Lo que empezó como una intervención creativa discreta en los talleres de Feu Vert con la aparición inesperada de un gato blanco, ha terminado por convertirse en uno de los pilares de la comunicación de la compañía en España.
Ese gato tiene nombre propio: Ramsés, un personaje con larga trayectoria en otros mercados del grupo, especialmente en Francia, donde ya forma parte del imaginario de la marca desde hace años.
En España, su llegada se ha producido de forma progresiva. Primero en redes sociales y canales digitales, donde el “gato de los talleres” generaba sorpresa e interacción entre usuarios. Después, su presencia se fue extendiendo de forma natural al resto de la comunicación: campañas publicitarias, radio, punto de venta y acciones digitales, hasta consolidarse en un elemento central del relato de marca.
El salto definitivo se ha producido con las últimas campañas de televisión desarrolladas junto a la agencia Spicy. En un formato de falso documental con tono humorístico, el personaje de Ramsés aparece como un jefe carismático y singular que idea las próximas promociones de Feu Vert, reforzando desde la ficción un posicionamiento centrado en el mantenimiento y cuidado del vehículo.
La campaña no solo amplifica su presencia y le sitúa como protagonista, sino que ordena su papel dentro de una narrativa más amplia y reconocible.
La incorporación del gato Ramsés en España no es un gesto aislado, sino parte de una estrategia de marca a nivel internacional.
La imagen con carácter internacional
En Francia, el personaje ha evolucionado con el tiempo hasta convertirse en un icono publicitario habitual y muy querido por el público que incluso llegó a votar para evitar que le sustituyeran en los anuncios en los que se hacía un casting de otros animales para buscar a la nueva imagen de marca. Además, en el país vecino Ramsés ha evolucionado llegando incluso a interpretaciones más heroicas dentro de sus campañas.
Sin embargo, su aterrizaje en el mercado español responde a la voluntad de construir una identidad más cohesionada entre países, reforzando una imagen común del grupo.
Hoy, Ramsés funciona como un elemento de conexión entre todas las vías de contacto de Feu Vert: publicidad, redes sociales, talleres y comunicación digital.
Su papel está llamado a ser mucho más que una campaña puntual.
Busca integrarse en una estrategia de marca orientada a ser más reconocible, cercana y con un código emocional propio, en un entorno donde la diferenciación se juega también en la capacidad de generar vínculo con el cliente.
Así, podemos decir que el gato Ramsés ha llegado a la Península Ibérica para quedarse.