Un diagnóstico de esclerosis múltiple puede cambiar radicalmente la vida de una persona. Para Stephen Glaus, veterano del Ejército de los Estados Unidos, ese momento llegó en 2018.
Las dificultades para caminar, los problemas de visión y los periodos en los que necesitó una silla de ruedas o un bastón marcaron una etapa de grandes desafíos físicos y personales para alguien como él, que había servido en el ejército y que estaba acostumbrado a valerse por sí mismo.
Sin embargo, su historia no terminó con el diagnóstico, sino que empezó con el mismo.
Hoy, a través de MS Mastery, la iniciativa que fundó tras el diagnóstico, transforma su experiencia en un propósito para ayudar a otras personas a afrontar la adversidad y encontrar nuevas motivaciones.
“Tras conocer que tenía esclerosis múltiple, busqué la forma de recuperar algunas capacidades físicas y afrontar retos deportivos de gran exigencia. Es así como he logrado finalizar tres Ironman de distancia completa”, explica el también coach de resiliencia y atleta cuando comparte su experiencia, un compromiso claro de perseverancia y superación.
Pero su principal objetivo ya no está únicamente en los desafíos deportivos sino en acompañar a otras personas en sus propios procesos de adaptación y crecimiento.
A través de MS Mastery, Glaus comparte su trayectoria y las herramientas personales que le ayudaron a afrontar los momentos más difíciles.
“La iniciativa busca inspirar esperanza, fortalecer la resiliencia y contribuir a que quienes viven con esclerosis múltiple puedan recuperar la confianza en sus capacidades y explorar nuevas posibilidades” indica, “la adversidad puede cambiar tu camino, pero no tiene que definir quién eres ni en quién puedes convertirte”.
Su propuesta parte de una idea central y lema: un diagnóstico no tiene por qué determinar el futuro de una persona.
La experiencia de Stephen muestra cómo, incluso ante circunstancias que obligan a replantear la vida, es posible descubrir otras formas de avanzar, redefinir objetivos y construir un nuevo propósito.
El crecimiento de su proyecto tiene ya una vocación internacional. Para dar el salto, Glaus está aprendiendo diferentes idiomas, entre ellos el español, en su búsqueda por conectar con personas de distintas culturas y comunidades de forma directa.