En la Argentina todos los escenarios en el ámbito económico son complejos, pero es innegable que se requiere la ayuda del Fondo Monetario Internacional (FMI), por supuesto no puede olvidarse que el problema en Argentina es de base política y que este país se encuentra pasando por un proceso de cambio.
La situación es compleja en la actualidad no hay recursos para cumplir con los programas sociales que han sido la bandera del actual mandatario, así mismo la empresa privada se encuentra en una situación de crisis, debido al incremento desmedido del dólar, así como de las tasas de interés.
El FMI presta atención al uso de los recursos
Préstamo del Fondo Monetario Internacional
Durante el gobierno de Mauricio Macri en el año 2019, el ente multilateral crediticio otorgo un préstamo que serviría de auxilio financiero a Argentina, este inicialmente era por 56.300 millones de dólares, pero finalmente se entregaron 44.200 millones, este dinero debería ser cancelado en su totalidad en el año 2024.
Según lo estipulado en el contrato entre capital e intereses, deberían devolverse 19.020 millones de dólares en el 2022, 19.270 millones para el año 2023 y finalmente para año 2024 la cantidad de 4.856 millones, compromisos estos que el Gobierno de Alberto Fernández asegura no poder honrar por carecer de recursos.
Al parecer ni el expresidente Macri, ni el actual mandatario argentino siguieron las recomendaciones del Fondo en cuanto a la utilización de los recursos, por lo que hasta el momento no cuenta con el dinero para realizar los pagos pautados según el cronograma firmado entre las partes.
Por esta razón el gobierno de Fernández ha estado realizando una serie de reuniones con las cuales pretende llegar a un acuerdo con el FMI para logar obtener un refinanciamiento de la deuda contraída, donde se logre disminuir las tasas de interés y aumentar los plazos de pago a un tiempo mínimo de 10 años.
Jaque al gobierno Argentino
Aunque ya el gobierno argentino logro obtener un apoyo del G20 para que hiciera mención en su declaración final de la necesidad de hacer una revisión de la política de cobros así como de las tasas de interés de los préstamos otorgados esto no fue suficiente para calmar la incertidumbre económica que existe en ese país.
Por esta razón según las últimas proyecciones el dólar podría seguir en alza propiciando un escenario perfecto para que ocurra una hiperinflación, lo que generaría un cierre masivo de empresas y por ende un incremento en la tasa de desempleo, lo que incidiría en el crecimiento de la pobreza a la población.
Otro hecho que pone en serios aprietos al Alberto Fernández es que en la última reunión sostenida con el FMI, este exigió que para poder realizar una restructuración de la deuda, los acuerdos firmados deben ser difundidos públicamente de manera que los ciudadanos puedan conocer las condiciones en que se firma el contrato.
Al parecer lo que se quiere es que el pago de las cuotas sea un compromiso nacional, en el que exista plena transparencia y que se le pueda explicar a la población a donde fueron a parar tan inmensos recursos que debieron haber sido utilizados para fortalecer el aparato productivo y solo sirvieron para hacer política.
Por supuesto al gobierno no le conviene hacer público las exigencias del fondo, para renovar los acuerdos del crédito, puesto que como se sabe este ente es contrario al gasto social, lo que obligaría a la eliminación de los subsidios, pudiendo causar una serie de protestas en contra de la medida.
Posición del Banco Mundial ante situación económica argentina
Para el Banco Mundial la recuperación post pandemia en países latinoamericanos, tardara un poco más que en otros continentes, esto es debido a que las industrias producto de la recesión económica, debieron establecer nuevas estructuras de costos y por consiguiente disminuyeron la cantidad de personal.
Por lo que la capacidad adquisitiva disminuye, esto se siente con más impacto en los sectores pobres, lo que convierte un problema económico en un conflicto socio político, que puede llevar al gobierno de Fernández a sobre endeudarse para poder hacer frente a la crisis y evitar la pérdida de apoyo popular.
Según la vicepresidenta del Banco Mundial (BM) los entes financieros de argentina, se verán en la obligación de replantear la condiciones de los préstamos otorgados a las empresas y esto genera un serio peligro que podría provocar grandes dificultades para el repago de las deudas, afectando esto también al sector público.
Los directivos del BM piensan que para que la economía argentina pueda lograr una recuperación a corto plazo debe contar con el apoyo del FMI y para esto es importante que no solo logren mejoras en las condiciones de pago, sino que también cumplan a cabalidad las condiciones que se impongan.
Ahora bien en caso que no se logre un acuerdo satisfactorio entre el Fondo y el gobierno argentino, esa nación podría caer en default, lo que podría ocasionar una pérdida de confianza en los inversionistas y generar una corrida financiera que haría tambalear el sistema bancario nacional.
Así mismo podría recibir gran cantidad de demandas por parte de los tenedores de los fondos buitres, quienes recurrirían a las instancias legales para poder presionar al gobierno y lograr el pago de su dinero.
Acuerdo sin riesgo
La intención fundamental del Ministro de Economía del Presidente Alberto Fernández, es lograr cerrar un acuerdo de re pagos de deuda con el Fondo Monetario Internacional que no ponga en riesgo los programas sociales, que lleva a cabo el gobierno ni la recuperación financiera del país suramericano.
Según han expresado voceros del gobierno la economía, presenta un crecimiento del 8 % anual y para el mes de octubre del 2021 se tenían diez meses consecutivos de aumento de exportaciones, lográndose una variación importante sobre todo en el sector de los productos no tradicionales.
Aunque el presidente Fernández ha dicho que jamás negociara en contra de los intereses de los argentinos, al parecer en esta ocasión tendrá que hacer a un lado las conveniencias políticas para tratar de convencer al FMI que mejore las condiciones de pago, ya que podría generarse una fuerte contracción.
Esto por consiguiente causara grandes daños a las familias más desposeídas quienes son la base del gobierno actual de argentina y quienes votaron por el actual mandatario esperando un cambio social y económico que aún no llega.