La iniciativa SAVE Football, referente en España en la promoción de la educación emocional y el respeto en el deporte base, da ahora un paso natural con el nacimiento de SAVE Futsal, su extensión al fútbol sala formativo.
El proyecto mantiene intacta la filosofía que ha impulsado la comunidad educativa creada alrededor del fútbol base. El objetivo sigue siendo el mismo: proteger el bienestar de los menores, formar a entrenadores y familias y reducir la presión, la violencia o la crispación que con demasiada frecuencia rodea a los niños en los entornos deportivos.
El fútbol sala, por su proximidad al jugador, su ritmo vertiginoso y su enorme implantación en escuelas y clubes de todo el país, representa un escenario privilegiado para seguir transmitiendo esos valores.
Adrián Rivera, referente dentro y fuera de la pista
La puesta en marcha de SAVE Futsal cuenta con un embajador de primer nivel. El internacional español Adrián Rivera, jugador de ElPozo Murcia y reciente campeón de Europa con la selección española, será la cara visible de esta nueva etapa.
Rivera se ha consolidado como uno de los jugadores más sólidos del fútbol sala español en los últimos años. Formado en una cantera exigente y habituado a competir al máximo nivel en la Liga Nacional de Fútbol Sala, su trayectoria deportiva se combina con una imagen de compromiso y respeto que encaja plenamente con los principios de esta iniciativa.
Su implicación busca trasladar a los más jóvenes un mensaje claro. Se puede competir al máximo nivel sin renunciar al respeto, al compañerismo y a la educación.
Contar con referentes como él permite que los niños y niñas que empiezan a jugar encuentren modelos cercanos capaces de demostrar que el éxito deportivo también puede ir acompañado de responsabilidad y ejemplo fuera de la pista.
Un movimiento que nace del fútbol base y sigue creciendo
SAVE Futsal nace como evolución natural del trabajo desarrollado por SAVE Football, iniciativa impulsada por el exfutbolista y experto en coaching deportivo Rubén Godoy, que cuenta con el respaldo del entrenador del Girona Fútbol Club, Míchel Sánchez, como embajador del proyecto. En pocos meses, se ha convertido en una comunidad educativa que ya agrupa a decenas de clubes y miles de familias que han comenzado a reflexionar sobre su papel en la formación de los menores.
El programa promueve la formación emocional de entrenadores y padres, impulsa protocolos de protección al menor y ofrece herramientas para prevenir comportamientos como el acoso, el racismo o la agresividad verbal en las gradas.
La premisa es sencilla: el deporte no solo forma deportistas, forma personas.
Por eso la iniciativa entiende que cambiar el entorno en el que crecen los niños es una de las palancas más potentes para transformar el futuro del deporte.
Un mensaje que trasciende el fútbol
El nacimiento de SAVE Futsal responde a una convicción compartida por sus impulsores. El fútbol sala, al igual que el fútbol, puede ser una escuela extraordinaria para la vida cuando se protege su dimensión educativa.
Cada entrenamiento, cada partido y cada gesto que se produce en una pista puede convertirse en una oportunidad para enseñar respeto, empatía y responsabilidad.
Con la incorporación de Adrián Rivera como embajador, el proyecto refuerza su vocación de seguir creciendo y extender su mensaje a nuevas disciplinas deportivas.
El objetivo final permanece intacto. Conseguir que los campos y las pistas donde juegan los más pequeños vuelvan a ser espacios seguros donde aprender, disfrutar y crecer.