Mónica Planas, ilustradora y creadora de la marca HakunaBcn y del método Acuarela Emocional, presenta por cuarto año el calendario solidario 2022 pintado a mano en acuarela. En esta ocasión, el Covid-19 y los sentimientos vividos durante este tiempo de pandemia han sido el eje de inspiración para su elaboración.
En el anuario están representadas las emociones personales que la artista ha experimentado durante los casi dos años de pandemia, y en las que muchas otras personas se pueden identificar. En sus palabras: “el impacto emocional que ha producido la pandemia ha sido el resultado de comportamientos, pensamientos y sensaciones que, hoy en día, son inevitables e inherentes al ser humano”.
Antes de empezar el diseño, la ilustradora realizó un trabajo creativo de análisis, estructuración y plasmación, necesario para poner orden a su “cóctel emocional”. Creó una lista de los sentimientos vividos desde la aparición de la Covid-19 hasta el momento, y los dispuso cronológicamente. Asoció un objeto o representación tangible a cada emoción, y por último trasladó a cada mes un momento anímico único. Esta ideación fue la base para iniciar la parte artística y pictórica de todo el año 2022.
Los meses de invierno reflejan desconocimiento, miedo y soledad, una época de incertidumbre que afrontar por primera vez. La primavera está sujeta a agradecimientos y nuevas rutinas, luz llena de esperanza y superación. El verano simboliza una combinación de nervios, libertad y calma, sensación de control sin todavía una dirección clara. El otoño representa el cansancio, prudencia y reencuentro, donde querer y sentir con fuerza se convierte en la esencia para seguir adelante.
Como novedad respecto a los calendarios diseñados por la artista en otras ediciones, cada lámina está dibujada con línea continua: “expresa que todo está unido y relacionado de algún modo. Representa este tiempo de convivir con el virus en que cada decisión ha sido causa de la siguiente y consecuencia de la anterior” aclara la ilustradora.
El anuario que presenta supone una continuación de las guías, recursos y encuentros a través de las redes sociales que realizó en pleno confinamiento para compartir vivencias. Escuchó y observó la evolución emocional de las personas con el fin de ayudar a otros a encontrar un equilibrio emocional, Planas creó un curso de acuarela emocional para tratar un sentimiento diferente en cada sesión y aprender a conectar con la paz interior. “Es una herramienta terapéutica para liberar el estrés y aprender a gestionar las emociones a través de las acuarelas y los pinceles” remarca la creadora, a quién aplicarla le ha ayudado a manejar su enfermedad neurovascular y la carga elevada de trabajo, en el pasado.
El formato del calendario está pensado para que cada lámina sea un objeto decorativo individual y pueda ser colgado en cualquier parte de la casa u oficina. Es un obsequio solidario para regalar en las fechas navideñas, con la posibilidad de adquirirlo a un precio especial hasta el 4 de noviembre. Un euro de cada venta irá destinado a la Fundació Institut Gutmann, centro donde Mónica Planas ha reaprendido a caminar más de tres veces.