La percepción de la Inteligencia Artificial (IA) entre los consumidores españoles continúa marcada por la cautela, según revela la última edición del informe Panorama by Kantar, que analiza trimestralmente la confianza del consumidor. Aunque crece tímidamente el reconocimiento de su papel como motor de innovación, persisten las preocupaciones vinculadas a la privacidad y la pérdida del trato humano en los servicios.
El 67 % de los encuestados considera que la IA está deshumanizando la atención y los procesos, dos puntos más que hace un año. Además, un 58 % expresa inquietud por la protección de sus datos personales, lo que indica que la confianza sigue siendo una barrera clave para la aceptación plena de esta tecnología.
Si bien mejora la percepción de la IA en áreas como la productividad (43 %) y la innovación (50 %), las valoraciones positivas aún no superan a las negativas. Solo un 29 % de los españoles cree que la IA mejorará la calidad de vida de las personas, y apenas un 25 % opina que incrementará la calidad de los productos y servicios.
Tres sectores donde la IA sí genera expectativas
El informe destaca tres ámbitos donde los consumidores sí vislumbran un impacto positivo de la Inteligencia Artificial:
- Transporte y movilidad (36 %): Se percibe un potencial claro en términos de eficiencia, seguridad y comodidad en los desplazamientos.
- Salud y bienestar (35 %): La IA es vista como una aliada para mejorar diagnósticos, seguimiento de pacientes y atención personalizada.
- Trabajo y productividad (32 %): Se reconoce su capacidad para optimizar procesos y facilitar tareas cotidianas en entornos laborales.
Teresa de Ledesma, directora de marketing de Kantar España, señala que “la aceptación de la IA sigue siendo muy desigual según el sector. Resulta llamativo que, en áreas como el comercio o el retail, donde se han implementado numerosas aplicaciones de IA, la percepción de mejora aún no se consolida. Las marcas deben trabajar en transparencia y confianza para revertir estas barreras psicológicas”.
La confianza del consumidor se estabiliza
En paralelo, el estudio refleja una estabilidad en la confianza del consumidor español, con el índice general situándose en -6,8 puntos, frente al -7,5 registrado al cierre de 2024. Aunque el indicador sigue en negativo, la leve mejoría sugiere una cierta contención del pesimismo, en un contexto marcado por la incertidumbre económica global y las tensiones geopolíticas.
A nivel europeo, la percepción económica mejora ligeramente (+3 puntos en la valoración actual), pero las previsiones para los próximos seis meses siguen estancadas en -24 puntos, lo que indica un escenario de cautela sostenida.
Situación de los hogares y empleo
En cuanto a la economía doméstica, el 75 % de los hogares declara llegar a fin de mes sin grandes dificultades, una cifra que se mantiene estable. No obstante, uno de cada cinco consumidores reconoce hacerlo con estrecheces o con dificultades. También se observa una ligera mejora en la capacidad de ahorro, con un 80 % de los encuestados afirmando que tienen margen para ahorrar.
En lo relativo al empleo, el 38 % de los consumidores cree que el paro crecerá durante el próximo año. Solo el 7 % se muestra preocupado por la posibilidad de perder su puesto de trabajo en los próximos seis meses, una cifra que no refleja necesariamente el comportamiento positivo de indicadores como el aumento de la contratación indefinida o la reducción del desempleo registrado.