El 66,5% de la población española vive en bloques de pisos, y en su mayoría las comunidades de vecinos son gestionadas por administradores de fincas.
Los administradores de fincas gestionan el 3,6% del PIB, equivalente a 40.000 millones de euros.
Sin embargo, el 40% de los administradores de finca está por debajo de los estándares esperados por la comunidad y el 8% de las comunidades de vecinos cambian de administrador cada año.
Situación Actual
No existe en España un operador que ocupe más del 0,5% del mercado en España frente a los 5 operadores que controlan el 70% del mercado en
Francia.
FONCIA fue comprada por 1.833 millones de euros por Partners Group. El Fondo CERBERUS ha iniciado en España compras de administraciones de fincas.
Litigios en Comunidades
Los litigios en Comunidades de Vecinos representan el 4% de todos los casos judiciales del país. Los problemas más comunes son morosidad, ruidos, obras en espacios comunes, reformas, humedades y uso de zona comunitarias.
Las soluciones pasan primero por el diálogo, después por la intermediación del presidente y en última instancia por la vía judicial.
La convivencia está regulada actualmente por 24 artículos. La casuística es diversa, lo que acaba dejando en manos de los administradores de fincas la toma de decisiones, y muchos de los casos no se encuentran dentro de la jurisprudencia. A día de hoy, los administradores de fincas de España se
encuentran inmersos en la nueva Ley de Propiedad Horizontal para solventar estas indicencias.
Cambios tecnológicos
Se aproximan cambios en el modo en que se gestionan las comunidades de vecinos: El modelo para contratar, cómo solicitar los servicios, reclamar fianzas o solucionar cualquier incidencia en el inmueble cada vez es más fácil y accesible para los vecinos de una comunidad.
La administración de fincas se prepara para vivir un cambio tecnológico. Dentro de unos años, nadie recibirá las actas de las juntas por correo ordinario, sino que las tendrá accesible desde su app o preguntándole a Siri o Google.
Los administadores de fincas online aseguran que su servicio agiliza la gestión de las incidencias y abarata los cotes. Las empresas que mantienen el modelo de trabajo tradicional y no evolucionan corren el riesgo de “morir” si no se adaptan a los usuarios, cada vez más digitales.
En otro lado se encuentran los comparadores de Internet. Cada vez están más arraigados en los usuarios, y en cuestión de comunidades de vecinos, la elección de la administración de fincas o la contratación de obras en una comunidad también está cogiendo fuerza.