Desde que surgieron en la costa californiana a finales de la década de los setenta hasta nuestros días, las bicicletas de montaña se han hecho una herramienta de ocio indispensable en nuestro país. Aquellos «alocados» aficionados a las bicicletas que decidieron probar cosas nuevas y tunear unas viejas bicicletas cruiser para poder recorrer terrenos hasta entonces inexplorados poco podían pensar que iban a transformar por completo el mundo de las dos ruedas a pedales. El mercado se encargaría del resto durante los años ochenta.
Los beneficios de aquella nueva práctica eran tan evidentes como inmediatos: un contacto con la naturaleza como nunca antes se había tenido, sumado a todo lo positivo que aporta la práctica deportiva en sí misma. Gracias a las bicicletas de montaña, el ocio recreativo cambió para siempre e introdujo incluso nuevas oportunidades en el ámbito del ocio familiar. Con el tiempo, las mountain bikes (mtb) se convirtieron en una presencia casi indispensable en los hogares de nuestro país y llegaron a ser omnipresentes en caminos boscosos y a campo abierto, pero también en las ciudades. Lo que no podían ya no imaginar, sino soñar, aquellos pioneros que inventaron las mountain bikes sin proponérselo es que llegaría un día en el que se les pondría un motor a esos modelos, creando las bicicletas de montaña eléctricas.
Con la mountain bike llegó la revolución, sí, pero en algunos casos era una práctica limitada, ya que no todos los aficionados tenían acceso a los terrenos donde sí llegaban los mejor preparados, tanto por la dificultad orográfica como por la distancia a recorrer. Con la llegada de las bicicletas de montaña eléctricas este panorama cambió y esta práctica deportiva se puso al alcance de casi cualquier persona.
Las bicicletas eléctricas de montaña presentan prácticamente las mismas características que una mtb estándar, salvo por la adición de una batería al cuadro para mantener vivo el sistema de pedaleo asistido. Como cualquier otra batería, debe recargarse cuando se vacía, aunque su autonomía por lo general no pone en peligro una excursión de fin de semana, al superar ampliamente los 50 km. Las baterías de las mountain bikes suelen ubicarse en el espacio destinado al portabidones (barra inferior del cuadro) o tras el sillín, apoyadas en una prolongación de la barra horizontal superior. Teniendo la precaución de «repostar» después de cada salida, no hay peligro de quedarnos colgados a mitad de camino.
Para recorridos planificados de varios días lógicamente hay que llevarse el cargador en la mochila o la maleta. Las mtb con pedaleo asistido suelen incorporar además un panel que nos señala, entre otros valores, el nivel de carga en el que se encuentra la batería.
Como recomendación general, después de cada uso se aconseja limpiar las bicicletas de montaña eléctricas, en especial las zonas más sensibles, como cambio o frenos. Se pueden elegir modelos con los cables que discurren dentro del cuadro, lo que simplifica el proceso.
Uno de los grandes retos de los aficionados seducidos por este tipo de bicis es encontrar bicicletas eléctricas de montaña baratas, ya que su precio, como le pasa a cualquier modelo de estas características, es más elevado que el de las mtb estándar. Biciprix es un outlet online que ofrece bicis nuevas con descuentos del 50%. Dispone de dos modelos de eléctricas todoterreno, las E-MTB. La diferencia principal entre ellas es la ubicación de la batería, que coincide con las descritas anteriormente.
En estos dos casos, la autonomía de la batería es de hasta 80 quilómetros. Ambas están equipadas con frenos de disco, muy apropiados para las condiciones de lluvia o terrenos enfangados, cambio de la marca Shimano de 24 velocidades, y manillar oversize. Este manillar más ancho suele ir vinculado a mtb de 29 o 27’5 pulgadas, pero en este caso se añade a las EMTB para mejorar la maniobrabilidad, a pesar de contar con ruedas de 26 pulgadas. Lo que contribuye aun más a una mejor conducción con las E-MTB es que cuentan con suspensión delantera, para suavizar los baches y sortear mejor los posibles obstáculos con los que nos podamos encontrar en nuestras rutas montañeras. Con el cuadro y muchos componentes fabricados en aluminio, el conjunto no supera los 20 kg, algo muy apreciado tratándose de una eléctrica.
Cuando uno tiene delante las E-MTB y constata su precio en Biciprix se da cuenta de lo recomendable que es este outlet de bicis eléctricas. Porque más allá de las bicis de montaña, dispone también de ofertas en eléctricas urbanas y hasta en patinetes eléctricos.