Alicante se ha consolidado como uno de los destinos más atractivos del Levante español. Su clima, las playas, la gastronomía y la conexión internacional han impulsado el interés por la ciudad durante los últimos años. Sin embargo, también ha cambiado la manera de disfrutarla.
El turismo ya no se limita a reservar una habitación de hotel y organizar visitas puntuales, sino que cada vez incorpora fórmulas de alojamiento que permiten vivir el destino con mayor autonomía.
Las cifras reflejan el dinamismo turístico de la ciudad. Según el Ayuntamiento de Alicante, durante 2025 recibió alrededor de 1,5 millones de turistas y registró cinco millones de pernoctaciones, un 2% más que en 2024. El crecimiento se apoyó en una oferta que combina el atractivo del litoral con la gastronomía, la cultura y las propuestas de ocio.
La posibilidad de disfrutar de temperaturas agradables durante buena parte del año también contribuye a ampliar las oportunidades de viajar fuera de los meses tradicionales de verano.
Los apartamentos turísticos forman parte de esta transformación. Su propuesta responde a viajeros que buscan flexibilidad, espacios propios y una experiencia que se adapte a sus horarios, preferencias y duración de estancia. Una evolución que ha contribuido a diversificar la oferta de alojamiento y a modificar la relación entre visitantes y destinos urbanos.
Frente a modelos de alojamiento más tradicionales y centrados en la temporada alta, esta modalidad permite disponer de cocina, zonas comunes y espacios independientes para descansar o trabajar, un plan cada vez más habitual para disfrutar del turismo sin gastar días. Estas características resultan especialmente interesantes para familias, grupos de amigos y visitantes que permanecen varios días.
Para muchos visitantes, el alojamiento deja de ser únicamente un lugar donde dormir y se convierte en una parte importante de la estancia, incluso para reuniones en el caso de emprendedores.
La elección de un alquiler de apartamentos turísticos en Alicante responde, en muchos casos, a esta búsqueda de comodidad y libertad. El visitante puede organizar su estancia a su propio ritmo y combinar actividades turísticas con momentos de descanso, trabajo o convivencia.
Esta evolución refleja una transformación más amplia del sector: el viajero busca cada vez más experiencias adaptadas a sus preferencias, mientras los destinos diversifican su oferta para atraer perfiles diferentes y ampliar las temporadas de actividad.
“Alicante reúne condiciones para seguir avanzando en esta dirección. Su atractivo natural, la conectividad y la variedad de propuestas permiten disfrutarla desde perspectivas distintas”, explican desde Ahoy Sotelo.