La situación de los inmigrantes indocumentados que llegan a Estados Unidos por la frontera con México está a punto de transformarse en una crisis social para el presidente Biden.
Como se recordará, cuando este asumió la primera legislatura, garantizó que establecería mejoras en cuanto al trato de los ilegales pero, al parecer, esto no es tan sencillo como pensaba.
Centroamérica se le atraviesa en su política migratoria
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Un problema que se escapa de las manos
Según análisis realizados por la patrulla fronteriza, el número total de inmigrantes ilegales es 27% mayor al registrado el año pasado por esta misma fecha. Esto se ha convertido en un gran problema y pareciera multiplicarse a un ritmo extremadamente acelerado.
Por ejemplo, entre el mes de enero y febrero del año 2020, 15 mil jóvenes inmigrantes fueron detenidos en la frontera con México y, el total para ese año, fue de 37 mil. En tanto, hasta la presente fecha, van más de 48 mil jóvenes y se cree que la cantidad podría llegar a duplicarse para finales de año.
Un hecho importante es que los venezolanos, quienes tradicionalmente no emigraban por la frontera del país azteca, ahora lo están haciendo e incluso contratan los servicios de los llamados coyotes, quienes los llevas hasta suelo estadounidense.
Así mismo, los cárteles del narcotráfico están comenzando a utilizar una modalidad en la que se valen de familias completas e incluso niños, que pasan como migrantes pero, a la vez, llevan droga hasta los Estados Unidos.
Aunque la vicepresidente Kamala Harris, garantizó que el gobierno de Biden destinará 4 mil millones de dólares a los países de Centroamérica con el fin de mejorar su calidad de vida y frenar la inmigración ilegal, esto al parecer será a medio plazo.
Mientras tanto, los traficantes de personas y drogas seguirán utilizando a los inmigrantes, lo que aumentara aún más el problema con los indocumentados en la frontera.
Política migratoria de Donald Trump
El gobierno de Donald Trump se caracterizó por sus duras políticas migratorias, pero muchos pensaban que iba por el camino correcto. Uno de estas políticas fue el Programa de Protección para Migrantes.
En dicho programa, aquella persona que esperaba por una decisión de una corte para obtener algún tipo de asilo político o humanitario, debería quedarse en México mientras se decidía su destino.
Biden eliminó esta medida y, en la actualidad, en el caso específico de los ciudadanos venezolanos al atravesar la frontera, estos solicitan de manera inmediata asilo político, por lo que son enviados a centros de detención migratoria generando esto un incremento no solo en las estadísticas, sino en la presencia de ilegales en el país.
Por otra parte, el llamado muro del conflicto que fue aquella controversial medida llevada a cabo por Trump, fue utilizada durante toda la campaña de Biden para lograr el repudio contra el otrora candidato republicano, de parte de los inmigrantes legales en los Estados Unidos,.
Ahora Biden, no solo ha insinuado que la construcción de dicha barrera debe proseguir sino que también ha manifestado tener un programa, para hacer frente al descontrol de migrantes que existe.
Plan integral de Joe Biden
La administración Demócrata está afinando los detalles, para poder lograr una salida legal a los 11 millones de personas ilegales, que se encuentran en los Estados Unidos.
Aunque para el caso de Venezuela se tomaron medidas de carácter especial, otras naciones pueden llegar a recibir un trato similar ya que, por ejemplo, ciudadanos hondureños y nicaragüenses alegan huir de sus respectivos países por temor a la delincuencia o para evitar la represión política, por parte de los mandatarios de esos países.
Dentro del pan de Biden se establece que deben afianzarse las relaciones bilaterales con México, de manera que se pueda disminuir el desplazamiento de las personas, quienes viven cerca de las fronteras y huyen de los cárteles de la droga. En este caso, se piensa potencializar la lucha contra ese flagelo, apoyando a las autoridades mexicanas.
En tanto, quienes vigilan las fronteras, establecerán controles para determinar si realmente existe el llamado miedo creíble y de esta forma se sabra, quien puede ser un posible candidato para otorgarle un asilo político o si por el contrario, será deportado mediante los mecanismos legales.
Otra opción que se plantea Biden en su ambicioso plan, es aumentar las sanciones en contra de los traficantes de personas, así como establecer cuáles son sus fuentes de legitimación de dinero, para evitar que los recursos que obtienen por trasladar inmigrantes puedan ser utilizados en los Estados Unidos.
Ataque Republicano
Los opositores de Joe Biden, han visto la oportunidad de utilizar la debilidad en la política migratoria en su contra. Recientemente un grupo de senadores conservadores, viajaron a la frontera con México y dejaron en claro que las acciones del actual mandatario, no han hecho sino propiciar la inmigración ilegal.
Según estos estiman, ninguna de las políticas que pretende implementar La Casa Blanca, acabarán con el gran problema que existe, lo que si se logrará es darle cabida a un nuevo tipo de inmigrante ilegal, tal como está sucediendo con los ciudadanos venezolanos.
Tambien dejaron en claro no estar a favor de la llamada separación de familia, pero que la mejor manera de evitar que dicha separación ocurra, es impedir que grupos completos se trasladen desde México hacia los Estados Unidos.
Algunos activistas y defensores de los derechos humanos, han mostrado inquietud con respecto a las políticas implementados por Biden y ven poco probable que inyectar dinero a los países que conforman el llamado Triángulo del Norte, generen un impacto positivo en la disminución de la inmigración.
Joe Biden tiene no solo el reto de regularizar de manera inmediata la entrada de ciudadanos ilegales a su pais, sino que tambien debe hacer frente al crimen organizado.
Esto al parecer, se está fortaleciendo dentro de los Estados Unidos con una gran cantidad de delincuentes, quienes están pasando a través de la línea divisoria que separa a esa nación con México.
Aunque el plan de Biden básicamente busca transformar la política migratoria, eliminando las causas que la generan, se cree que estas acciones solo acrecentaran la situación y no existe hasta el momento, ninguna medida que pueda aplicarse para controlar el ingreso masivo de migrantes indocumentados.