Año tras año, los organismos internacionales realizan eventos y foros donde se habla de la necesidad de detener el cambio climático, así como buscar las posibles soluciones a este hecho, sin embargo todo esto solo queda plasmados en informes que con el paso del tiempo se olvidan.
Lo que si es cierto es que la crisis climática está aumentando considerablemente el hambre en el mundo y las cifras de las Naciones Unidas alertan que en el último año esta situación ha llegado a los peores niveles de la década, siendo las naciones africanas las más afectadas ya que lideran el Índice Global del Hambre 2021.
El vínculo entre la crisis climática y el hambre
Contenido del artículo:
Crisis climática hambre en el mundo
Los fenómenos climáticos forman parte de lo que se conoce como el cóctel tóxico, que no es otra cosa que la unión de la pandemia, injusta repartición de la riqueza y el crecimiento desmesurado del parque industrial mundial, que genera cambios importantes dentro del medio ambiente.
Los altos niveles de contaminación han llevado a que la naturaleza sufra graves consecuencias, por ejemplo se están presentando constantemente inundaciones en sitios donde tradicionalmente las lluvias eran escasas y se observan altos niveles de sequía en regiones donde el nivel pluviométrico era muy alto.
Todo esto ha causado graves daños a la agricultura, que se ha visto mermada en su capacidad de suplir los alimentos necesarios a las personas, por su parte la cría de animales para consumo humano tambien han presentado una disminución importante, por lo que la ingesta de proteína animal has caído en los últimos meses.
En algunas regiones del mundo, se han presentado incendios forestales que han arrasado con bosques enteros, esto debido a los aumentos de la temperatura, la destrucción de estos habitats tambien incide en el aumento del hambre, ya que se destruyen vías de acceso para hacer llegar los alimentos.
Aunque siempre se ha dado como una excusa que industrialización es un beneficio para la humanidad, este fenómeno no ha hecho sino empeorar la vida del hombre, porque si bien es cierto ofrece algunas ventajas, son más los daños y perjuicios que ocasiona en el delicado equilibrio de la naturaleza.
La humanidad en código rojo
Un código rojo para la humanidad, así fue definido por la Organización de las Naciones Unidas lo que está ocurriendo con el calentamiento global ya que se proyecta que para el año 2023 sobrepase los niveles preindustriales permitidos por la ONU y que pueden incrementar el efecto invernadero.
Para el secretario general de la ONU los países del mundo han dejado a un lado el compromiso de obtener medios de producción de energía limpios y seguros ya que consideran que estas son más costosos que las otras formas de explotación energética, olvidándose de la importancia de cuidar a la naturaleza.
Es un hecho que los países dueños de las economías más avanzadas del planeta garantizaron que se unirían a favor de la disminución de emisiones netas, así como la implementación de planes creíbles y concretos frenar y revertir el calentamiento global, aumentando a su vez la producción de alimentos.
Lamentablemente esto no ha sido más que demagogia y lo menos por lo que se ha interesado el hombre es por aumentar de manera eficiente la producción de alimentos, de manera tal que puedan beneficiarse las familias más vulnerables, que son las más afectadas por los agentes contaminantes del cambio climático.
Peligroso incremento del hambre
El cambio climático se sentirá en cada rincón del planeta, por el aumento indiscriminado de las emisiones de gases contaminantes, se estima se presentara un aumento en la temperatura de 1,5°C, lo que generara niveles de calor cada día más intensos, esto hará que las estaciones frías sean más cortas.
Esto traerá como consecuencia que cultivar los alimentos sea más difícil, la carga vitamínica que aportan las plantas a los seres humanos disminuirá, por lo que la salud de las personas se resentirá, de igual manera la cantidad de frutas y hortalizas que se lograran por cada cosecha se reducirá a la mitad.
Esto causara un déficit alimentario desde el punto de vista vegetal, en tanto la alimentación de los animales tambien sufrirá una variación y al estos no nutrirse correctamente el aporte calórico que proporcionan a los hombres será menor, por lo que se generara un aumento del hambre y una desmejora en la calidad de vida.
El cambio climático traerá cambios importantes desde el punto de vista meteorológico no solo será en las zonas frías sino tambien en las áreas costeras, por lo que en todo el planeta se sentirá el hambre, quizás no se note en los próximos años, pero se estima aumentara la hambruna a partir del año 2030.
Romper el vínculo entre cambio climático y hambre
El grave problema que se presenta es que pareciera que no existe interés por parte de las personas de detener lo que está sucediendo con el medio ambiente, día con día son más los agentes contaminantes que destruyen la naturaleza y que acaban con el habitad de los animales.
Lo más importante es el máximo aprovechamiento de los recursos para obtener los mayores niveles de ganancias, sin importar que es lo que debe hacerse para hacerse cada día más ricos, olvidadndo que el dinero y el oro no se puede comer y que el mundo se dirige hacia una hambruna que afectara a toda la población.
Quizás en estos momentos la carencia de alimentos solo afecte a una parte de la humanidad, pero muy pronto no hará distingo entre ricos y pobres, habitantes de países subdesarrollados o desarrollados, todos por igual se verán perjudicados a menos que se realicen cambios importantes en la estructura económica mundial.
Lamentablemente esto no parece ser prioridad en los hombres quienes hacen caso omiso a las recomendaciones de cuidar más el medio ambiente, disminuir el efecto invernadero, así como luchar por acabar con la crisis climática, ya que piensan que el hambre jamás tocara a su puerta.