Mientras el acceso a la vivienda se complica, la soledad aumenta entre quienes teletrabajan y cientos de municipios siguen perdiendo población, un proyecto nacido en el entorno rural del Montseny propone una respuesta que conecta estos tres desafíos.
Kalart, considerado el primer coliving rural de Catalunya y pionero en Europa por su modelo híbrido de convivencia, ha anunciado el lanzamiento de Kalart Seeds, una incubadora destinada a formar a las personas que están llamadas a liderar la próxima generación de comunidades residenciales rurales.
Su experiencia durante los últimos años ha permitido identificar una tendencia clara: cada vez más trabajadores remotos buscan algo más que un lugar desde el que trabajar.
«En Kalart hemos comprobado que vivir de manera comunitaria, con personas afines y en un entorno rural en plena naturaleza beneficia enormemente el bienestar personal y el desarrollo profesional», explica Nohemí González, cofundadora del proyecto.
Fundado en 2018, ya ha acogido a más de 300 personas procedentes de 39 nacionalidades creando una gran comunidad de profesionales de industrias creativas y culturales, emprendedores sociales y profesionales del bienestar.
Un laboratorio vivo de nuevas formas de habitar
Situado a 40 kilómetros de Barcelona, en el Parque Natural del Montseny, Reserva de la Biosfera de la UNESCO, Kalart ha desarrollado un modelo híbrido que combina el alojamiento para residentes de larga estancia con colivers temporales.
El resultado ha sido una comunidad especialmente estable: el 73% de los participantes prolonga la estancia inicialmente prevista, mientras que las personas residentes permanecen una media de 1,7 años.
Pero lo más importante es el impacto que está generando en el entorno. Más de la mitad de los residentes participa de forma activa en asociaciones, actividades culturales y proyectos locales. Además, dos de cada diez residentes de larga estancia acaba instalándose en el valle tras su paso por Kalart.
«Tras el confinamiento provocado por la Covid-19, sin proponérnoslo acabamos desarrollando una nueva fórmula dentro del sector. Combinamos estancias cortas de colivers con estancias largas de residentes. Ese modelo híbrido ha resultado ser un éxito para la convivencia», afirma Roger Riera, cofundador de Kalart.
De nómadas digitales a constructores de comunidad
Con estas cifras, el siguiente paso estaba dado. Había que formar a los futuros líderes de comunidades coliving.
Kalart Seeds nace para responder a tres fenómenos que sus fundadores observan de forma creciente: la soledad asociada al teletrabajo y la crisis de pertenencia del nómada digital, la dificultad de acceso a la vivienda y la despoblación de las zonas rurales.
Para ello, la incubadora ofrecerá un programa becado de inmersión de cuatro semanas donde los participantes aprenderán desde la práctica cómo diseñar, facilitar y gestionar colivings rurales intencionales.
El programa está dirigido tanto a futuros fundadores e inversores interesados en abrir nuevos espacios rurales como a community builders especializados en la gestión humana y la creación de culturas comunitarias saludables.
La iniciativa aspira a crear una red de nuevos proyectos capaces de recuperar viviendas infrautilizadas, atraer talento remoto a zonas rurales y fortalecer los vínculos sociales en un momento marcado por el aislamiento y la fragmentación.