En el marco del ciclo «¿Y si la salud no fuera solo química?», el Centro Riojano de Madrid acogió una jornada de pediatría integrativa que presentó casos clínicos reales y herramientas terapéuticas poco conocidas pero con resultados probados. La asistencia fue de gran nivel y el debate, intenso.
Ver al niño entero, no solo su enfermedad
La Dra. Begara, pediatra integrativa y funcional, demostró que el entorno, la alimentación, las emociones y el sistema inmunológico forman parte del diagnóstico. Integrar herramientas funcionales al tratamiento convencional acelera la recuperación. La medicina integrativa, insistió, no compite: potencia.
Anticiparse a la enfermedad: estudios personalizados por paciente
La Dra. Peiré presentó la metodología BI(G)MED —Medicina Bio Inmuno-Genética—: estudios específicos adaptados al historial genético y familiar de cada paciente que permiten detectar y prevenir enfermedades antes de que se manifiesten. Padres, abuelos e hijos como unidad de salud. Su conclusión: muchas enfermedades hereditarias son evitables.
Oncología integrativa: limpiar el cuerpo para ganar la batalla
La Dra. Bellostas, experta en oncología integrativa, expuso cómo eliminar tóxicos, reforzar el sistema inmune y aplicar soporte nutricional especializado durante el tratamiento oncológico infantil mejora la respuesta terapéutica, reduce efectos secundarios y eleva la calidad de vida del niño y su familia. Sus casos clínicos reales emocionaron a los presentes.
«La pediatría integrativa no es el futuro. Ya está aquí, ya funciona y las familias merecen conocerla.»
La jornada cerró con brindis y la certeza de que estas profesionales no esperan a que el cambio llegue: lo están liderando.