María Carmen Bernal Tabuenca, natural de Zaragoza, acaba de publicar su primer libro, Mencar. Mi ángel basado en una historia real que ha formado parte de su vida. Una historia, que como ella dice, está basada en el “amor con mayúsculas”.
Mencar, mi ángel es la historia de una perrita, cruce de caniche con bichón maltés, que consiguió salvarle la vida a María Carmen en diversas situaciones.
La autora de esta obra no sabía que estaba enferma, pero sí que algo le pasaba. Los médicos no daban con lo que padecía que, finalmente, resultó ser diabetes mellitus tipo 1 inestable cetoacidosica. Sorprendentemente, Mencar, la protagonista del libro y de su vida, detectaba, sin ser adiestrada, sus subidas de azúcar, y avisaba con antelación a su dueña, llegando a salvar su vida en repetidas ocasiones.
El libro es una narrativa contada en primera persona por Mencar (la perrita) y “ya se sabe que si los perros hablaran se expresarían como un niño de unos tres años”. María Carmen quería contar su historia y se inspiró en el hecho de que hay perros que deben ser reconocidos como perros de asistencia a los que no se les debe abandonar ni maltratar.
Según la autora, su libro, independientemente del género literario, es una obra que “debería ser leída porque puede resultar de gran ayuda”. Igualmente, es una forma de agradecerle a Mencar “todo lo que hizo por mí”.
María Carmen cuenta que su perrita tuvo como maestro a Viernes, un perrito abandonado que fue acogido y que fue quien enseñó a Mencar a avisar a su dueña. Actualmente, la autora convive con Nescar, quien “ya me ha avisado de alguna hipoglucemia con lo pequeña que es”.
Los tres: Viernes, Mencar y Nescar, son los protagonistas de esta obra que enternece y conquista al lector, por el amor con el que está escrita.
María Carmen, que ha escrito durante toda su vida, está pensando en volver a publicar una segunda parte llamada, Las aventuras de Mencar, pero también tiene un tercer título en la cabeza.
La experiencia de lanzarse a publicar reconoce que “ha sido difícil” porque ha tenido que recordar ciertas experiencias tristes. “No es agradable recordar ciertos momentos de mi vida, pero ahí están y pueden ayudar a otras personas. Sobre todo a la hora de superar un mal diagnóstico médico, superar el diagnóstico real, y querer hacer comprender que no se debe ni abandonar ni maltratar a los animales, pues son ángeles que salvan vidas”.
En cuanto a las expectativas de su obra, María Carmen tiene muchas depositadas en su libro, además el 5 % de los beneficios está destinado a la Asociación de Diabéticos de Zaragoza y otro 5% para una protectora de animales que está creando con unos amigos.
Por el momento está recibiendo muy buenas críticas, sobre todo que “proyecta una gran gratitud y esperanza. Tiene toques de humor y algo de tristeza”. Pero, al final, es una historia llena de vida y de realidad.