Hoy, 9 de febrero, se celebra el Día Internacional de Internet Seguro (Safe Internet Day), bajo el lema ‘Una Internet mejor comienza contigo: más conectados, más seguros’. Un día de gran importancia debido al incremento en el uso de Internet y los peligros que pueden encontrar nuestros jóvenes en la red.
Proyecto Princesas, plataforma formada por activistas y profesionales de la salud, comenzó su andadura en el 2013 de la mano de su fundadora, Andrea Granados. Desde entonces no han parado de visibilizar la realidad de las personas que padecen TCA y combatir las páginas webs pro-anorexia y probulimia.
La pandemia ha sido devastadora para toda la sociedad. Los casos de salud mental han aumentado considerablemente. Un estudio piloto con 32 pacientes con TCA realizado en las urgencias del Hospital de Bellvitge en Barcelona y publicado en la Revista Europea de Trastornos Alimentarios señala que, tras dos semanas de confinamiento, el 38% presentó un empeoramiento de la sintomatología y el 56% reportó un aumento de la ansiedad.
En dicho estudio, el 90,6% eran mujeres en edades comprendidas entre los 16-49 años. La mayoría de ellas desarrolló, entre otros, una fuerte preocupación sobre el riesgo de contagio de COVID-19 así como ansiedad por la incertidumbre sobre el seguimiento de sus tratamientos.
La pandemia obligó a frenar los diagnósticos y acortar los tratamientos en curso. Una Sanidad Pública desbordada y colapsada provocó una infra-detección de casos dejando, entre otros, pacientes sin tratamiento ni seguimiento. El impacto de este déficit puede suponer que millones de personas en el mundo se encuentren navegando a la deriva y sintiéndose terriblemente solos.
A esta dura situación, hay que añadir el hecho de que durante la pandemia se hayan disparado las conductas compulsivas con la imagen como el “Body Checking”, la alimentación restrictiva y el ejercicio compensatorio. Las redes sociales han sido el escaparate perfecto para miles de cuentas nuevas con el único fin de promover la gordofobia y la cultura de dieta, compartiendo «dietas milagrosas» y «estilos de vida» dañinos.
Además, la red está llena de páginas Pro-Ana y Pro-Mia que hacen apología de la anorexia y bulimia nerviosa, ensalzando la delgadez extrema como el valor supremo, ofreciendo multitud de consejos para conseguir los ansiados objetivos mientras ponen en peligro la salud y la vida de miles de personas que las siguen.
¿Qué ocurre cuando una persona navega en la red y se encuentra con un blog, una página o cuentas de RRSS que ofrecen esos consejos para provocar el vómito, dejar de comer, purgarse…? ¿Quién controla eso? ¿Y si una persona joven con baja autoestima y fuerte insatisfacción corporal topa con uno de estos sitios mientras navega en la red?¿Qué puede pasar?
Todo esto sucede en un entorno de internet inseguro. Actualmente en España no existe ninguna legislación a nivel nacional que regule las páginas web o redes sociales que hacen apología de los TCA. A nivel autonómico, sólo Cataluña ha conseguido que se apruebe un decreto de ley: el 22 de Enero de 2019 se aprobaba una modificación del Código de consumo para sancionar la apología de la anorexia y la bulimia en Internet, dotando a la Generalitat de un marco legal para perseguir y sancionar los contenidos que hacen apología de los trastornos alimentarios, como la anorexia, la bulimia, páginas web, blogs y redes sociales.
Desde Proyecto Princesas preguntan si queremos esto para nuestras futuras generaciones y toman acción en el Día Internacional de Internet seguro. En su web comparten dos peticiones que desde hace años luchan por estas causas con la intención de conseguir algo esencial: Todos merecemos navegar por una Internet verdaderamente Segura, Responsable y Sana.