No todas las necesidades industriales encuentran una solución en un catálogo. A veces, una empresa necesita un componente con unas dimensiones concretas, una pieza adaptada a una máquina existente o un prototipo que permita comprobar si un nuevo diseño funciona antes de iniciar su producción.
Es en este momento cuando la fabricación digital se vuelve clave al ser capaz de ofrecer alternativas mediante el diseño y la creación de piezas personalizadas.
“La combinación de modelado 3D, el diseño asistido por ordenador (CAD) y la impresión 3D permite desarrollar componentes desde cero o modificar modelos existentes para adaptarlos. Empresas, talleres y profesionales pueden materializar soluciones específicas sin tener que recurrir necesariamente a procesos industriales concebidos para grandes volúmenes”, explican desde H3D Concept, antes conocida como 3D-informatik, desde sus instalaciones en Chamberí.
Diseñar piezas que respondan a necesidades concretas
El proceso comienza con la definición de las necesidades del proyecto.
A partir de las medidas exactas, los requisitos funcionales o un diseño previo, se desarrolla un modelo digital que puede modificarse antes de fabricar la pieza.
“Cuando existe un objeto físico de referencia, el escaneado 3D permite capturar su geometría y utilizarla como base para reproducirla o introducir cambios”, explican.
Esta flexibilidad resulta especialmente interesante durante el desarrollo de productos.
Los prototipos permiten comprobar dimensiones, evaluar ensamblajes y detectar posibles problemas antes de avanzar hacia la producción definitiva. Si es necesario realizar ajustes, el modelo digital puede modificarse sin tener que rehacer un molde específico.
Esta ingeniería inversa permite reconstruir un modelo digital a partir de un objeto existente. Este proceso resulta especialmente útil cuando una pieza está descatalogada, no existen planos técnicos disponibles o es necesario adaptar un componente a unas condiciones específicas.
Para ello, el escaneado 3D captura la geometría exacta del objeto y genera una representación digital que puede analizarse y utilizarse como base para su reproducción o modificación si hace falta alguna mejora.
Mediante herramientas de diseño asistido por ordenador (CAD), el modelo se ajusta a las necesidades del proyecto antes de pasar a fabricación. La fabricación aditiva también facilita producir unidades individuales y series cortas.