Las empresas españolas con flota propia —desde rent-a-car hasta instaladoras, transportistas o constructoras— enfrentan un problema económico que no aparece en ninguna línea de su cuenta de resultados: las multas de tráfico que nadie reclama. Según estimaciones del sector, entre el 25% y el 40% de las sanciones que reciben las pymes con vehículos corporativos acaban sin identificación del conductor real, lo que obliga a la empresa a asumir tanto la multa original como un recargo administrativo de hasta 300 euros por infracción al no cumplir el plazo legal de identificación ante la Dirección General de Tráfico. En una empresa con diez vehículos, esa cifra puede superar los 4.500 euros anuales en costes invisibles.
El origen del problema es administrativo: cuando llega la notificación de la DGT, el responsable de flota debe identificar quién conducía ese vehículo en ese momento concreto, hace semanas o meses. Si la empresa no lleva un registro sistemático de reservas, asignaciones y posiciones GPS, la búsqueda es manual, lenta y frecuentemente infructuosa.
La startup madrileña Fletaro ha desarrollado una plataforma de gestión de flotas que automatiza ese proceso. El sistema cruza en tiempo real tres fuentes: la posición GPS del vehículo, registrada por un dispositivo instalado por técnico certificado en 20-30 minutos, la reserva o asignación activa en el momento de la infracción, y los datos de la sanción recibida. El resultado es la asignación automática de cada multa al conductor correspondiente, con notificación directa a su móvil y registro auditado para la empresa.
«Cuando llega la multa, el dueño no sabe quién iba al volante hace seis semanas. Y aunque lo recuerde, identificar formalmente al conductor en plazo lleva tiempo que las pymes no tienen», explica Manuel Gómez, fundador de Fletaro. «Hemos visto en los primeros pilotos cómo empresas de alquiler y flotas de reparto reducen a cero las multas que pagaba la empresa por no identificar conductor. El ahorro cubre la suscripción de Fletaro varias veces al año».
La plataforma incluye además un sistema de recogida de vehículos sin personal: el propietario deja las llaves físicas dentro del coche, en la guantera, y un inmovilizador electrónico —instalado junto al GPS mediante un adaptador compatible con más de 1.300 modelos de vehículo— impide que el coche pueda arrancarse mientras está aparcado entre alquileres.
Cuando el cliente llega, la empresa abre la puerta remotamente desde la app. El conductor usa la llave física con normalidad. Esta combinación permite a un rent-a-car con cinco vehículos operar entregas a las 23:00 o en festivos sin personal de guardia.
Fletaro ofrece planes desde 16,90 euros al mes por vehículo, con hardware, instalación y tarjeta SIM incluidos y sin coste inicial. Todos los planes incluyen una garantía de 60 días: si el cliente cancela en ese plazo, Fletaro retira el equipo sin cargo. El compromiso de permanencia es de 18 meses, periodo tras el cual el hardware pasa a ser propiedad del cliente.
A diferencia de soluciones internacionales como Samsara —orientada a grandes flotas con contratos de tres años— o Amovens Sin Llaves —que cubre únicamente la apertura remota—, Fletaro integra en un único producto GPS, gestión de reservas, inspección de vehículos, asignación automática de multas y control de acceso remoto, con un modelo de precios diseñado para pymes de entre 5 y 50 vehículos.