La startup tecnológica de base legal ley de la segunda oportunidad, primera en registrar la marca Segunda Oportunidad® tras la Ley aprobada el 28/07/2015 nos explica las razones por las que, basándose en su experiencia, esta ley no está llegando al público objetivo al que va dirigida.
Según Antonio Revaliente, DIRCOM del servicio web, “los ciudadanos (particulares, autónomos o empresarios) deberían estar solicitando acogerse a la ley de Segunda Oportunidad en masa. Todos sabemos cuánto daño ha hecho la crisis entre la población. Pero la realidad está siendo muy diferente: hemos apreciado que muy poca gente es consciente de la existencia de esta ley”. Según ha podido averiguar este medio, el desconocimiento no es el único freno. El ciudadano que quiera acogerse a la Segunda Oportunidad®, quien, se sobreentiende, tiene problemas económicos, deberá afrontar una serie de gastos por adelantado que pudiera no poder permitirse, como son los gastos de notaría y del mediador concursal, cuyo régimen de retribuciones ni siquiera está regulado.
Según el propio Director Comercial de Segunda Oportunidad®, “deberían darse ciertos cambios para que esta ley velase, realmente, por los intereses de los ciudadanos afectados, otorgándoles mayor seguridad jurídica, como por ejemplo: Establecer un baremo claro y medible de los honorarios de todos los intervinientes en el proceso; Establecer con mayor claridad la suspensión de las ejecuciones y el devengo de intereses mientras dure la mediación, contar con un estatuto del mediador concursal en el que se recogieran todas su obligaciones y derechos así como un baremo justo y de obligado cumplimiento en cuanto a sus retribuciones en función del pasivo (la deuda) del ciudadano que quiere acogerse a la Segunda Oportunidad®” Estas son algunas de las deficiencias actuales que podrían y deberían modificarse por el bien de todos los agentes implicados en este concurso de acreedores personal, incluyendo a los servicios legales.
Afortunadamente, gracias a los servicios como el de esta empresa, son cada vez más las personas que se acogen a esta ley y que pueden, por lo tanto, reiniciar sus vidas financieramente hablando.