La obra de la joven directora Carolina Perelman co-escrita con Samuel Rotter, vuelve a Madrid a partir del sábado 8 de enero de 2022 en la Sala El umbral de Primavera(Calle Primavera 11, 28012. M: Lavapiés). Después de su exitosa presentación el pasado mes de junio de 2021 en el Teatro Pradillo de Madrid, como pieza seleccionada en el Laboratorio de Creación Teatral de la Universidad Carlos III que dirige el dramaturgo Juan Mayorga. En ese sentido, la obra surgió a partir de un contexto de exhibición que fue parte de un proceso de creación emergente que ha explorado nuevos lenguajes escénicos contemporáneos. Es por ello que en 2022, el espectáculo regresa con un elenco encabezado por Sara Batuecas y León Ruíz de Castro. Junto a Ángela Aguilar, Fernando Bodega y Fran Vélez .
En un apuesta coral, la obra, mezcla la ironía con el drama, el humor y el absurdo con tintes surrealistas. Transcurre en un café parisino donde la acción confluye como una caricia melancólica que emana de la voz de Édith Piaf. Y desde una atmósfera polifónica, se desarrolla la trama a partir de diversas capas en transición. Es en ese momento que una joven pareja comparte «copas» con unos desconocidos, advirtiendo que inexorablemente, se encuentran unidos por las cicatrices de un terrible pasado común. A pesar de ello, de sus «recuerdos personales» de posguerra, aspiran emigrar a un nuevo mundo. El encuentro acaba desembocando en un inevitable y emocionante baile seguido de risas y gran felicidad… Pero lo que a primera instancia parece ser una simple historia de amor, empatía, humanidad y azar, se convierte en una reflexión acerca del pasado y la memoria de sus protagonistas.
La historia de Zygmunt y Ana, los personajes principales de la obra, está basada en hechos reales. Se trata de la historia del abuelo de Samuel Rotter que fue prisionero en distintos campos de concentración nazis durante la II Guerra Mundial, y de su abuela que vivió encerrada en el getho de Varsovia( Getto warszawskie )hasta que escapó a los 12 años .Deambuló por las praderas, trabajando entre pueblo y pueblo, huyendo cuando descubrían su identidad judía: Ambos perdieron todo durante esos años; sus bienes fueron confiscados y sus familias murieron en campos de exterminio. Aún así, a pesar del trauma, la soledad y las limitaciones del lenguaje, fueron capaces de emprender un destino a nuevos mundos y rehacer sus vidas en Latinoamérica.
En palabras de Carolina: “Buscamos crear una experiencia teatral absolutamente nueva. Nuestro reto es representar la evolución y eventual desaparición de los recuerdos. Se han representado recuerdos en obras pasadas, pero no el mismo recuerdo manifestándose reiterativamente durante un período de sesenta y ocho años.” Añade, “nuestra misión con esta obra es contar una historia de amor, y a la vez revelarle al público la naturaleza de sus propios recuerdos, y la manera que los han mitificado en su interior. Ahí donde yace la identidad.”
En palabras de José-Miguel Vila del Diario Crítico de España, «El texto de Caro Perelman Bellido y Samuel Rotter Bechar atrae y emociona a la vez y la dirección de Caro Perelman la revela como una joven artista a quién no faltarán fuerzas, recursos e inspiración para poder recorrer ese largo e incierto periplo que espera siempre a todo artista. El secreto, ya lo debe de saber muy bien ella, es resistir, no dejar paso al desaliento en los momentos peores y no perder nunca la confianza en uno mismo»