Ha fallecido uno de los asesinos por encargo más notorios de Pablo Escobar. Su muerte ocurrió el pasado 6 de febrero debido a un cáncer terminal de esófago.
Pablo Escobar fue un narcotraficante y figura criminal reconocida en Colombia. Su papel más notorio fue el de líder del Cártel de Medellín. Falleció a finales de 1993, por un disparo en el corazón.
¿Quién fue Jhon Velásquez?
El sicario Jhon Jairo Velásquez, mejor conocido bajo su alias “Popeye”, fue un personaje clave en investigaciones relacionadas con Escobar y con su Cártel.
Fue detenido a mediados del año 2018, cuando ya se hallaba cumpliendo una condena por crímenes asociados a extorsión.
Previo a ello, ya había estado más de 20 años en la cárcel por su participación con el Cártel de Medellín.
Fue inculpado por una gran cantidad de asesinatos. Ciertas fuentes de comunicación afirman que más de 300 personas fueron víctimas del sicario.
Luego de cumplir con su sentencia, Popeye se transformó en una figura social pública en plataformas como Twitter y YouTube.
Años más tardes, las autoridades colombianas pudieron asociarlo nuevamente con un grupo de extorsionistas de Medellín.
Aun así, antes de su detención, participó públicamente en las campañas políticas apoyando al presidente colombiano actual, Iván Duque, y criticando duramente al candidato de la izquierda Gustavo Petro.
Antecedentes de Jhon Velásquez
Jhon Jairo Velásquez nace a mediados del siglo XX, el 15 de abril de 1962, en una localidad pequeña conocida como Antioquia en el municipio colombiano de Yarumal.
Fue el cuarto hijo en la familia, y su apodo de “Popeye” surgió desde una edad temprana por su pronunciada barbilla que posteriormente intervino con cirugía.
Participó tanto en la Fuerza Armada como en Estudios Policiales hasta que un día se dirigió a la hacienda Nápoles, cuyo dueño era nada más y nada menos que Pablo Escobar.
Papel en el Cártel de Medellín
Una entrevista que Velásquez realizó hace más de diez años indica que fue un compañero que le pidió que fuera con él a una finca en donde debía “llevar a cabo un trabajo”.
Al llegar a la hacienda Nápoles, Velásquez reveló en la entrevista que lo que lo cautivó fue el combo de armas, hermosas mujeres y animales extraños.
En sus propias palabras, cuando se encontró con Escobar “vio a Dios”. A partir de ahí, realizó cualquier tarea que necesitaba para acercarse a él.
Cuando logró su objetivo, pasó a ser el encargado de manejar su organización, antes de comenzar su trabajo como sicario del Cártel de Medellín.
La policía colombiana declaró en diferentes oportunidades que Popeye era el sicario que más trabajo les costaba. Por eso es que jamás lo capturaron.
Su encarcelamiento fue voluntario, y ocurrió a inicios de la década de los 90. Fue el resultado de una negociación realizada por Escobar de entregarse ante el gobierno colombiano solo si se construía una prisión exclusiva para él.
La cárcel, conocida bajo el nombre de “La Catedral” estaba llena de lujos. De hecho, tiempo después de la muerte de Escobar se llegó a conocer que el jefe del Cártel siguió dando órdenes de delincuencia desde el lugar.
Aun así, en el año 1993, solo un año después de haber sido encarcelados, Popeye y Escobar escaparon del establecimiento.
Con el pasar de los años, la historia de Velásquez comenzó a publicarse en diferentes medios de entretenimiento, ya sea series, libros y piezas del periodismo que hacían uso de sus declaraciones para elaborar una historia.
Popeye decidió confesar sus crímenes frente a las autoridades colombianas. Esto permitió reducir sus condenas, pues entre sus actos de delincuencia confesó haber asesinado a la notoria figura política Luis Gallán.
También declaró ser culpable de la muerte del periodista Guillermo Cano e incluso ser responsable del accidente de un avión de Avianca a finales de la década de los 80 que ocasionó más de 100 muertes.
Bajo la cláusula de testigo preferencial, sus confesiones le ahorraron torturas, pero de igual manera fue aprisionado por muchos años.
Durante su tiempo en la cárcel, Velásquez describió haber sido torturado y casi asesinado en diferentes oportunidades.
Declaró que el trabajo como sicario que más tuvo problemas llevando a cabo fue el asesinato de Wendy Gil.
Gil fue una de las amantes de Escobar, y Popeye se había enamorado de ella. Sin embargo, el asesinato tuvo que ser realizado, pues aparentemente trabajaba en conjunto a figuras de las autoridades.
De delincuente a celebridad
Jhon Jairo Velásquez se transformó en una figura pública cuando, a principios de la década pasada, aumentaron las series de televisión que hicieron notorios a los sucesos vividos por Escobar y el Cártel.
En el programa colombiano conocido como “El Patrón del Mal”, Velásquez fue representado como un personaje sanguinario que despertó la atención de muchos espectadores.
Aun así, él afirmaba dolorosamente que la representación de su maldad en la serie no alcanzaba los niveles de perversidad que él tuvo en sus días de sicario.
Popeye ha sido una figura controversial en el mundo del entretenimiento. Luego de salir de prisión en el año 2014, utilizó sus plataformas para contar historias acerca de su experiencia.
De hecho, Velásquez escribió un par de libros e incluso un guion para un programa de televisión pronto a estrenarse.
Al darse cuenta de la demanda del público a conocer más acerca del mundo del narcotráfico, aprovechó la oportunidad y le permitió a la audiencia saber detalles acerca de su historia.
En realidad, Popeye no fue una figura tan reconocida entre los seguidores de la historia de Escobar hasta su popularización en las series y en las redes.
Sacó ventaja de su fama para disculparse públicamente ante los familiares de sus víctimas.
Muchos periodistas aplaudieron su forma retórica de pasar de ser el sicario de uno de los delincuentes más famosos del mundo a un comentarista social de la noche a la mañana.
De acuerdo a Sebastián Marroquín, uno de los hijos de Escobar, Popeye fue tan solo otro sicario, y sus historias como personaje clave en la historia de su padre son solo mentiras para alcanzar la fama.
Sin saber qué hay de cierto en las historias que compartió con el mundo, recibiendo quejas incluso de la familia Escobar, lo cierto que Jhon Jairo Velásquez, alias Popeye, será recordado por muchos años.