Sun Dawu, conocido filántropo chino, ha sido condenado a 18 años de cárcel por haber sido encontrado culpable de haber atentado en contra de la seguridad del país.
Este multimillonario, que fue detenido en noviembre del año 2020 y tras un juicio plagado de hechos irregulares fue sentenciado, permanecerá en prisión hasta el año 2039.
Las críticas siguen sin sentar bien en el seno del ejecutivo chino
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El Partido Comunista ataca de nuevo
Este magnate agrícola de 67 años, en los últimos años, ha sido crítico en contra del PCCh y del gobierno de Xi Jinping. El cargo con el que se le declaró culpable fue el de buscar problemas e incitar peleas cargo que por cierto, se utiliza en la gran mayoría de los tribunales, para imputar a todos quienes son considerados disidentes en China.
Desde que Dun Dawu se inició como granjero, siempre ha criticado la forma en la que el PCCh ha manejado la política agraria y, después de haberse transformado en un empresario exitoso, ha dejado claro que el desarrollo rural y la justicia social no han sido las más adecuadas para quienes garantizan la mayor cantidad de alimentos al país.
Desde que el empresario multimillonario comenzó a defender los derechos de los campesinos, el gobierno trató por todos los medios de sacarlo de la vía pública.
Como se recordará en el año 2003, fue detenido y condenado por el delito de financiación ilegal, aunque no llegó a cumplir la pena impuesta ya que el juicio fue anulado debido a las grandes presiones que ejercieron en su momento los defensores de los derechos humanos.
Dentro de las reformas rurales que Dawu solicita al Partido Comunista, se encuentra la de otorgar un mayor financiamiento a los granjeros, así como un acompañamiento técnico lo suficientemente poderoso, para que estos puedan potencializar la producción agrícola y pecuaria.
Alteración del orden publico
Dentro de los delitos de mayor gravedad que se le imputan a Sun Dawu, se encuentra alteración del orden público y el provocar problemas. Según el juez presidente que llevó adelante el caso, el magnate chino reunió a un grupo de personas, no con el fin de expresar sus ideas, sino para tratar de convencer a la multitud, que era necesario atacar a las instituciones del estado.
De igual manera, según se expresó, el multimillonario incentivó a un grupo de campesinos, a ocupar ilegalmente tierras agrícolas y presentar resistencia a los organismos de seguridad de China.
Ante esta situación, algunos voceros del Partido Comunista Chino manifestaro, que la condena de Sun Dawu no había sido todo lo severa que se merecía debido a los delitos cometidos.
El gobierno de Xi Jinping no contaba con los elementos de convicción, necesarios para juzgar al empresario y para evitar críticas por parte de defensores de derechos humanos y de la comunidad internacional. Tanto es así que, para evitar la presión, el juicio se realizó a puerta cerrada y fuera de la ciudad de Pekín.
Batalla desigual
A pesar que Sun Dawu es un convencido defensor de los derechos humanos, esto le importó poco al gobierno chino para violar el debido proceso legal, así como juzgar y condenar a este ciudadano.
Desde hace más de 10 años el PCCh ha tildado al magnate filántropo, como un ciudadano que solo busca problemas y trata de incentivar peleas.
Según sus argumentos, no es la voluntad en el empresario sino que sus ansias de poder lo han llevado a tratar de controlar a los campesinos para que posteriormente estos sirvan a sus planes.
Como se sabe, el gobierno chino cuenta con una estructura comunicacional que no posee nadie más en el país y, durante mucho tiempo, trataron de socavar la imagen del multimillonario.
Aunque en una lucha desigual, este se valió de las redes sociales para expresar sus ideas de una reforma agraria y convencer a los campesinos que era necesario organizarse no tuvo el suficiente apoyo, como para evitar que le fuese impuesta la tan alta condena.
El gobierno chino ha impuesto una multa de 3.1 millones de yuanes lo que representa aproximadamente unos 440 mil dólares. Es probable que en los próximos dias, se incrementen los controles en contra de las empresas del conglomerado de Sun Dawu.
En la actualidad, su grupo industrial da trabajo a más de 9 mil personas y ofrece una gran cantidad de beneficios a los agricultores, quienes le venden lo que producen.
Castigo ejemplar
Sun Dawu indudablemente se transforma en un mensaje y ejemplo para todos aquellos quienes pretendan contradecir las políticas implementadas por el Partido Comunista Chino y por el gobierno de Xi Jimping.
Primero, se le somete al escarnio público, juzgándolo como si fuese un delincuente común. Posteriormente, se le aplica una sanción económica que si bien es cierto no es demasiado poderosa, podría ser el inicio de una escalada que tenga como intención, acabar con el poderío económico del multimillonario.
En este caso, el mensajero es el mensaje y los pocos campesinos quienes se habían organizado siguiendo las ideas de Sun Dawu, ahora sentirán temor ante una posible sanción por lo que volverá la desorganización, lo que representa una ventaja para el gobierno chino.
Aunque no se ha establecido el lugar de reclusión del empresario, es casi seguro que sea enviado a un campo de reeducación que, como se sabe, se trata de lugares donde los prisioneros son torturados.
Una vez Sun Dawu cumpla la condena de 18 años contará con la edad de 85 años, aunque es poco probable que éste culmine su pena ya que, si es enviado a uno de estos centros, lo más seguro es que muera en prisión.
El PCCh demostró que no importa el poder económico que una persona tenga, nada está por sobre la autoridad del estado y que no solo no se puede criticar al gobierno sino que tampoco se puede ir en contra vía de las normas, leyes y principios establecidos por Xi Jimping.
Sun Dawu dejo claro que a pesar de ser un miembro destacado del Partido Comunista Chino, no pedirá perdón como tradicionalmente se estila ya que él considera que no ha manchado la reputación de los órganos del estado.
Tambien hizo saber en una de sus declaraciones, que si por defender sus ideales ha marcado su destino, está dispuesto a asumir las consecuencias.