Organización Mundial de la Salud, debería ser el ente encargado de canalizar la entrega de las vacunas, esta iniciativa ha sido asumida por la plataforma COVAX, aunque es coordinada por el máximo organismo multilateral de la salud. Sin embargo, en realidad las decisiones son tomadas por un conglomerado de países entre los que están las naciones más industrializadas del mundo.
Se supone que la intención de esta plataforma es garantizar una entrega equitativa y justa de las vacunas en los países más pobres del mundo. Pero, cuando se creó COVAX, se hizo gracias al aporte financiero de las naciones más ricas y, lo que se inició con tan solo 12 países, hasta la fecha ha incorporado más de 180 naciones.
Más de la mitad de los países del mundo que poseen ingresos muy bajos han solicitado al Fondo de Patrocinio de COVAX el dinero para la compra de las vacunas, pero, al parecer, este organismo se ha mostrado ineficiente para hacer llegar las dosis de las vacunas anticovid.
De igual manera, la plataforma debería ser vigilante del uso que se le da a las vacunas. Es decir, si algunas naciones están adquiriendo la dosis en grandes cantidades para almacenarlas y venderlas, o si lo hacen para realmente aplicarlas a la población.
La meta de este organismo multilateral es que en los primeros 100 días del año 2021 todos los trabajadores sanitarios del mundo, así como los ancianos, hayan recibido la dosis de la vacuna contra el Covid-19, situación está que la propia OMS estima será muy difícil.
Ineficacia de la vacuna china contra el Covid-19
Brasil ha mostrado gran decepción por la ineficacia de la vacuna CoronaVac, fabricada en China por la empresa Sinovac. Este medicamento fue adquirido por el Gobierno Federal de Sao Paulo con el fin de comenzar una campaña masiva de vacunación contra el virus.
Aunque la empresa fabricante había garantizado una eficacia del 98%, los ensayos clínicos que se llevaron a cabo en Brasil han señalado que la dosis tan solo logra una eficacia del 50%. Es decir, que el medicamento debería estar sujeto a revisión por la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria.
Esto viene a representar una gran desilusión para el Gobierno Federal de Sao Paulo que apostó por la vacuna china para comenzar la inmunización durante la segunda ola del brote del coronavirus.
Significa que es muy probable que de cada 10 brasileños que reciban la dosis, solo 5 obtendrán la tan ansiada inmunización, estando el resto en riesgo de volver a padecer la enfermedad.
Algunos medios de comunicación de China controlados por el Partico Comunista han manifestado que las vacunas europeas y estadounidenses no están sujetas al mismo grado de vigilancia que la fabricada por la empresa Sinovac.
Según ellos, esto se debe a la intención que tienen algunas naciones del mundo de responsabilizar al gobierno chino de la aparición del Covid-19, así como restar importancia a la lucha que han emprendido para encontrar la cura contra la enfermedad.
Perspectivas de éxito en la lucha contra el Covid-19
Según lo mostrado por las vacunas aplicadas hasta la fecha, el futuro para derrotar al coronavirus no es nada prometedor. Al parecer, se han encontrado efectos adversos graves al aplicarse algunas vacunas.
Incluso hace pocos días el propio presidente ruso, Vladimir Putin, manifestó que la vacuna Sputnik V, no era apta para ser aplicada a los ancianos. Esto compromete su eficacia ya que ,como se recordará, son precisamente las personas mayores quienes pertenecen a uno de los grupos más vulnerables.
Tanto las empresas fabricantes como las naciones del mundo deben, necesariamente, ponerse de acuerdo para lograr la distribución de los millones de dosis que se requieren para ser aplicadas a las personas.
Pero parece ser que, lamentablemente, estas vacunas que se encuentran en el mercado no son tan efectivas como los desarrolladores quisieron dar a conocer al mundo.
Habrá que esperar por los resultados de los estudios a los que han sido sometidas las personas que han presentado reacciones adversas o que no han logrado la inmunización al aplicarse la vacuna.
Sin embargo, el grave problema que se presenta durante la espera es que cada día el Covid-19 gana terreno y la cantidad de muertos en el mundo producto de la pandemia aumenta.