En teoría, el mercado único europeo permite que una tienda de semillas de Valencia o de Sevilla compre sin complicaciones a un mayorista alemán. En la práctica, una compra transfronteriza plantea preguntas que un pedido nacional a menudo no plantea: qué documentos deben acompañar a la semilla, quién se encarga de qué y cómo comparar precios y formatos. BulkSeedsInternational, mayorista de semillas con sede en Stuttgart, ha resumido los puntos que conviene aclarar antes de acordar un envío.
1. Identificar la semilla con precisión
Especie, cultivar y referencia de artículo son tres identificadores diferentes. Una consulta debería indicar la especie botánica, la variedad exacta –incluidas indicaciones como F1– y la referencia del proveedor. Entre países esto es aún más importante, porque un mismo cultivo recibe nombres comunes distintos en cada idioma.
2. Saber qué documentos se aplican
Las normas fitosanitarias rigen también en el comercio dentro de la UE. Según el Reglamento de Ejecución (UE) 2019/2072, anexo XIII, modificado por el Reglamento de Ejecución (UE) 2024/2970, las semillas de determinadas especies hortícolas –entre ellas tomate (Solanum lycopersicum), pimiento (Capsicum annuum), cebolla, puerro, judía, guisante y haba– deben ir acompañadas de un pasaporte fitosanitario de la UE cuando se comercializan en el ámbito de la Directiva 2002/55/CE sobre semillas de plantas hortícolas. Según la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), el pasaporte solo puede expedirlo la organización nacional de protección vegetal o los operadores autorizados por ella. Como los requisitos dependen de la especie y del uso, conviene confirmar la situación vigente con la autoridad fitosanitaria competente e indicar al proveedor qué documentos se necesitan.
3. Aclarar envasado y unidades
Que la semilla llegue a peso o en unidades contadas influye en el reenvasado y en el precio. Un precio por kilo y otro por 1.000 semillas son unidades distintas y no se pueden comparar directamente. Los formatos definitivos deberían figurar en el presupuesto.
4. Acordar envío, responsabilidades y plazos
El país y el código postal de destino determinan las opciones y los costes de envío. Las responsabilidades sobre documentos, transporte e impuestos aplicables deben acordarse antes del pedido. La fecha de entrega deseada debe comunicarse pronto y no equivale automáticamente a un compromiso confirmado.
5. Separar consulta y pedido
Muchos proveedores B2B trabajan con presupuesto. En BulkSeedsInternational, el minorista reúne variedades y cantidades de un catálogo de 3.509 referencias en una cesta de consulta en línea y la envía con sus datos de empresa, el destino y sus necesidades de envasado. No hace falta cuenta y en la web no se realizan pagos. La empresa comprueba disponibilidad, precios, envío y documentación y emite después un presupuesto, en el que se fijan las condiciones de la compra. Que una variedad figure en el catálogo no confirma por sí solo que pueda suministrarse a cualquier destino.
«La mayoría de los problemas en el comercio de semillas entre países no son cuestiones legales, sino detalles que faltan: un nombre de variedad poco preciso, un destino sin indicar, un documento que nadie pidió. Cuanto más precisa es la consulta, más fácil resulta el envío», afirma Steffen Bauer, titular de BulkSeedsInternational.