La Iglesia de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de La Cartuja Baja en Zaragoza, acogió el pasado 8 de diciembre la primera edición de “El Misterio de la Luz”, una intervención artística y musical concebida para recuperar la tradición cultural y espiritual del Día de la Inmaculada Concepción y poner en valor uno de los templos más singulares del patrimonio español.
El evento fue protagonizado por el pianista y creador Jorge Delpón y la cantante Laura Rockstar, con la participación de la Asociación Músico Cultural Cartujana, y congregó a numerosos vecinos y asistentes que llenaron el templo en un ambiente de recogimiento, emoción y belleza.
“El Misterio de la Luz” se planteó como un recorrido narrado y musical a través de los murales y frescos de la iglesia, considerados únicos en España y en el mundo, ya que no solo representan los Misterios de la Encarnación, sino un proceso simbólico que va del silencio interior a la expansión de la creación. Durante la actuación se explicó el significado espiritual, artístico y metafísico de los cinco misterios de la Encarnación de la Virgen, estableciendo un paralelismo entre la tradición cristiana y la forma en que la inspiración divina actúa de manera incesante en la creatividad de los artistas.
La narración fue acompañada de un repertorio musical cuidadosamente adaptado al espacio sacro y al carácter contemplativo del acto, con piezas relacionadas con la creación, los sueños y la inspiración, como Hallelujah, Let It Be, Imagine, Creep, Time to Catch a Bell, Children, Faded, entre otras, interpretadas en versiones íntimas para piano y voz.
Durante el evento se presentó además, en primicia, “Renaissance 2025” un nuevo piano de cola de diseño y fabricación propia, con sistema de altavoces integrado. Esta innovación ha sido creado por Jorge Delpón en su taller próximo a La Cartuja Baja, dentro de su proyecto de innovación y emprendimiento musical. El artista explicó que este instrumento había sido concebido con fe y propósito, como celebración de un proceso de recuperación personal y profesional, y como símbolo de la voluntad de mantener vivo un proyecto creativo nacido en Zaragoza y con proyección internacional, ligado al diseño y la fabricación de pianos.
Delpón subrayó que compartir este piano y esta música en la iglesia más cercana a su taller tenía un profundo valor simbólico:
“No se trata solo de recuperar un negocio, sino de recuperar una forma de vida, una motivación y una misión: compartir arte y música con los demás, agradecer a la divinidad la inspiración recibida y devolverla en forma de creación”.
La iniciativa contó con la colaboración de la Parroquia de la Cartuja Baja y el apoyo de la Alcaldía, y ha sido valorada muy positivamente por todas las partes implicadas. Está previsto que “El Misterio de la Luz” tenga continuidad en futuras ediciones, con un formato ampliado que consolide el evento como una cita cultural anual de referencia para el barrio y para la ciudad de Zaragoza.