En el año 2017 Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Egipto y Bahréin, rompieron relaciones con Qatar ya que le acusaron de apoyar a grupos islamistas, específicamente, a mercenarios turcos e iraníes.
En la actualidad las circunstancias son totalmente diferentes a las presentadas hace tres años, cuando fue necesario someter a un bloqueo total por parte del Consejo de Cooperación del Golfo a Qatar.
Todo lo que hay que saber sobre la nueva situación
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Análisis de la situación
Para algunos analistas, el levantamiento del embargo a Qatar más que un cambio de circunstancias, es el resultado de la diplomacia ejercida desde La Casa Blanca, en la que solicitaban que se reconsiderara la medida.
De igual manera, se cree que el papel de Kuwait fue preponderante para que las otras naciones consintieran en restablecer la presencia de Qatar en el Consejo de Cooperación de Golfo y autorizar el desbloqueo de sus fronteras terrestres y aéreas.
Qatar ha expresado hasta el cansancio que nunca han apoyado ningún tipo de movimiento terrorista y que, por el contrario, luchan contra este flagelo. Es por ello que las acusaciones de las que fueron objeto estuvieron basadas en hechos supuestos y nunca se contó con una sola prueba que pudiese relacionarlos con terroristas turcos e iraníes.
Sin embargo, han expresado importantes economistas del mundo que la decisión de reincorporar a Qatar se debe únicamente al poderío económico que tiene este pequeño país.
Incluso se estima que Qatar tiene las mejores perspectivas económicas para el año 2021 y, los países del golfo necesitarán de alguna manera del apoyo de esta nación para encumbrar sus finanzas. Como siempre, es la economía la que prela sobre las decisiones políticas.
En tanto, Qatar no ha cambiado en absoluto su visión con respecto al tema del extremismo musulmán, pero Washington necesitaba total normalidad y tranquilidad en el Consejo de Cooperación del Golfo y fue por ello que trabajaron incansablemente para lograr el restablecimiento en las relaciones diplomáticas de los países que conforman dicha organización.
Reconciliación entre Arabia Saudí y Qatar
Aunque el Consejo de Cooperación del Golfo se encuentra integrado por otros países, siempre fue Arabia Saudí quien mayor presión ejercía para que Qatar fuese sancionado y saliera del juego político y económico del Golfo Pérsico.
Sin embargo, en una cumbre realizada el pasado 4 de enero, el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, en un efusivo abrazo con el Jeque de Qatar, Tamim ben Hamad, selló la reconciliación entre ambas naciones.
De manera inmediata se ordenó la reapertura de las fronteras y la total normalización de las actividades económicas, políticas, comerciales y culturales entre estos países.
En tanto, para el Ministro de Asuntos Exteriores de Arabia Saudí debe pasarse la página y olvidarse de cualquier situación que haya llevado al conflicto. Es por ello que cualquier diferencia que exista entre Qatar y los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo debe ser solucionada desde el punto de vista diplomático.
Sin lugar a dudas, esta reconciliación no hubiese sido posible sin el apoyo de la administración Trump, ya que fue el yerno de Donald Trump quien hizo las gestiones diplomáticas para lograr la vuelta a la normalidad en el golfo.
Washington, indudablemente, utilizó todos los recursos a su alcance para que el conflicto entre ambas naciones no terminara beneficiando a Irán ya que, a fin de cuentas, la intención del presidente Trump con esta acción diplomática fue aislar aún más al gobierno iraní.
Demandas pendientes
Aunque las sanciones impuestas a Qatar fueron retiradas, quedan pendiente una serie de demandas que el Consejo de Cooperación del Golfo solicitó en su momento al Emir como una forma de demostrar su interés en la lucha contra el terrorismo.
Una de las demandas más importantes es el cierre de la cadena de televisión Al Jazeera ya que, desde allí, grupos extremistas islámicos publicitan sus acciones terroristas sirviendo este medio de comunicación como una plataforma para que el mundo conozca sus atrocidades.
De igual manera, se espera conocer cual será la actitud que asumirá Qatar con respecto a la permanencia en su país de enemigos tradicionales de Arabia Saudí ya que, en el pasado, se les acusaba de prestar su territorio para planificar actos terroristas.
Por su parte, antes de la ruptura de las relaciones diplomáticas del 2017, el gobierno de Qatar había amenazado con emprender demandas internacionales en contra de Arabia Saudí ya que consideraba que ese país, con las acciones unilaterales que les había impuesto, estaba de alguna manera vulnerando los derechos humanos de sus ciudadanos.
Llegada de Biden al poder y fin del embargo a Qatar
Aunque el levantamiento de las sanciones a Qatar es una victoria de la administración Trump, se cree que quien realmente recogerá los frutos de esto será Joe Biden.
Se sabe, desde la campaña presidencial, que el candidato demócrata hacia énfasis en que la mejor estrategia en contra de los enemigos de los Estados Unidos sería el diálogo.
Es por esta razón que se piensa que todas las sanciones podrían ser levantadas. Además, la posición del presidente electo de los Estados Unidos refuerza lo dicho hace 4 años por el Emir de Qatar, que manifestó que bajo ningún concepto estaría dispuesto a negociar o corregir algún tipo de fallo bajo presión.
En este sentido, Biden no debe desestimar el poder que tiene tanto el Consejo de Cooperación del Golfo como el príncipe heredero Mohamed bi Salman y, si Estados Unidos quiere mantener el control sobre sus aliados árabes, tiene que entender que el Consejo no permitirá el levantamiento a las sanciones de Irán, ni que se le permita seguir enriqueciendo uranio con fines bélicos.
Así mismo, el príncipe heredero saudí ha dicho que la actitud de Biden de emprender un dialogo con Irán puede que no sea la más acertada y que por ello cree que hoy más que nunca todos los países del golfo deben encontrarse en perfecta armonía y unión.
Es innegable que el secretario de estado de los Estados Unidos tendrá en su agenda como uno de los puntos más importantes, reunirse con el príncipe heredero saudí ya que, de no contar con el beneplácito del Consejo de Cooperación del Golfo, en caso de levantar las sanciones a Irán, podría generarse un conflicto de proporciones incalculables, no solo desde el punto de vista político sino tambien económico.